Las Provincias

Canet llega a Cheste con los deberes hechos

  • «El podio de Australia me quitó un peso de encima. No lo esperaba ya este año»

  • «Tengo ritmo y creo que he demostrado ser rápido. Ahora me queda mejorar todavía más en las carreras en grupo», apunta el valenciano

«Sí». Respuesta rápida sin dejar que se acabe de formular la pregunta. Los monos de los pilotos de motociclismo suelen estar fabricados con piel de canguro. Y desde el GP de Australia, país donde este marsupial es un símbolo, Arón Canet va más ligero cada vez que ha de enfundarse su ropa de trabajo y subirse a la Honda. «El podio de Phillip Island me quitó un peso de encima. Siempre te pones una presión y aquello nos vino bien. La verdad, ya no me lo esperaba en lo que resta de campeonato», admite.

Después del verano, el piloto de Corbera se marcó un reto para 2016: conseguir un podio. En Silverstone declaró que, para estar arriba de cara al próximo Mundial, debía tocar cajón antes de que acabase la temporada de su debut. Ahora da una vuelta de tuerca: «Antes de aspirar a todo has de consolidarte en las posiciones de cabeza. Para ganar un Mundial pienso que has de haberte impuesto en una carrera».

Canet habla claro. Muy claro si se tiene en cuenta su edad, 16 años. El valenciano tiene digerida la decepción de haber perdido el Mundial junior en 2015. Desde que en marzo inició la pretemporada, está concentrado en un proyecto a tres fases. 2016 era para conocer el campeonato, 2017 para terminar de aprender y 2018 como el momento de dar el salto y ser campeón de Moto3.

Lo de la primera victoria no entraba en sus planes para este ejercicio, pero admite que llega a Valencia con los deberes hechos y con la motivación al máximo. Además, teniendo en cuenta que el campeonato llega resuelto en favor de Binder, no tendrá la presión de cumplir la norma no escrita de evitar cualquier influencia en la lucha por el título. «Es el GP de casa y tengo una motivación extra, pero la preparación no cambia para nada. Hemos aprendido que trabajando poco a poco, los resultados llegan. En Valencia iremos de menos a más», comenta.

El piloto de Corbera mira al futuro. A 2017. «Tengo ritmo y he demostrado que soy rápido. Pienso que de cara al próximo Mundial hemos de trabajar en las carreras en grupo. Eso me ha costado, pero ya lo hemos hecho bien en GP como el de Inglaterra o el de Aragón. En Australia dimos un paso adelante y he conseguido entrar el primero en un grupo grande de una carrera de Mundial», reflexiona Arón Canet sobre el GP donde se subió al podio.

Como parte negativa, ha sufrido demasiados percances en la gira asiática. De hecho, antes de subirse al cajón besó el suelo australiano. «Hace unos días lo hablaba con mi técnico, que si pongo en práctica todo lo que he aprendido en este Mundial, en 2017 lo vamos a hacer bien», apunta el valenciano.

¿Y qué queda por saber para aspirar a ser campeón? «Si lo supiera ya estaría ganando carreras. Me queda mucho por aprender», indica. Para 2017 ya no tendrá como compañero de box al también valenciano Jorge Navarro. Imposible dejar de preguntarle sobre la decisión del piloto de La Pobla de subir a Moto2. Y Canet no evita responder: «Respeto mucho su decisión, pero pienso que le hubiese venido bien quedarse otro año en Moto3. Creo que podría haberse consolidado más y luchar por el campeonato. Él tiene sus razones, es un piloto con mucho talento y seguro que lo hará bien». Cuando se le cuestiona si 2017 será su último año en la categoría pequeña, de nuevo contesta sin dudar: «Si no soy campeón del mundo, quiero seguir para luchar por el título».