Las Provincias

La Diputación y la Generalitat ignoran a Pelayo

Un instante de una partida en Pelayo. :: J.MONZO
Un instante de una partida en Pelayo. :: J.MONZO
  • El empresario lamenta que la pilota no esté presente en los actos por el 9 d'Octubre y programa una partida con Soro III y Puchol II

  • Las instituciones no han aportado las ayudas tras la venta a José Luis López

Hace ahora poco menos de un año, la final del último Individual de escala i corda se concibió como una nueva era en Pelayo. José Luis López había adquirido la Catedral dos semanas antes con el compromiso de gestionarlo hasta que las instituciones pudieran hacerse cargo del trinquet. Se creó un Consorcio ad hoc en el que estaban representados el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación y la Generalitat.

No se fijó ningún plazo para que la instalación deportiva más antigua de la Comunitat pasase a ser de titularidad pública, pero menos de 365 días después los indicadores no parecen ser buenos. El empresario que puso 664.000 euros sobre la mesa y que este verano ha invertido otros 200.000 en modernizar la cancha lamenta una vez más el olvido al que someten los políticos al deporte autóctono.

José Luis López ya alzó la voz este verano por la tardanza en la firma de los convenios con la Federació para que la pilota siga en marcha en todos sus estamentos, desde el formativo, al de aficionados y hasta el profesional. El empresario hizo pública ayer una carta en la que denuncia que dos de las tres instituciones que prometieron invertir un año atrás en Pelayo no han aportado aún ni uno de los 20.000 euros prometidos. Especifica que el Ayuntamiento sí ha hecho llegar esa cantidad, no así la Diputación y la Generalitat. «Lamento que no cumplan con lo acordado. Afortunadamente puedo soportar el gasto que supone tener el trinquet todos los días abierto para el desarrollo de todas sus actividades», comenta.

En su comunicado, el dueño del céntrico trinquet detalla que hay tres asalariados, todos ellos exjugadores formados en Pelayo: Fredi, Pastor y Pedro. Asimismo, señala que desde marzo se han organizado visitas a la Catedral para 61 colegios, lo que ha supuesto el paso por la instalación de más de 4.000 escolares. Esa iniciativa se retomará este mes. Además de los carteles de profesionales de los jueves y los sábados, el trinquet acoge partidas de falleros y aficionados. José Luis López también ha puesto en marcha la escuela, con la intención de formar chavales y que haya un pilotari de Valencia, sin representación desde la retirada de Víctor el pasado sábado.

«En su día dije que Pelayo no sólo tenía que ser un trinquet donde se jugara los jueves y los sábados, sino también una institución cultural y deportiva. La idea fue ampliamente aplaudida y hecha suya por las tres instituciones en la reunión que mantuvimos en Les Corts el 16 de octubre», señala José Luis López.

El empresario se comprometió a justificar «cada euro» de los 60.000 de dinero público que, según le prometieron aquel día, se iban a destinar a Pelayo. A día de hoy sólo ha llegado el ingreso de las arcas del Ayuntamiento. «Todo fueron sonrisas y afirmaciones de que 'per la pilota lo que faça falta' y sin embargo no ha sido así», lamenta el empresario, quien resalta que sólo la concejala Maite Girau ha cumplido con su compromiso.

Además del económico, el mecenas de la pilota esgrime otro motivo de su descontento con las instituciones: la ausencia de la pilota en el programa de actos conmemorativos por el 9 d'Octubre. «Me molesta que en un día tan señalado no haya ninguna partida oficial en cualquiera de las modalidades, ni en las calles ni en ningún trinquet de la provincia de Valencia», lamenta José Luis López.

Ante esta situación, el empresario ha organizado una partida especial para el domingo por la mañana (Pelayo suele ofrecer carteles de profesionales los jueves y los sábados) donde estarán las dos principales figuras de la escala i corda. A las 11.30 horas se medirán Soro III, Pere y Víctor contra Puchol II, Javi y Carlos. Frente a frente, los dos restos que se midieron el pasado 1 de noviembre por el trono del mano a mano, en una final que parecía abrir una nueva etapa con mayor sintonía entre las instituciones y el mundo de la pilota.