Márquez lo fía todo al circuito de Cheste

Dovizioso (izquierda) y Lorenzo celebran la victoria del italiano. / AFP PHOTO / MOHD RASFAN
Dovizioso (izquierda) y Lorenzo celebran la victoria del italiano. / AFP PHOTO / MOHD RASFAN

El piloto de Honda suma 21 puntos más que el de Ducati y le vale un undécimo puesto o mejor para ser campeón Dovizioso se impone en el Gran Premio de Malasia y el español acaba cuarto y tendrá que luchar por el título de la máxima categoría en la última carrera del año

BORJA GONZÁLEZ

sepang. El Mundial de MotoGP va a llegar vivo hasta la última carrera de Valencia. Y es que tanto Andrea Dovizioso como, en general el trabajo de Ducati, hicieron bueno el complicado fin de semana de Marc Márquez. El piloto español ya anticipó los problemas que podía sufrir en Sepang, aunque la lluvia caída durante la carrera de MotoGP terminó de complicarle el panorama. Márquez no terminó de cuadrar las cosas a lo largo del gran premio, y no tuvo reparos en confesar que le estuvo faltando algo desde el primer día, no encontró con la facilidad de otras veces el camino, todo lo contrario que Andrea Dovizioso, que entrenamiento tras entrenamiento hizo lo único que podía hacer: meter presión a su rival y esperar a ver qué podía pasar durante el fin de semana.

El viernes, en lluvia, el de Ducati había sido el más fuerte con bastante diferencia respecto a los demás; el domingo de nuevo se mostró poderoso, aunque los movimientos en su box hicieron inevitables los comentarios acerca de unas posibles órdenes de equipo que le permitiesen ganar. Y es que, tras un fulgurante inicio de Johann Zarco, una de las mejores irrupciones en la clase reina de los últimos años, Jorge Lorenzo apretó el paso y logró tomar el liderato de la prueba. Por detrás, Dovizioso rodaba con Márquez, aunque pronto se vio que el primero contaba con un punto más. «Hemos hecho todo perfecto», dijo tras la prueba el italiano, que supo llegar a rueda de su compañero de equipo para pasarle y abrir un hueco suficiente como para no temer por la victoria, en el mismo escenario en el que se había estrenado en el triunfo en 2016 con Ducati. «No ha sido fácil y por eso estoy muy contento, por ser capaz de demostrar a todo el mundo que podemos ser competitivos en un circuito tan difícil como este, tanto en seco como en mojado. Pero, como he dicho, a Valencia llegamos a muchos puntos y creo que Marc será muy competitivo desde el primer momento. Será difícil pero lo único que podemos hacer es intentar encarar esa carrera de la misma manera en la que hemos encarado esta. Intentar ser rápidos y competitivos e intentar ganar la carrera».

Y es que su resultado, combinado con el cuarto del de Cervera -intentó llegar a Zarco, aunque muy pronto se dio cuenta de que el riesgo de la operación no merecía la pena estando el Mundial como estaba-, hace que la distancia en la general antes del último gran premio del año sea de 21 puntos, lo que le obliga a ganar y a esperar. Una última bala lograda también por el resultado de Lorenzo, que tuvo ante sí su primera opción de estrenarse en la victoria con Ducati pero que terminó cediendo ante su compañero. con las suspicacias de unas posibles órdenes de equipo. Y es que los tres máximos responsables de la marca italiana, de una manera o de otra, dieron pábulo a esa interpretación de la película, después de que en la pantalla de la moto del mallorquín apareciese un mensaje desde el box recomendándole cambiar al mapa 8. ¿Mensaje técnico o mensaje en clave? «Es lo que un equipo debe hacer cuando todavía tiene la posibilidad de ganar el Mundial», dijo Paolo Ciabatti, director deportivo de la marca; «Hemos hecho lo que era justo hacer», comentó con un punto enigmático Gigi Dall'Igna, el máximo responsable del proyecto; «Jorge sabe lo que tiene que hacer», había comentado durante la carrera Davide Tardozzi, director del equipo. Dicho esto, Lorenzo se encargó de desmentir que hubiese dejado pasar a su compañero, más después de que el adelantamiento de Dovizioso viniese tras un susto del mallorquín.

«Sabéis que soy un tío sincero y que se me nota en la cara», dijo antes de asegurar que no había visto ningún mensaje fruto de la concentración en carrera. «Sé que el campeonato de pilotos es muy importante para Ducati, que sólo lo ha conseguido con Stoner, y que si yo puedo ayudar, dependiendo de la circunstancia, ayudaré a Dovizioso. Hoy lo único que he intentado ser es más precavido en la frenada y no hacer ninguna locura», añadió tras constatar lo que fue una realidad en Sepang, la superioridad de Dovizioso en mojado. «Tú te estás jugando una carrera, tu compañero de equipo un campeonato, tu fábrica un campeonato y al final es completamente normal», zanjó Márquez, que en pocos días tendrá que gestionar algo que ya vivió en el pasado: intentar cerrar un Mundial en la última cita de la temporada, en casa, en Valencia.

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