Las Provincias

Los modelos de Arón Canet

Canet, ayer en San Marino. :: team estrella galicia
Canet, ayer en San Marino. :: team estrella galicia
  • «Los últimos campeones lo han sido a los tres años. Mi objetivo para 2017 es estar siempre arriba», asegura

  • El valenciano se fija en otros pilotos y en deportistas de disciplinas diferentes para mejorar su conducción

Cuando habla Arón Canet no se tiene la sensación de estar escuchando a un chaval de 16 años. Por su voz notablemente grave, pero sobre todo, su sólida capacidad de argumentación. Jugarse el tipo sobre una moto curte. Echar a volar aún en la niñez para perseguir un sueño, aún más. El valenciano se marchó de casa a los 9 años para ser piloto. Ahora no quiere regresar: «Lo he intentado hace unos meses, pero es que allí no logro el nivel de concentración que necesito».

Ahora reside en Igualada. «Queremos trabajar en el CAR (el centro de alto rendimiento de Sant Cugat) pero sin vivir allí. Una cosa mixta. Si resides allí te controlan, y yo tengo mi propio planning», comenta. Lo dice por experiencia. Allí se han curtido también otros pilotos de motos, como Maverick Viñales. El propio Canet ha trabajado a ritmo de CAR durante siete años. Ha convivido con deportistas de otras disciplinas, que en cierto sentido han sido modelos para él.

Saca del bolsillo el móvil, rebusca unos segundos y muestra un vídeo. Lo hace sonriente, aunque sea de una caída de esta temporada. «De los gimnastas he aprendido a caer. En esa lo aplico. Al final, has de perder la noción de dónde estás. Si lo consigues, tienes más opciones de no hacerte daño», explica Canet. En el CAR también ha aprendido de los nadadores. «Siempre me ha impresionado la capacidad de sacrificio que tienen. Se entrenan diez horas al día e igual no llegan ni a ser olímpicos», señala el valenciano.

Sant Cugat le dio modelos. Patrones de trabajo. Pero también una sólida base física. «Llevo yendo al gimnasio desde los 9 años, estoy bien preparado», responde cuando se le pregunta qué le falta para estar arriba, para luchar de verdad por el campeonato. Y en busca de ese sueño tiene otros modelos. Sus compañeros de parrilla o de paddock. «Por ejemplo, me fijo en cómo toma Jorge (Navarro) las curvas cerradas y trató de pilotar fino como Rins», señala.

Y luego se observa a sí mismo. Lleva los vídeos de las caídas en el móvil. Para poder analizarlas en cualquier momento. Las carreras las atesora en el portátil. También las ha visto en más de una ocasión. «El circuito donde mejor me he sentido ha sido Assen. ¿El peor? Austria», confiesa. Este fin de semana le sirve para conocer otro de los trazados del Mundial, Misano. Luego llegará Aragón, quizás la otra opción de podio (la más sólida que le resta es Valencia) que le resta en 2016: «Me gustaría lograrlo, ojalá pueda optar a uno en lo que resta de campeonato, la mayoría de rocíes lo han hecho».

Pero Arón Canet está tranquilo. No se siente presionado. «Lo hablaba hace unos días con Emilio Alzamora y la mayoría de los últimos campeones lo han logrado en tres años. Mi objetivo para 2017 es estar siempre en el grupo de cabeza», argumenta: «Voy a estar delante. ¿A qué puedo optar? Te lo diré cuando llevemos cuatro carreras».