Las Provincias

El éxito de Márquez no agua la fiesta de Cheste

  • La iniciativa de poner a la venta las entradas para el año siguiente durante el fin de semana del GP permite no depender de la gira asiática

  • El Circuit ya se ha quedado sin localidades a pesar de que sólo queda por decidir el título de la categoría intermedia

Cheste no vive pendiente de la gira asiática. Mejor. Hubo un tiempo en que los responsables del circuito padecían auténticas madrugadas de insomnio durante los consecutivos GP de Japón, Australia y Malasia. Años en que las gradas se vaciaron como consecuencia de la crisis económica. En los últimos ejercicios, sin embargo, las taquillas del Circuit han colgado el cartel de 'no hay billetes'. Buena parte de culpa la ha tenido la emoción deportiva, sobre todo desde que emergió Marc Márquez como gran alternativa a Valentino Rossi.

En 2015, el archienemigo del italiano fue el catalán, casi más que Jorge Lorenzo, su rival por el título. Cheste fue el escenario de un desencuentro que estaba cantado entre el que había sido el ídolo de infancia del ahora tricampeón del mundo de MotoGP. Los responsables del Circuit se vieron casi obligados a ampliar el aforo del recinto. Se colocó una grada supletoria con la que se ganaron 1.500 asientos. Para 2016 se ha llegado a las 6.000 localidades más, que se agotaron ante el temor de los aficionados de quedarse sin ver de nuevo la gran batalla final.

Pero esta vez el GP de la Comunitat llega sin emoción deportiva. La organización cuenta con la baza de la fidelidad del aficionado a las motos. Quien compra una entrada no se queda en casa sin una causa de fuerza mayor. El Circuit tiene el reto de que sus clientes se lo pasen bien a pesar de que posiblemente no haya ningún título en juego en Valencia. Sólo Rins puede apretar las clavijas a Zarco en Moto2. Como reclamos estarán el pit walk del jueves o la invasión controlada de la pista del domingo. Entre los actos excepcionales destaca el homenaje al valenciano Bernat Martínez. El valenciano tendrá desde el domingo por la mañana una curva con su nombre en el Ricardo Tormo.

Lo que sí está garantizado son las ganas que le pondrán los propios pilotos. Entre los valencianos, existe la posibilidad de ver a Héctor Barberá con una moto oficial en la carrera de casa. Jorge Navarro se despide de Moto3 y quiere hacerlo con una victoria en el circuito donde se crió como piloto. Arón Canet, que desea estar arriba en 2017, también tiene el 13 de noviembre marcado en rojo: su reto es despedir este Mundial con un podio.

Valencia siempre ha querido mantenerse como última cita en el calendario y sede de la gala que clausura la temporada en MotoGP. De hecho, se lo ha asegurado en el contrato firmado recientemente con Dorna y con el cual el GP de la Comunitat tendrá al menos un lustro más de vida. Cheste sabe que no todos los años tendrá la carrera perfecta, pero se entiende que incluso sin emoción deportiva la última carrera del Mundial de motociclismo es un buen producto.

Este año, durante el fin de semana volverán a ponerse a la venta las entradas para el GP de 2017. Para el Mundial que empezará a cocinarse en Cheste el lunes posterior a la carrera con los test en MotoGP. Estos ensayos contarán con varios alicientes, aunque Yamaha ha cercenado el más esperado: salvo giro en las próximas fechas, Lorenzo no se estrenará con Ducati en Valencia.