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La despedida perfecta de Lorenzo

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Jorge Lorenzo celebrando su triunfo. / AFP

  • Victoria del mallorquín con Marc Márquez segundo

Dominio el viernes, pole el sábado y victoria el domingo, en su Gran Premio 250 y en el de la despedida con Yamaha antes de desembarcar en Ducati. “Era muy importante irse con el mejor recuerdo, dejarles el mejor regalo. El fin de semana, más completo, imposible”, declaró satisfecho Jorge Lorenzo tras cerrar este 2016 con un triunfo que echaban de menos en el box azul desde junio, cuando Valentino Rossi ganó en Montmeló. “Mi estrategia era intentar salir bien y tirar al máximo al principio, aunque sabía que aún así Márquez me iba seguir. Mi suerte es que él ha tenido problemas con el embrague y estaba muy retrasado y ahí es donde he podido aumentar la distancia a pilotos que no tenían tanto ritmo como él”.

Lorenzo aprovechó su buena salida, su buen ritmo y los problemas del campeón del mundo para abrir un importante hueco que le permitió gestionar con cierta tranquilidad el final de la prueba, justo cuando más apretó Márquez, que no tuvo fácil desembarazarse de sus compañeros de grupo, Maverick Viñales, Rossi y un peleón Andrea Iannone. “Disfruto mucho cuando estoy en un grupo con Iannone”, reconoció el del Repsol Honda, que pudo cerrar la temporada con un buen segundo puesto en una carrera marcada por el tapón en el que se quedó metido en el inicio. “Creo que sí”, reconoció sobre sus posibilidades de haber peleado por ganar. “Pero, bueno, una carrera tiene todos los factores: la salida, las primeras vueltas… Si eres el más rápido al final, pero has cometido errores al principio no hay excusa. Hoy Jorge ha sido más rápido. Pero sí que entre la salida y que me ha costado mucho adelantar, he perdido mucho tiempo”.

Tras Lorenzo y Márquez cruzó la meta Iannone, que sacó todo el provecho posible a su Ducati mientras que por detrás Dovizioso sufría para mantener un sexto puesto que terminó siendo para Pol Espargaró, enfrascado durante toda la carrera en una bonita pelea con su hermano Aleix. Los dos también en modo despedida –el primero pasará a KTM mientras que el segundo correrá con Aprilia-. Un podio con tres motos diferentes y con la que será la moto de Lorenzo a partir de este martes, en un trazado poco propicio tradicionalmente para la moto italiana. “Hemos visto que Ducati es una moto más consistente, que puede optar al podio en todas las carreras y es una buena noticia que Andrea hoy haya hecho una gran carrera y un buen ritmo”, confesó Lorenzo, que por contrato no podrá hablar de su nueva marca hasta el próximo 1 de enero. “Es una moto que tiene sus puntos fuertes y sus cualidades, y otros que no lo serán tanto y que trataremos de mejorar o eliminar”. Iannone apretó los dientes, pese a no estar aún recuperado físicamente de su lesión de espalda, para buscar cerrar su periplo en Ducati con un podio más, y lo consiguió dejando fuera a Rossi, que como se había intuido en los entrenamientos, tuvo problemas para rodar cómodo en un circuito en el que nunca ha pilotado a gusto. “Él ha sido mejor al final y no se puede decir más”, aceptó el italiano. “Habría sido bonito terminar el año con un podio”.

La de Valencia fue la carrera de las despedidas, la más emotiva la de Lorenzo del que ha sido su equipo en los últimos nueve años. El mallorquín recibió una cerrada ovación al regresar al box, a lo que correspondió dando las gracias uno por uno a todos los miembros de Yamaha, a los mandamases, al personal general, a sus mecánicos, a los de Rossi e incluso al piloto italiano, que recibió con una sonrisa a un compañero de equipo con el que ha mantenido una tensa relación en los últimos meses. “Le deseo buena suerte, y espero que con la Ducati sea más competitivo de lo que lo fui yo”, declaró con una sonrisa el italiano, que destacó la mejora de nivel a la que se han empujado el uno y el otro.