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MOTO3

Navarro se luce y Binder festeja el título universal

Jorge Navarro, liderando el Gran Premio de Motorland en Aragón que acabaría ganando. :: EFE/Antonio García
Jorge Navarro, liderando el Gran Premio de Motorland en Aragón que acabaría ganando. :: EFE/Antonio García
  • El valenciano se lleva el triunfo y el sudafricano conquista el Mundial

  • «Los rebufos han jugado un papel importante y en la última curva lo he dado todo para ganar», argumenta el piloto de la Pobla de Vallbona

Entre chavales jóvenes y con no mucha experiencia, es normal que entre la flojera cuando se acerca el momento culminante de cerrar un Mundial, aunque sea en la cilindrada más pequeña. Aunque se tenga mucho margen para el error, el instante en el que se roza el éxito con los dedos es complicado de gestionar, más en una categoría imprevisible como Moto3, donde es habitual ver enormes grupos de pilotos hambrientos y con un cierto punto de inconsciencia. El de Aragón llegó a contar con once miembros.

En esta situación se tuvo que fajar Brad Binder, el dominador claro de 2016, un piloto que llegaba a Aragón con la opción de cerrar el título con cuatro grandes premios aún por disputar. Una barbaridad. Y el sudafricano de 21 años cumplió, y dio aún más prestigio al mago Aki Ajo -así bautizó al finlandés en 2010 Emilio Alzamora, cuando hizo campeón de 125cc a Marc Márquez-, cuyo equipo se ha llevado en la última década dos mundiales del octavo de litro -con Mike Di Meglio y el citado Márquez-, otros dos de Moto3 -Sandro Cortese y el de este domingo de Binder-, uno de Moto2 -Johann Zarco-, más otros tres subcampeonatos -Zarco en 125, Jack Miller y Miguel Oliveira- y un tercer puesto -Luis Salom-, después de tres temporadas apasionantes que tuvieron que dilucidarse en la última carrera del año.

La batalla a once con Navarro, Mir -que salía vigesimoquinto-, Martín, Canet y Guevara como representantes españoles -más el hispano argentino Rodrigo- terminó siendo a cuatro, tras el estirón de Binder. Unas cinco últimas vueltas frenéticas en las que los italianos Bastianini y Di Giannantonio, más Navarro, trataron por todos los medios de retrasar el cierre de Moto3, no tanto por fastidiar al líder indiscutible sino por repartirse el preciado botín del podio.

Ni en estas Binder flaqueó. Como si de una carrera cualquiera se tratase, el sudafricano analizó a sus rivales y jugó sus cartas por el triunfo. Un triunfo que terminó siendo para el valenciano Jorge Navarro, que cruzó feliz la meta 30 milésimas por delante de un todavía más feliz Binder, que con el segundo puesto cerró un año que ha dominado de manera incontestable. «Todavía no me lo creo», señaló sonriente el campeón. «La carrera fue dura, me tuve que batir mucho. Todo se jugó en la última vuelta, había que estar e intentar mi oportunidad. Ayer perdimos la batalla, pero ganamos la guerra», añadió.

Segunda victoria del año

Con Binder cómodamente asentado en el liderato, a Navarro le quedaba ganar carreras en esta recta final de temporada pensando ya en el próximo Mundial. Y el de la Pobla de Vallbona comenzó a lo grande su reto en Aragón. «En las primeras vueltas intenté marcar un fuerte ritmo, pero he visto que no era posible romper el grupo y entonces he decidido aflojar para conservar los neumáticos para el final y cuando faltaban cinco vueltas he atacado, ya que éramos muchos y venía más gente por detrás. Fue una típica carrera de este circuito en la que los rebufos jugaban un papel importante», destacó Navarro.

La pelea por el triunfo se debatió en la última curva. «La mejor estrategia era llegar segundo a la recta de atrás pero me ha sorprendido Binder, que me ha pasado cuando yo adelantaba a Bastianini, aunque en la última curva lo he dado todo para ganar», analizó Navarro, con cuatro puntos de ventaja sobre Bastianini en el Mundial. El valenciano Arón Canet fue séptimo.