La Ciutat de la Pilota de Moncada se pudre

Lleva dos años fuera de las grandes finales, la Generalitat ha gastado más de 11 millones en el proyecto y estima que aún serán necesarios al menos otros once

Aspecto del interior del trinquet de la Ciutat de la Pilota de Moncada./Damián Torres
Aspecto del interior del trinquet de la Ciutat de la Pilota de Moncada. / Damián Torres
Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZA

La primera señalización de la Ciutat de la Pilota está en una rotonda a menos de 500 metros de la faraónica obra que a día de hoy muestra un aspecto desolador, similar al del Nuevo Mestalla. La placa está raída, a semejanza de la instalación que ideó en época de vacas gordas y con la intención de dotar de majestuosidad y modernidad al deporte autóctono. Actualmente, ese montón de hormigón destila de todo menos eso. Enquistado dentro de una obra parada y en plena decadencia, sobrevive en estado comatoso el mejor trinquet -y el más caro- de la Comunitat. Y hasta la cancha donde durante más de un lustro se disputaron las grandes finales de escala i corda ha entrado en la decadencia lógica de un edificio que, por no tener, carece hasta de licencia de actividad.

Así funcionó durante años el trinquet de la Ciutat de la Pilota. A principio de siglo XXI, se hablaba de un complejo con dos frontones, un minitrinquet, una cancha de juego europeo, seis galotxetes de Monóvar y el trinquet con capacidad para más de 1.500 espectadores y especialmente pensado para mejorar la visibilidad de la pilota por televisión. Las obras empezaron en 2004 y hubo problemas desde el principio. A partir de 2010, con el trinquet acabado y el resto en obras, se empezaron a disputar en Moncada las finales de los campeonatos oficiales. Hasta la de la Lliga de 2016. La Generalitat decidió cerrar el grifo al comprobar que la instalación carecía de licencia de actividad y ante un informe técnico que detallaba las posibles consecuencias en caso de un accidente en esa situación legal.

Actualmente sólo lo utilizan los alumnos de la escuela de tecnificación (Cespiva) y el club de pilota de Moncada. Fuentes de la Generalitat insisten en que la intención no es dejar morir la Ciutat de la Pilota. Hablan de cinco fases para terminarla, pero también precisan que hacen falta alrededor de 22 millones para hacer realidad el proyecto: los 11 que ya se han gastado y otros tantos. El Gobierno valenciano anunció la tramitación de la primera, la más austera, pero también la imprescindible para que el complejo no siga cerrado a cal y canto. En concreto, habilitar el aparcamiento -que también se emplearía como cancha de juego europeo- y algunos trabajos para garantizar la seguridad. Se cifró la inversión en 350.000 euros. La tramitación empezó a mediados de 2017 y, aunque desde el Consell aseguran que se han realizado avances, no se quiere poner fecha para el inicio de las actuaciones.

Interior de la Ciutat de la Pilota de Moncada. / Damián Torres

Mientras tanto, la Generalitat extrema las precauciones. Sólo se puede entrar al trinquet y con permiso expreso, que tienen de forma cotidiana el Cespiva y los miembros del club de Moncada. El acceso al resto del complejo está prohibido, como en cualquier edificio en obras. Desde luego, el aspecto es el típico de la crisis inmobiliaria: un esqueleto de vigas, hormigón y barreras provisionales que lleva años pudriéndose por los efectos meterológicos.

El trinquet también presenta síntomas de deterioro. La Federació ha trasladado a la Generalitat un informe con las necesidades del trinquet. Hay un par de goteras y es preciso reabrir el debate sobre mantener el azul o pintarlo de blanco. El gran problema reside, sin embargo, en que de los 90 focos quedan una treintena. Esto implica en que no se puede jugar en cuanto anochece, lo que supone un severo inconveniente en los meses de invierno. El Gobierno autonómico ha mostrado buena predisposición a esto y a habilitar un gimnasio, ya que actualmente los alumnos del Cespiva deben desplazarse hasta el de Xilxes. Estas actuaciones, sin embargo, no se realizarán antes de la mencionada obra que sigue en tramitación.

Las mismas fuentes institucionales insisten en que la intención es concluir el proyecto, pero puntualizan que a largo plazo y siempre que haya dinero. Hablan de un problema heredado y que el actual ejecutivo autonómico apuesta por invertir en rehabilitar instalaciones deportivas que ya están en marcha. El año pasado, la Generalitat convocó un programa de ayudas que solicitaron más de 100 Ayuntamientos de toda la Comunitat. Este año hay presupuestados 2,5 millones de euros, de los cuales al menos uno se destinará obligatoriamente a canchas del deporte autóctono.

Mientras, la Ciutat de la Pilota se pudre. Se contempla que, una vez tenga licencia de actividad, la Fundació impulse que alguna gran final se dispute en Moncada. La pregunta es cuándo se realizarán las actuaciones de urgencia para que el trinquet más moderno salga del coma.

Pelotas pintadas con betún blanco en el único trinquet azul

El trinquet de Moncada nació azul. Así debía ser la instalación más moderna de pilota. Se decía hace una década que así las retransmisiones televisivas serían mejores. Tras años de rechazo de los pilotaris y después del cierre canal autonómico, la única cancha que sigue con esa tonalidad es la de la Ciutat de la Pilota. Hubo un tiempo en que los artesanos fabricaron vaquetas con piel de toro blanca. Genovés también era azul y parecía marcarse una tendencia. Ahora la solución para que los alumnos del Cespiva y el club de Moncada puedan jugar es mucho más rudimentaria: pintar las pelotas con betún, lo que las deteriora. Parece que la medida definitiva, tarde o temprano, será pintar de blanco el trinquet. Pero claro, eso requiere una inversión que ha de aprobar y tramitar la Comisión de Infraestructuras.

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