GP de Mónaco

Red Bull pide paso

Max Verstappen, en el circuito de Montecarlo. /Reuters
Max Verstappen, en el circuito de Montecarlo. / Reuters

Ricciardo domina las dos sesiones de entrenamientos libres, con récord del circuito incluido y susto mecánico de Alonso

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El equipo Red Bull está de celebración esta semana en Mónaco. La carrera más mítica del calendario, en la que todos quieren correr (excepto si eres Fernando Alonso y puedes disputar las 500 Millas de Indianápolis) supone el gran premio número 250 para la escudería de las bebidas energéticas en la Fórmula 1 y, por cómo ha comenzado, puede convertirse en una seria amenaza para la pelea a dos entre Ferrari y Mercedes.

Daniel Ricciardo comenzó más fuerte que nadie. En los libres de este jueves, que como siempre dejan el viernes como día festivo en el Principado, fue el más rápido en las dos tandas. En los primeros entrenamientos batió el tiempo de la 'pole' de 2017; en los segundos, cayó el récord del circuito. El australiano en ambos casos superó a un Max Verstappen que tiene la necesidad de reivindicarse, después de un arranque de Mundial donde ha sido protagonista más por sus inconsistentes actuaciones y accidentes que por sus brillantes carreras.

El neerlandés estuvo a punto de salir de este jueves de trabajo sancionado. En los primeros entrenamientos libres fue investigado por dar marcha atrás tras salirse en una zona clásica, la entrada a la iglesia de Santa Devota. En los segundos, se tocó con Romain Grosjean en la horquilla de Loews. De ambas salió indemne un Verstappen que sabe que coronarse en Montecarlo puede suponer un antes y un después en su trayectoria deportiva.

La supuesta posición de preponderancia de los corredores de la escudería austriaca está aún en el aire. Ferrari, que estrena una nueva versión de sus espejos colgantes del halo, y sobre todo Mercedes tendrán mucho que decir. Los actuales campeones prefieren ponerse en una posición de candidatos, ya que como dijo Toto Wolff, «no se puede ser rápido en todas partes». Sin embargo, por los tiempos vistos en las tandas largas de este viernes, aún queda mucho por decir en el box del equipo alemán.

Buena parte del espectáculo de este jueves vino de parte de Pirelli. Tras una carrera en España en la que los suministradores de neumáticos fueron sentenciados como los culpables de una carrera absolutamente anodina y gris, el estreno del compuesto hiperblando ha permitido a los corredores exprimir al máximo las capacidades de sus monoplazas. El tiempo con el que Ricciardo cerró el día, un 1:11.841, hace pensar que el sábado, cuando vuelvan al trabajo los pilotos se llegue incluso a franquear la frontera del 1:10. El rendimiento de las ruedas pintadas de rosa, en honor a las que padecen cáncer de mama, está dejando, de momento, muy buenas sensaciones tanto entre los técnicos como entre los propios pilotos.

Alonso, susto y 'top 10'

El regreso de Fernando Alonso a la pista monegasca tras el paréntesis de 2017 no fue tan exitoso como él esperaba. Al menos, no tan tranquilo, de momento. El piloto asturiano apenas pudo rodar en la primera sesión de entrenamientos libres. Cuando había dado apenas cuatro vueltas, notó que algo no iba bien en el pedal de freno: el pie se le iba hasta el fondo, algo que nunca ocurre. Una fuga hidráulica obligó a los mecánicos a trabajar a contrarreloj para poner el MCL33 en condiciones, lo que permitió a Alonso no sólo acabar la primera tanda, sino también salir a pista en la segunda.

La situación de pista mejoró notablemente y Alonso acabó en una novena posición que, a poco que fallen arriba, le permitirá de nuevo colarse en la Q3. En el circuito de Mónaco tiene una oportunidad de oro. Si las estrategias salen bien, la mecánica le respeta y no tiene despistes inoportunos en los terceros libres o en las primeras tandas de la clasificación, podrá pelear en el 'top 10'. Que Stoffel Vandoorne acabase justo delante de Alonso no hace sino confirmar que McLaren tiene mimbres para colarse entre los equipos con derecho a puntos. Como ellos, en Renault también han dado su mejor cara. Carlos Sainz, que se mostró mucho más regular que su buen amigo Alonso, finalizó con el 10º crono del día.

Este viernes, como ya es tradición en Mónaco, los pilotos y los equipos descansarán en la pista para dedicarse a labores mucho más festivas, como los mil y un eventos publicitarios, o el desfile de modelos donde los corredores cambian el mono por los trajes más exclusivos. Esto también forma parte de Montecarlo.

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