Claudia Sepúlveda: «Me gustaría trabajar en un equipo de competición»

Claudia Sepúlveda, en el box del Champi Women, su equipo. / jesús signes
Claudia Sepúlveda, en el box del Champi Women, su equipo. / jesús signes

«Las hermanas de los pilotos me dicen que quieren ser como yo», subraya la primera mujer en el Nacional de supermotard

Claudia es una chica de 16 años, que pelea con los libros y disfruta sobre la moto. Porque al fin y al cabo, ella lo que quiere es ser piloto y encauzar su vida hacia el deporte de las dos ruedas. Se muestra desenvuelta al conversar con un grupo de chavales que acuden al box del Champi Women en Cheste para conocer de cerca cómo trabaja un equipo de motociclismo. «Son más de mi edad, me siento un poco como ellos», argumenta cuando se le pregunta por qué se muestra timorata al inicio de la entrevista. En pocos segundos, sin embargo, ya habla con soltura sobre sus retos de presente y futuro, que pasan por el supermotard ahora y, quién sabe, si por la velocidad.

-Es una chica de 16 años, pero también toda una pionera en su deporte... ¿qué se siente más, piloto o estudiante?

-Bueno me siento todo a la vez, piloto y estudiante. Sí que es cierto que cuando tengo carrera, los jueves y los viernes no voy al instituto porque nos marchamos al circuito para entrenar.

LAS CLAVES «En el colegio me dijeron que si corría en moto parecería una marimacho, pero en el instituto ya no» «A mí no me gusta. Tampoco lo prohibiría, pero yo no me vestiría así para coger un paraguas»

-¿En el instituto es la estrella?

-Mis compañeros me dicen que lo hago muy bien y que les gustaría verme en directo. Tres o cuatro sí han venido a alguna carrera.

-¿Tiene asumido ya que sólo de correr en moto es difícil vivir?

-A mí me encantaría, pero sé que es complicado. Me gustaría trabajar en un equipo de competición, de velocidad, de supermotard o de lo que fuera.

-¿Igual en la puesta a punto de las motos o de telemétrica?

-Me gustaría, pero es un tema complicado, aunque voy a estudiar electromecánica.

-¿Cómo lleva los estudios?

-Estoy repitiendo cuarto de la ESO, pero porque estuve dos años en Francia y el pasado vinimos de allí. En el primer trimestre las he aprobado todas.

-¿Qué hacía por Francia?

-Mis padres, que como no encontraban trabajo aquí... Allí corrí el Campeonato de Zona Norte, donde quedé tercera, y el de Navarra, en el que acabé primera con una pit bike de 140.

-Y es la única mujer en el Campeonato de España de supermotard. ¿Cómo convive ahí?

-Bueno, a mí me gusta que me digan que soy la primera y la única que ha competido ahí. Cuando debuté se quedaron un poco impresionados porque no habían visto una chica en ese campeonato, pero el resto de pilotos ya están acostumbrados y vienen a saludarme.

-¿Nota cierto pique?

-En algunos sí. Otros dicen 'la enana de los cojones me ha ganado'... pero en plan de broma.

-¿Existe discriminación?

-Ahí no, pero en el colegio algunos compañeros me decían que iba a parecer una marimacho por correr en moto. Es cierto que a partir del instituto no he escuchado comentarios así, más bien que querían ser como yo.

-¿Piensa que en el futuro habrá más mujeres en las parrillas?

-Eso esperamos, porque estamos intentando abrir paso a las mujeres que lleguen detrás de nosotras, que sea más sencillo.

-¿Se siente una pionera?

-Bueno, me refiero también al Champi Women. Somos el primer equipo del mundo integrado sólo por mujeres. Se ve que las chicas somos muy constantes y vamos siempre hacia delante.

-¿Hasta dónde quiere llegar?

-A mí me gustaría llegar al Mundial de supermotard. Este año iremos a una carrera del Europeo, a la de Albaida. ¡A ver cómo quedamos! No me la tomo para ganar, por supuesto, sino para aprender.

-¿Descarta pasar a la velocidad?

-Es que no la he probado, pero además es muy cara y me gusta el supermotard. Sí lo probaré, pero que sin ayudas y sin patrocinadores que te den dinero resulta complicado llegar a ser importante.

-Y estar por estar, no quiere...

-¡No! Yo si voy a un campeonato es para intentar ganarlo, no para estar al final de la parrilla.

-Habitualmente las mujeres tienen menos ayudas en las motos. ¿Cree que esto puede cambiar?

-Sí es cierto que algunos patrocinadores no confían tanto como en los chicos, pero otros apuestan a ver qué podemos hacer.

-¿Le ha venido alguna niña diciéndole que quiere algún día ser como usted?

-Sí, este año me ha pasado varias veces, que me han venido hermanas pequeñas de los demás pilotos. Yo les digo que si desean algo, que sigan hacia delante y no se dejen influenciar por nadie. A mí me han dicho muchas veces supuestos amigos que por qué sigo ahí si no sirve para nada.

-El apoyo de sus padres sí que lo ha tenido siempre...

-Sí, el suyo y el de mis amigos de ahora. Mi madre llegó a hacer dos carreras con una moto de 600, en una quedó segunda y en otra tercera. Sufrió un accidente en Cheste, tuvo que estar cuatro días en hospital y un año sin correr, y luego se pasó paso a supermotard.

-¿Ella qué le dice?

-Tiente miedo por si me caigo, pero sabe que es lo que me gusta y me anima a que siga hacia delante. De momento lo peor que me ha pasado ha sido un esguince en un dedo. Aún no me he roto nada.

-¿Qué supone para las pilotos el proyecto de Champi Women?

-A mí me hubiera costado más progresar como piloto. Nos apoyan y aportan cosas. Al formar parte de un equipo se me ha visto más, estoy contenta.

-También es importante que compitan contra chicos...

-¡Es que a mí no me gustan los campeonatos femeninos! Creo que cogemos más nivel corriendo todos juntos. Si quieres llegar arriba, has de pelear con ellos.

-¿Qué le parece la polémica del atuendo de las paragüeras?

-La verdad es que yo no me pondría así para coger un paraguas. Hay pilotos que van a la parrilla con su pareja y van vestidas de otra forma. Existe gente a la que le gusta, pero a mí no. Yo la verdad es que no iría vestida así.

-¿Pero lo prohibiría?

-No, eso tampoco. Lo único es que no iría vestida así.

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