El eterno guardián del Circuit

Jorge Sánchez, coordinador de los bomberos en el Circuit. / m. r.
Jorge Sánchez, coordinador de los bomberos en el Circuit. / m. r.

«Analizamos todos los riesgos, los interiores y los exteriores. Que no tiene por qué pasar nada, pero debemos estar preparados», señala Jorge Sánchez coordina a los bomberos desde que en 1999 se celebró el primer GP

MOISÉS RODRÍGUEZ CHESTE.

Jorge Sánchez está en un rincón de la sala de control del Circuit. «Para hacer una labor así es imprescindible que te gusten las motos. A mí me encantan, pero no sólo este, sino todos los deportes», afirma. Aunque él no mira a la pista con ojos de aficionado. Jorge vela por la seguridad de los pilotos, y de sus equipos de mecánicos, y de los comisarios... hasta de la última persona que se da cita en el Gran Premio de la Comunitat. Es el eterno guardián de Cheste porque ha coordinado a los bomberos del Consorcio Provincial de Valencia desde que el Mundial pasó por primera vez por el Ricardo Tormo, en 1999.

«Aquí hay gente que llevamos desde el principio, nos merecemos un homenajito. ¡Ya se lo comenté el otro día al director del circuito!», asegura sonriente: «Yo he cumplido 60 años y puedo jubilarme ya, pero quiero estirarlo un poquito». Se le nota que disfruta de su labor por la pasión que habla de ella. Es ingeniero, aunque puntualiza: «También trabajé como bombero y ese punto de experiencia también ayuda a tomar decisiones».

El Consorcio lleva preparando el Gran Premio desde el lunes. Durante los tres primeros meses, se han realizado reconocimientos del circuito y de los alrededores. Desde el jueves hay una unidad (cabo y tres bomberos) junto a la torre de control, así como dos brigadas forestales, una en la pelouse y otra en la universidad de Cheste. Mañana, una segunda unidad se acantonará en la entrada principal. «Esos compañeros están preparados para atender una emergencia fuera de las instalaciones. El equipo de aquí se dedica a las incidencias en pista», especifica Jorge Sánchez.

«Tengo un mando que gestiona todas las unidades y yo estoy en la torre de control, que es donde se registran las emergencias. También estoy en contacto con los comisarios por si hubiera que actuar rápido ante cualquier incidencia. En caso de que hubiera una grande, se montaría un puesto de mando en las oficinas principales y me trasladaría allí», señala. «Aquí hemos actuado en algún box. Los combustibles que se emplean para estos vehículos son muy inflamables. Y fuegos, pues en alguna de las laderas por algún cigarro que tira la gente desde la grada. Nada espectacular», indica.

Pero Jorge Sánchez está preparado para situaciones mucho más peligrosas. «Analizamos todos los riesgos, tanto los de la instalación como los de fuera. No tiene por qué ocurrir nada grave, pero debemos estar preparados», indica. Es el jefe de riesgos en el consorcio y demuestra que analiza cualquier situación. En el momento de la entrevista , despega un helicóptero: «El piloto puede sufrir un mareo y caer el aparato. ¿Y qué hacemos? Hay que estar preparados. En los alrededores hay pirotecnias, industrias químicas, por la A-3 se transportan mercancías peligrosas, existe la posibilidad de movimientos sísmicos. Son situaciones poco probables, pero hay que prever un plan por si suceden».

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