Las Provincias

Un año de promesas incumplidas

  • José Luis López compró el recinto por 664.000 euros para evitar su cierre y ha invertido más de 200.000 este verano en mejorarlo

  • Pelayo abandera un cambio en la pilota mientras espera las ayudas institucionales

Hace ahora un año, José Luis López y Jaime Amorós alcanzaron un acuerdo que se antojaba histórico. Tras muchos días de tensas negociaciones, el empresario y el antiguo dueño de Pelayo acordaron la venta del trinquet por 664.000 euros. Aquello ponía fin a una crisis que estalló tras el anuncio de Arturo Tuzón de que cesaba en la gestión de uno de los recintos deportivos más antiguos de Europa. La Catedral de la pilota estaba a punto de desaparecer y, respaldado por las promesas de las instituciones, el gran mecenas del deporte autóctono salió al rescate de su gran símbolo. 365 días después, el empresario sigue empecinado en liderar una nueva era en la pilota desde el céntrico trinquet pero aún espera las subvenciones prometidas por las instituciones.

Aquellos días, semanas después del giro político en el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación y la Generalitat, los políticos aseguraron una vez más que iban a respaldar de forma incondicional la pilota. Con respecto a Pelayo, se creó un consorcio para la gestión del trinquet. José Luis López adquirió el recinto, pero se dijo que el fin último es que la cancha sea de titularidad pública. A día de hoy, este cambio de propiedad se antoja cada vez más lejano. Es más, el empresario se daría por satisfecho si las instituciones aportaran los 20.000 euros que prometieron.

Este dinero iba a destinarse a la promoción de la pilota. De momento, sólo el Consistorio ha ingresado su subvención. La Generalitat alega que no lo ha hecho porque no estaba presupuestado para 2016 ha vuelto a prometer la ayuda de cara a 2017. La Diputación argumenta que la suya está pendiente de un informe de intervención.

Mientras tanto, Pelayo sí que está realizando actividades para promocionar la pilota. El trinquet está abierto prácticamente todos los días de la semana. Además de los carteles de profesionales (jueves y sábado), sus losas acogen los torneos falleros. Además, tras el cambio de gestión se envió una carta a todos los colegios de la provincia invitándoles a una visita guiada a la Catedral. La iniciativa tuvo una gran aceptación y se repetirá este curso. Los 60.000 euros de ayudas públicas serían para proyectos como este.

Desde la Catedral se quiere acercar la pilota a la ciudad. Por ello, todas las semanas se reparten invitaciones para las partidas de profesionales. Asimismo, hay un proyecto para dar más visibilidad a Pelayo para los viandantes del centro de Valencia. Este verano, José Luis López ha invertido 200.000 euros en la cancha. Las obras de dentro de un año irán encaminadas a mejorar el bar y, sobre todo, el acceso. El empresario quiere que el pasillo de entrada y la fachada cumplan un doble objetivo: que den una mayor sensación de modernidad y que el trinquet sea más fácil de encontrar.

La tragaperras y las barajas

Mientras esto llega, se han cambiado aspectos del funcionamiento de la Catedral. Por ejemplo, se quiere incidir en que Pelayo es un recinto deportivo: cuando hay partida no se puede jugar a las cartas en el bar, del que se han retirado las máquinas tragaperras. Además, cumple un año las nuevas normas de funcionamiento que, entre otras cosas, prohibió las propinas de los postores.

Sí se ha visto este año una mayor afluencia a Pelayo, que ha registrado algunos llenos: la final del Individual o el desafío de restos contra mitgers, por ejemplo. De aquí a final de 2016 hay partidas de torneos para todos los sábados.