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UN CAFÉ EN PELAYO CON...

Paco Durá: «Los valencianos que han tenido poder nunca se han creído la pilota»

Paco Durá, en el palquet de Pelayo. :: irene marsilla¿Qué se pide  en el bar? RefrescoLleva un buen rato en el trinquet. Ha compartido ya un cortado con Peluco: «Ahora prefiero algo frío».
Paco Durá, en el palquet de Pelayo. :: irene marsilla¿Qué se pide en el bar? RefrescoLleva un buen rato en el trinquet. Ha compartido ya un cortado con Peluco: «Ahora prefiero algo frío».
  • «Este deporte es como una planta silvestre... subsiste aunque nadie atiende a su cultivo», parafrasea al periodista Lorenzo Millo

  • «Vas al País Vasco y es otra historia, cualquiera que ostenta un cargo público te cuenta que ha jugado a frontón, lo lleva dentro»

valencia. Paco Durá es uno de esos sabios de trinquet que empiezan a contar anécdotas de partidas legendarias y puede hacérseles de noche. Maestro de profesión y periodista por vocación, a sus 69 años medita cada una de sus palabras. Se puede estar de acuerdo con él o no, pero deja poco margen a que se le mal interprete. «Hay que distinguir entre la pilota profesional y la de aficionados, porque la gente se puede confundir. Hay más equipos que nunca entre los aficionados. El problema está en la vertiente profesional», avisa al inicio de la conversación, a modo de nota aclaratoria.

«Yo no he jugado. De pequeño, pero nada. Me gusta, mi pueblo es mucho de pilota y me encanta escribir. Conocí a Lorenzo Millo, él fue quien me introdujo en este mundo. Cuando hacía 'La partida del dissabte' tuvo que marcharse seis meses a Italia y me propuso que le sustituyera», señala. Emplea una cita que acuñó el célebre periodista para resumir la situación del deporte autóctono: «La pilota valenciana es como una planta silvestre; como tiene las raíces en la entraña del pueblo, subsiste, aunque nadie atiende a su cultivo». Durá pronostica que, de un modo u otro, el mundo profesional seguirá existiendo: «Ya cuando Millo dijo esto, la pilota estaba pasando un mal momento». Sin embargo, apunta que se necesita un gran cambio.

«Está mal, pero no podemos señalar a un único problema o culpable. Son varias cosas», señala. «Últimamente es un hecho que vas a los trinquets y, donde antes iban 200 o 300 personas, ahora acuden entre 60 y 80. Los días entre semana y a la hora que se organizan las partidas, la gente que trabaja no puede acudir. Todo lo que no sea arrimarlas al fin de semana... Pero es que luego, en verano, cuando hay vacaciones, tampoco se nota mucha más asistencia», indica.

Esta es una parte del problema, que ha adquirido más importancia con el desplome de la 'travessa'. «Las apuestas han sido un componente muy importante en el trinquet. Han dejado de serlo y no se ha encontrado alternativa, ahí empezamos a cojear en el mantenimiento de este espectáculo/negocio. Desde que en España se legalizó el juego y proliferaron los bingos, casinos y sorteos de todo tipo empezó a notarse. La crisis le puso la puntilla», analiza: «La parte negativa era que el juego se paraba en exceso y la gente se cansaba. Igual en la primera hora la partida se ralentizaba demasiado y había aficionados que se aburrían, se marchaban y ya no volvían».

Esto no era problema si había postors. «En una partida cualquiera se apostaban 700.000 pesetas, yo he visto algunas de dos y tres millones», indica. «Ahora rara es en la que se juegan 1.000 euros. El camino ha de pasar por vivir de la taquilla y de que entren más patrocinadores, y para ello hay que dar buenos espectáculos. Si se recupera la televisión, también se favorecería que entrasen espónsores porque se verían en las paredes del trinquet y en las camisetas de los jugadores».

Cuando se sumerge en esta idea, Paco Durá extrae también otro problema, ya no interno del deporte autóctono sino social: «En el fondo, los valencianos que han tenido poder nunca se han creído de verdad la pilota para potenciarla». Aporta una comparación que no por conocida deja de resultar esclarecedora: «Yo he ido al País Vasco y es otro mundo, te das cuenta enseguida. Cualquiera que haya sido, no sé, alcalde de Bilbao u ocupe el cargo que se nos ocurra, te cuenta que ha jugado a pelota. Lo llevan dentro. El deporte de la vaqueta tiene un origen rural y cuesta que sea mayoritario. Tradicionalmente, Pelayo se nutría de la gente de los pueblos».

Como resumen, Paco Durá proclama que se necesita un cambio. «Pensábamos que Val net sería el maná para los profesionales cuando no tenían seguridad social. Hubiera sido ideal de haber funcionado. En la final del manomanista del frontón vasco, las entradas cuestan desde 70 euros, aquí eso sólo se paga para ciertos partidos de fútbol», comenta: «Gracias a que José Luis López está dando la cara, pero los jugadores son conscientes de que de la pilota no pueden vivir. Ganan un sueldo, pero hoy todos se forman en busca de una alternativa». A modo de conclusión, señala: «¿Quién tiene la fórmula? No la tenemos. Hay cosas que mejorar. Las administraciones, las empresas y los trinquets han de cambiar sus hábitos».