Las Provincias

Cheste mejora el acceso pero se atasca en la salida

Aspecto de las colas de coches de entrada al circuito. :: jesús signes
Aspecto de las colas de coches de entrada al circuito. :: jesús signes
  • El grueso de aficionados colapsa los alrededores del Ricardo Tormo entre las 15 y las 17 horas, con los agentes desviando el tráfico hacia Vilamarxant

  • Por la mañana el tráfico fluye por las rutas alternativas

El circuito Ricardo Tormo cerró ayer la jornada después de que 110.050 personas pasaran por las gradas del trazado valenciano. El reto de facilitar la entrada y salida de tantos aficionados generando los mínimos problemas de circulación posibles provoca que, año tras año, se prueben medidas diferentes y se vayan incorporando novedades para solventar uno de los problemas más relevantes a la hora de organizar un evento de este tipo.

Después de aprobar viernes (25.340 espectadores) y sábado (67.115) -dos días relativamente tranquilos-, la gran prueba para el circuito llegaba ayer. Y la conclusión es que sí se mejoró respecto a años anteriores aunque hubo grandes retenciones con la finalización del Gran Premio.

Por la mañana funcionaron los dos planes en los que más insistencia ponen desde el Ricardo Tormo: la utilización de rutas alternativas y la apuesta por el transporte público. Los habituales de Cheste ya han asumido que si no quieren madrugar demasiado, mejor no meterse en el coche por la A-3 (la vía más utilizada) en horas conflictivas. Los trayectos se realizaron con cierta normalidad y el atasco sólo se generó a partir de la salida 334 que da acceso al circuito. En unos treinta minutos se podía cubrir el kilómetro (aproximadamente) que hay desde esa salida hasta los aparcamientos más cercanos al Ricardo Tormo.

Las gradas presentaron una muy buena imagen ya en la carrera de Moto3 (algo que no sucedió, por ejemplo, hace dos años cuando Álex Márquez ganó el Mundial), evidenciando que la gran mayoría del público ya había accedido al recinto. Solventado con nota el apuro de la entrada al circuito, las mayores retenciones se produjeron entre las 15 y las 17 horas, cuando el grueso de los aficionados empezaron a despejar las gradas.

Los responsables de Tráfico intentaron aliviar la circulación desviando a la mayoría de coches hacia Vilamarxant. Distintas autoridades explicaron ayer a este periódico que eso redujo las retenciones a la salida del Ricardo Tormo, pero aún así hubo quien tardó más de una hora en alcanzar las carreteras principales. Tiempo similar el que se necesitaba para salir de los aparcamientos principales del circuito.

En cuanto a la seguridad, no hubo que lamentar accidentes graves a lo largo del fin de semana, aunque no será hasta hoy cuando los diferentes cuerpos de seguridad elaboren el informe completo de lo sucedido en Cheste. Sí se produjeron algunos accidentes de tráfico leves en las cercanías del circuito -así como dentro de la localidad- y se efectuaron varios traslados a centros hospitalarios, aunque por contusiones.