Lecuona crece a lomos de la KTM

Lecuona comanda el grupo durante el Gran Premio de Jerez de este domingo. / vincent guignet
Lecuona comanda el grupo durante el Gran Premio de Jerez de este domingo. / vincent guignet

«El secreto está en el trabajo del invierno. Eso y la experiencia... No tengo prisa por subir a MotoGP, quiero hacerlo como campeón», afirma El valenciano ha pasado de la cola de la parrilla a rozar el podio tras el cambio de moto

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Iker Lecuona acaba de cumplir los 18 años. Lo celebró en enero y ya es todo un veterano en Moto2. Debutó hace tres temporadas en el Mundial y se saltó el primer peldaño porque ya era demasiado grande para las monturas de la categoría pequeña. Aquel fin de semana, el de su estreno, paseaba por Silverstone la mejor de sus sonrisas. Ese gesto se fue borrando poco a poco conforme encadenó fines de semana confinado en la cola del grupo. Ahora, tras el GP de España, su semblante ha cambiado a mejor. Recuerda a aquel muchacho del GP de Gran Bretaña de 2016. «La verdad es que estoy contento», reconoce.

No es para menos. Obviando 2016, cuando corrió siete carreras que le sirvieron para romper mano en el Mundial, 2017 fue decepcionante. La temporada empezó mal, con una grave lesión, y acabó con sólo dos puntos. Los logró en Malasia, donde concluyó el 14, su mejor resultado. En cuatro GP de 2018, Lecuona ya suma 23, es de momento uno más en el grupo delantero y rozó el podio en Austin, donde concluyó quinto. La pregunta es lógica: ¿Cuál es la fórmula mágica? «Pues al final, un poco todo: la moto, el equipo... y la experiencia. Pero sí es cierto que con el cambio de montura me siento más cómodo», detalla Lecuona.

El valenciano es feliz con el cambio a KTM. «Me ha venido genial el cambio de moto. Tengo más feeling con el tren delantero, que si te das cuenta era la causa de la mayoría de las caídas en la temporada pasada. Eso y que desgasto menos los neumáticos, lo que me permite remontar a final de carrera», señala.

«¿Dónde espero subir al podio? Me gustan Misano y Cheste», indica el piloto, que acaba de cumplir los 18 «Con Luthi tenía buena relación, pero con Sam Lowes nos ayudamos más», detalla Lecuona

Puede resultar llamativo que el cambio de montura haya sido decisivo para Lecuona. El chasis que usó hasta el año pasado el Swiss Innovative Investors, su equipo, era el Kalex. Desde que en 2010 arrancó la etapa de Moto2 como categoría intermedia del Mundial, todos los que se han proclamado campeones lo han hecho con esta marca excepto dos: Toni Elías con Moriwaki en 2010 y Marc Márquez con Suter en 2012. «Kalex no es una moto mala, para nada. Simplemente la KTM se adapta más a mi estilo. Por ejemplo, al frenar me apoyo más en el tren delantero», argumenta.

Asegura que su método no ha cambiado. «He hecho lo mismo, pero el secreto está en que este invierno he trabajado más. Siempre hago flat track y físico», indica: «Eso y la experiencia, que también cuenta». Tras el cero de Catar, el valenciano se ha asentado en el grupo delantero. Incluso llegó a pelear por el podio en el complejo circuito de Las Américas, bacheado y cuyo asfalto han exigido los pilotos que se cambie.

En Argentina concluyó undécimo y, este fin de semana, en Jerez, noveno. «El problema es que nos penaliza la calificación. Tengo ritmo para rodar en el grupo delantero, pero siempre me toca remontar», asegura Lecuona. De hecho, en los tres GP que ha acabado, su posición en parrilla era más retrasada que su resultado tras la bandera a cuadros. «No sé hacer una vuelta rápida. Eso es experiencia», reitera.

El valenciano se muestra paciente. «He de trabajar más», indica Lecuona, que mañana viaja a Mugello para dos jornadas de test. «No tengo prisa, soy el más joven», contesta cuando se le pregunta sobre futuro, esto es, podios y MotoGP. Se muestra, eso sí, confiado de que ambas cosas llegarán. «El podio está cerca. Falta entender un poco más la moto, hacer kilómetros. Carreras... experiencia», reitera. Sobre dónde quiere subir al cajón, comenta: «Me gustan Misano y Cheste, pero donde llegue». Respecto a ascender a la categoría reina, señala: «Quiero hacerlo como campeón, así que no me importa quedarme en Moto2 hasta 2020 o 2021 si es necesario».

Lecuona es feliz este año en el box. Además del cambio a mejor con la KTM, no esconde que también hay mayor entendimiento con su nuevo compañero, Sam Lowes. «Con Luthi también tenía buena relación, pero era más reservado. Con Sam nos ayudamos más, no tiene reparos en que vaya a su rueda, y si tenemos un problema nos pedimos consejo. Hay muy buena comunicación», asegura. Al final, en un deporte vertiginoso como el motociclismo, todo suma.

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