GP de las Américas

MotoGP aterriza en Austin bajo el síndrome de Argentina

Marc Márquez y Valentino Rossi, durante el GP de Argentina. /Nicolás Aguilera (Efe)
Marc Márquez y Valentino Rossi, durante el GP de Argentina. / Nicolás Aguilera (Efe)

El circuito texano acoge la tercera prueba del calendario del Mundial, la primera tras la accidentada carrera de Termas de Río Hondo que provocó otro conflicto entre Valentino Rossi y Marc Márquez

BORJA GONZÁLEZAUSTIN (TEXAS)

El lunes posterior a la carrera de MotoGP del Gran Premio de Argentina, Marc Márquez viajó junto a su hermano Alex a Sao Paulo (Brasil) para cumplir con unos compromisos con patrocinadores. Esto incluyó una visita, de la mano de Unicef, a la Escuela Municipal de Educación Básica Mario Santalucía en Diadema, a 20 kilómetros de la capital paulista. De ahí los Márquez viajaron hasta Estados Unidos para ocupar el tiempo hasta el inicio de la tercera cita del calendario –con viaje a Minneapolis para disfrutar del espectáculo del Supercross-, el Gran Premio de las Américas, que se disputa desde este fin de semana en Austin (Texas). «Voy a seguir siendo el mismo», advirtió Márquez desde Brasil en un acto con la prensa en plena resaca de lo que se está explotando como 'Termas clash' (el choque o enfrentamiento de Termas) después de que la polémica de 2015 de Malasia se bautizase como 'Sepang clash'. «Por mala suerte toqué a Valentino y después cuando entró a la hierba se cayó. Entendí el error, fue mío y fui penalizado por ello», explicó reiterando la no intencionalidad de lo sucedido, algo evidente viendo las imágenes pero que el segundo protagonista de la historia, Valentino Rossi, estableció como hecho en sus explosivas (e irresponsables) declaraciones post carrera en Argentina.

El italiano, por el contrario, fue directo desde Buenos Aires hasta Italia, donde ha mantenido su plan habitual de entrenamiento con los chicos de su 'VR46 Academy'. El sábado, seis días después de la carrera de Argentina, colgó una foto en sus redes sociales con un mensaje que ahonda en el conflicto y que deja con pocos visos de solución un enfrentamiento que afecta a los dos pilotos más mediáticos de la parrilla, los dos con más seguidores, en una balanza esta última que cae con bastante firmeza del lado del italiano. 'Carrera difícil destruida por un piloto peligroso', una sentencia que hace que esta tercera prueba del calendario tenga aún más tensión.

Rossi llegó a Estados Unidos el miércoles, con algo de retraso en su vuelo, el suficiente como para que se viese forzado a cancelar su plan de acudir al concierto que los norteamericanos Foo Fighters dieron ese día por la noche en el anfiteatro del mismo Circuito de las Américas, escenario que alberga el gran premio. En cualquier caso, los planes de comunicación de ambos pilotos para el jueves, la jornada de previa de la prueba norteamericana, evidenciaron la temperatura ambiente que se vive en el paddock. Dorna, promotor del campeonato, decidió que ninguno de los dos pilotos estuviesen presentes en la rueda de prensa oficial. Como ejemplo, sólo en Mugello (Italia) en 2017 no estuvieron ni Márquez ni Rossi, aunque en aquel caso el italiano se cayó a última hora del 'cartel' por una lesión entrenando con la moto de cross que le obligó a programa un calendario intenso de recuperación física. Y, además, sus comparecencias ante los medios estuvieron separadas por tres horas, con el español dando la cara el primero.

Márquez: «Hice cosas bien y cosas mal»

«Está claro que he visto repetida la carrera para analizarlo todo, lo que haces bien y mal, y fue una carrera rara, empezando por la salida», explicó Márquez ya desde Austin. «Visto lo visto, y con lo que pasó y la confusión que hubo, fue una situación nueva para mí, en la que hice cosas bien y cosas mal. Fui penalizado por ello y fue una situación nueva para mí y espero que no vuelva a pasar, porque querría decir que tendría nuevos problemas en la salida. Pero, si sucediese, se trata de aprender de los errores para que no se vuelvan a cometer».

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Todo en un discurso parecido al de Argentina, aceptando errores pero mostrando la tranquilidad de que nada de esto le va a afectar. Aunque ahora queda por ver cómo interviene el campeonato tras lo sucedido, si Carmelo Ezpeleta podrá hablar con los dos protagonistas, o si se decide algo en la Comisión de Seguridad de este viernes, una reunión no obligatoria y para la que hay serias dudas de que acuda Rossi, que ya en 2015 decidió no ir más, 'promesa' que rompió tras el trágico accidente en el que perdió la vida Luis Salom.

Todo esto marca el inicio de un gran premio al que Cal Crutchlow llega como líder, en un circuito en el que Márquez sólo sabe ganar y hacer las 'poles', y al que Dani Pedrosa llega para probarse después de la operación a la que se sometió en su brazo derecho por una lesión que se produjo tras el toque de Johann Zarco que le llevó al suelo. Otro incidente del que los pilotos quieren hablar tras una de las carreras más complicadas que se recuerdan en MotoGP y tras la que el ambiente que se respira en el paddock se ha cargado, y mucho.

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