Las Provincias

Márquez, durante el GP de 2015. :: jesús signes
Márquez, durante el GP de 2015. :: jesús signes

MotoGP abre gas por Lucía

  • El Circuit colabora con una joven que sufre una enfermedad rara

  • Los pilotos donan artículos para una subasta que se celebrará durante el GP de la Comunitat a favor de una niña de Torrent

«Lucía se encuentra encerrada en la cárcel de su casa». Así describe Merche, su madre, con voz quebrada el calvario que está pasando su hija de 14 años. Hace cinco, se cayó en el colegio y se dio un golpe en la rodilla: «Decía que le dolía mucho, los doctores no se dieron cuenta de que algo le estaba pasando. Ahora tiene la pierna totalmente retorcida y destrozada».

Lucía sufre la misma enfermedad rara que Marieke Vervoort, la atleta paralímpica que ya ha firmado los papeles para someterse a la eutanasia después de su participación en los Juegos de Río. «Ella es una atleta y no quiere vivir porque es muy doloroso y no resiste más. Nosotros tenemos la esperanza de que mi hija algún día se cure», dice la madre.

Para ello cuentan con el respaldo de algunos amigos. A esa gran familia se ha unido Dorna, la empresa organizadora del Mundial de MotoGP. «Transmitieron la situación de Lucía a los pilotos y éstos han donado algunos artículos para realizar una subasta solidaria», señala Merche. A está se puede acceder a través de la página de Facebook 'Una sonrisa para Lucía'. Las palabras que emite la madre vuelven a entrecortarse: «Emociona ver cómo hay gente que puja varias veces por un mismo artículo subiendo el valor solo por hacer un donativo más grande».

La ilusión ahora se adueña de ella: «Hay más sorpresas preparadas. Los participantes, además, podrán acceder a una entrada VIP con visita al paddok, donde tendrán la oportunidad de conocer a su piloto favorito». Será con motivo del Gran Premio de la Comunitat de la próxima semana. Mientras cuenta la historia, unos amigos interrumpen en casa: «Traemos tapones». Esta es otra de las vías que les permite recaudar dinero para una cámara hiperbárica y para futuros tratamientos experimentales que puedan surgir, siempre contrastados, que permitan al menos paliar el horrible dolor que padece Lucía. «Hay varios puntos de recogida, en nuestra página están todos. Además se pueden poner en contacto directamente conmigo para recogerlos», precisa la madre.

Merche es una mujer fuerte, igual que su marido. También su hijo que ahora tiene 18 años y al que la enfermedad de su hermana también ha golpeado: «Él ha estado mucho tiempo solo. Tengo el apoyo de mi familia, pero ha crecido demasiado rápido, tuvo que aprender a cocinar muy pronto.». Él también es un luchador, como su hermana, que se vio obligada a bajar de la pasarela para estar postrada en casa. «Le gustaba mucho la moda y hacía de modelo. Estuvo en la Feria Internacional de Moda Infantil, se le daba muy bien y ver cómo está ahora.», cuenta con anhelo Merche mientras agradece el apoyo de amigas como Laura: «A ella se le rompió el corazón al verla así y ayuda cuando puede».

Mientras, Lucía intenta mantenerse al margen para olvidar un poco el dolor y como cualquier chica de su edad sigue los referentes de hoy en día: «Le gusta mucho Paula Echevarría y su marido, Bustamante, se pone música pero bajita». Porque incluso las ondas sonoras le producen molestias: «No puede bajar a la calle, ni ir al cine, no sirven tapones para los oídos porque el sonido también se siente por ejemplo en el suelo.», indica Merche para explicar el sufrimiento de su hija que en diciembre cumplirá 15 años: «Para ella un simple roce es como si a una persona le hicieran una quemadura. Pierde visión, memoria, tiene taquicardias. es insufrible, es una escala de dolor parecido al de una amputación. Ella me dice que si no tuviera dolor la enfermedad sería un poco más soportable».

Merche lamenta la poca sensibilidad que desde las instituciones públicas han mostrado hacia su hija: «Hablamos con la concejala de Deportes de Torrent pero de momento no ha habido ayuda ninguna». Tampoco desde la Consellería de Educación han recibido el mínimo para una niña que lucha por seguir sus estudios pese a que su enfermedad no le deja apenas dormir: «Tenemos dos profesores que vienen pero sólo nos dan seis asignaturas, las otras siete no las recibe». Sí que ha encontrado en el colectivo una docente de inglés que le da clases desinteresadamente: «Hay una profesora del instituto que viene por propia voluntad y gratuitamente». Ella colabora con devolverle la sonrisa a Lucía. Cualquier usuario de Facebook tiene la posibilidad de aportar su granito de arena.