Las Provincias

Guerra fría en el trinquet con las instituciones

Marc, durante la partida de Guadassuar contra Salva. :: val net
Marc, durante la partida de Guadassuar contra Salva. :: val net
  • «Hay que dignificar a los profesionales, se han hecho esfuerzos pero se necesita más», recuerda Daniel Sanjuán ante los retrasos de las ayudas

  • El presidente de la Federació lanzó un dardo en la presentación del Individual reclamando las aportaciones prometidas

Las aguas estaban calmadas desde que el Consell aprobó, justo antes de las vacaciones, el último paquete de ayudas a la pilota prometido para 2016. Pero aquello sólo fue una tregua. El regreso de las vacaciones ha desempolvado el mismo panorama de incertidumbre que rodea al deporte autóctono en todos los ámbitos. La Federació espera ya las partidas para 2017 mientras aún no ha recibido parte del dinero de este año. Por eso, el presidente, Daniel Sanjuán, aprovechó el micrófono y la presencia de responsables políticos en la presentación de las semifinales del Individual de escala i corda para lanzar un dardo: «Hay que dignificar a los profesionales, no cobran lo que toca».

El presidente de la Federació, casi de inmediato, endulzó la frase. No hay intención de que todavía suene a órdago, sino a reivindicación: «Debemos reconocer el esfuerzo que han hecho las instituciones y los patrocinadores, pero hay que apretar un poco más». Ahí quedaba dicho, pocos días después de que José Luis López, el mecenas de la pilota, alzase la voz lamentando que dos de las tres instituciones que se comprometieron a dar una subvención a Pelayo aún no la hayan aportado.

La primera en intervenir -después de Sanjuán- fue la diputada provincial de Deportes, Isabel García: «La Diputación aporta 420.000 euros y también da ayudas a los pilotaris que lo solicitan. Recojo el guante que has lanzado, a ver si podemos estirar un poco más el chicle. Apoyaremos, pero también es justo admitir que ya se ha hecho un esfuerzo». Con la Corporación provincial hay un tira y afloja por los 20.000 euros de Pelayo, que aún no han sido ingresados por la falta de un informe de la intervención.

Pero aunque nadie alzase la voz, lo que de menos gustó fue el discurso de Enric Morera, presidente de Les Corts, y que está muy vinculado al mundo de la vaqueta. «Nuestro deporte es el mejor del mundo y se juega en toda la Comunitat, pero sin mundo profesional no hay pilota. Lo respaldaremos», señaló el dirigente, quien lanzó un reconocimiento a la figura de José Luis López: «Hubo un momento de amenaza de perder la Catedral pero gracias a él la tenemos».

Entre los gestores de la pilota se tenía confianza en que la figura de Morera fuera un aval para mejorar la situación de la vaqueta tras el giro electoral. Si es el presidente de Les Corts el responsable de que poco haya cambiado es ya otro debate, pero existe cierta decepción hacia él. Sigue acudiendo a los actos importantes y va al trinquet siempre que puede, pero llama la atención un dato: el Trofeu Les Corts, aquel que nació en 2015 para las modalidades de escala i corda y raspall, aún no se ha disputado este año.

Este campeonato se iba a jugar de nuevo en el primer trimestre y luego se pospuso a las semanas entre el Circuit y la Copa. Llegó el verano y se aplazó una vez más. A finales de octubre, aún no tiene fecha de celebración. Esta incertidumbre crispa en el mundo del deporte autóctono, sobre todo a los jugadores. «Los pilotaris son los únicos que se han profesionalizado», clama todo aquel que se sincera, como hizo Genovés II en este periódico. Reclaman un calendario, al estilo del tenis, para poder planificar su preparación. Pero esto es imposible con la actual incertidumbre económica, si no se firma la paz definitiva y persiste esta guerra fría en el trinquet.