Las Provincias

Waldo apuesta por su sucesor

  • El diez veces campeón ve favorito al resto de Barxeta, que busca su segundo Individual hoy en Bellreguard ante Sergio

  • «Moltó prepara muy bien este campeonato y eso se nota», afirma

No se puede hablar de raspall sin pensar en Waldo Vila. La gran leyenda de la modalidad per baix ganó diez de las doce finales del Individual que disputó, y durante el principio del siglo XXI ha demostrado una superioridad casi incontestable. «La final del mano a mano es una partida muy atractiva, aunque luego puede ser buena o no, eso ocurre con cualquiera del día a día. Por todo lo que ocurre alrededor, la expectación que se genera es muy diferente», señala. Esto influye al jugador: «Detalles como la presión, la forma en la que encaras la semana previa... todo eso influye». Lo sabe por experiencia propia. En 1999 perdió su primera final contra Gorxa. Desde entonces ganó las diez siguientes hasta que el año pasado cedió la camiseta roja a Moltó en La Llosa de Ranes.

Waldo analiza la final de hoy en Bellreguard (11.30 horas) en la que reconoce que Moltó parte como gran favorito para retener el número uno. «Veo complicado que pueda perder porque él se prepara muy bien físicamente para este campeonato y eso se nota. El físico tiene mucho que ver en el mano a mano, en momentos complicados marca las diferencias», explica el resto de Oliva. «Sergio a lo mejor no tiene una preparación tan específica para el Individual. Viene de disputar una semifinal muy dura».

Considera el diez veces campeón del Individual que la baza de Sergio es el factor sorpresa. «Él llega bien a la partida, aunque su preparación no sea tan específica para el mano a mano. En una final influyen muchos factores y siempre puedes dar la campanada». Sergio empezó en la modalidad per dalt antes de centrarse en el raspall. «Tocar varias modalidades te enriquece. Que se haya criado en la escala i corda le permite tener un buen bot de braç y volea, hacer bien el rebote. Si Moltó entra en ese juego, Sergio tendrá su oportunidad».

El diez veces campeón llegó a prepararse para este campeonato, igual que Coeter II. Ambos veteranos iban a disputar el mano a mano, pero al negociar con la Federació de Pilota no llegaron a un acuerdo: «Lo que no puede ser es que nos ofrezcan lo mismo por las partidas del Individual, incluso por la final, que por cualquier partida del día a día». Quizás, en esa conversación, se cerró la puerta a una nueva final entre Moltó y Waldo, la partida que tanta expectación y admiración despertó hace justo un año.