Las Provincias

Las lágrimas de Bene, centro de todas las miradas

No hay nadie en el trinquet que viva las victorias y las derrotas de Puchol II como Bene Vijuescas. Por eso, en cuanto vio que Pucholet alojaba la vaqueta en la galería del resto y lograba el último quinze de la partida, se le nublaron los ojos. Empezó a llorar y ya no fue capaz de articular palabra para agradecer los cientos de felicitaciones que recibió.