Las Provincias

Puchol II y Moltó, mano a mano

Puchol II y Moltó, en su visita a las instalaciones  de LAS PROVINCIAS   durante esta semana.  :: irene marsilla
Puchol II y Moltó, en su visita a las instalaciones de LAS PROVINCIAS durante esta semana. :: irene marsilla
  • Los dos campeones individuales aceptan enfrentarse en Pelayo pero aclaran que aún tienen que debatirse las condiciones

  • «Si no se juega ahora se hará más adelante, tiene morbo»

«Yo creo que al final jugaremos a llargues, en la calle de Murla», afirma Moltó escondiendo una sonrisa. Puchol II pone cara de póquer, serio para tratar de dar veracidad a su comentario: «No, yo prefiero que sea a perxa. Me viene mejor por mis inicios en la galotxa». Ambos pilotaris viven un momento dulce en su carrera deportiva. El de Vinalesa acaba de ocupar el trono de la escala i corda y el de Barxeta ha prolongado por segundo año su reinado en el raspall. Pero en el trinquet no hay descanso y ahora ambos vuelven a centrar todas las miradas por la partida per dalt quiere cerrar el trinquet de Pelayo. Un inusual reto mano a mano entre los dos campeones: «Ribera nos llama todos los días, incluso varias veces, para intentar cerrarla ya».

Puchol II y Moltó admiten que les hace ilusión enfrentarse. Lo han hecho esta semana, con motivo de su visita a LAS PROVINCIAS como campeones del Individual de sus respectivas modalidades. El número uno del raspall lo admitió en cuanto trascendió que se está urdiendo el desafío. El de escala i corda se había mostrado hasta ahora más cauto, pero ya reconoce que el duelo le resulta atractivo: «Está claro que la gente quiere que se enfrenten las dos modalidades. La confrontación tiene morbo, atraería, pero es difícil de arreglar. Hemos buscado un mixto, pero aún no se sabe. Si no se juega ahora, se hará más adelante. Me gustaría jugarla, pero no es sencillo».

Moltó también da un leve paso atrás. Apunta que desde verano habló con Val net para disputar alguna partida especial, a escala i corda o a frontón. «Dije que en ese momento estaba preparando el Individual, que no quería distraerme. Ahora que ha acabado estaría dispuesto. Tengo ganas, pero no hemos acordado todavía las condiciones. Ahí estamos viendo cómo lo arreglamos», comenta el número uno del raspall.

En el mundo de la pilota pocos dudan que la partida acabará disputándose. Hay que debatir las reglas y lo único claro es que se jugaría en Pelayo y a escala i corda con unas reglas especiales, acordadas para la ocasión. Y ahí están. A estas alturas ya no hay ni fecha: el 11 de diciembre fijado inicialmente está, salvo sorpresa, descartado. Hay mucho que hablar y recolocarse después de unas semanas en la que ambos campeones se han visto casi desbordados por los actos públicos a los que han asistido. Por ejemplo, estuvieron en Mestalla durante el partido contra el Granada. «¡No veas el catering del palco vip! Yo miré a la grada y le dije a Javi: 'Mira cualquier recuadro. Si viniera toda esa gente al trinquet...'», comenta Moltó. A Puchol II le llamó la atención los instantes previos a saltar al césped, en el túnel de vestuarios, para realizar el saque de honor: «Me impresionó las caras de tensión de algunos futbolistas. De que iban a enfrentarse al colista y se jugaban mucho».

Indican que los pilotaris también viven momentos de alta presión, cuando acumulan una racha sin que les salga nada o de cara a una competición que han preparado durante semanas, como el Individual. «Es que hay veces que la tienes para ganar, baja de la galería y acabas perdiendo. En el mano a mano llevas un año sin jugar y llegas con esa presión. Yo recuerdo que Ricard me hizo el primer quinze y yo pensé: '¡Hostiaaa!'», comenta Moltó. Puchol II estuvo a punto de caer en cuartos ante Santi. «A veces le doy vueltas y pienso en la que podía haber liado. Lo llevas tiempo preparando y, a diferencia de los tenistas que la semana siguiente tienen otro torneo, aquí en un mal día puedes arruinar lo que llevas un año esperando», recuerda el escaleter.

Esa presión y la preparación es idéntica a la de cualquier otro deportista de élite. «Entrenamos como los demás, pero a nosotros nos falta reconocimiento», indica el de Vinalesa, sometido al novedoso método que aplican Domingo y Agustín en Pilota 2.0. A Moltó le supervisa Toni Astorgano, pero él colecciona horas de 'sufrimiento' («yo es que disfruto») con triatletas o él solo, por la montaña o en los gimnasios de Genovés o Xàtiva: «Es que depende de lo que vaya a trabajar ese día, tienen máquinas distintas».

Los dos colosos de la pilota intercambian elogios. No se miran para ello. De nuevo, aguantan la risa. «Él tiene un grupo de fans y todo. En cierto modo ha revolucionado la pilota», comenta Moltó sobre Puchol II. «Él tiene carisma y una personalidad concreta. Es lo que quiere la gente de los pilotaris», replica el de Vinalesa respecto al de Barxeta.

Casi antes de marcharse a comer, ambos admiten su ambición ilimitada. «Mira, cuando me estaba preparando el Individual, jugué contra Coeter y me ganó. Estuve toda la noche dándole vueltas. Le dije: 'Dame la revancha, que si no te juro que no juego el campeonato'. Al final me la dio, le gané y me quedé más tranquilo», comenta Moltó, que ante la recurrente pregunta de si se fija en los diez títulos de Waldo afirma: «Yo no miro a nadie. Si puedo ganaré veinte».

Puchol II asegura que quería reeditar la final de 2015 ante Soro III: «Alguien me dijo que Quico tenía en cuartos a Giner, que a ver si le daba un susto. Yo prefería enfrentarme a él. Al final, la motivación también te la da el rival».