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FÓRMULA 1

Alonso vuelve a ser el 'showman' de Brasil

Fernando Alonso, en el circuito de Interlagos.
Fernando Alonso, en el circuito de Interlagos. / EFE
  • El piloto español rememora su famosa tarde al sol en el mismo circuito en 2015, esta vez ejerciendo de cámara en los libres que dominó Hamilton

En las jornadas previas a la llegada del GP de Brasil, entre risas, muchos se acordaban de esos ‘memes’ que inundaron internet cuando Fernando Alonso, en la clasificación de Interlagos del año pasado, se puso a tomar el sol. Entre ‘jiji’ y ‘jaja’, desde McLaren afirmaban confiados que aquello ya no iba a volver a pasar, que aquellos días de risa forzada y sudores fríos habían pasado y que esta temporada esperaban hacer un buen papel en la carrera del Autódromo Jose Carlos Pace. Craso error.

Todo comenzó a poco más de media hora para acabar la segunda tanda de libres. Lewis Hamilton comandaba la sesión con sólo 30 milésimas de ventaja sobre Nico Rosberg, con los Williams, los Red Bull y los Ferrari alineados justo detrás en la tabla de tiempos. Estaban siendo unos libres razonablemente tranquilos, más allá de un susto de Ericsson o alguna excursión por el asfalto de las escapatorias, hasta que en McLaren abrieron el tarro de las esencias… que volvió a desprender un olor putrefacto.

Alonso encaraba la meta del circuito cuando se quedó sin potencia. Por radio le avisaron de que apagara el McLaren y lo dejara aparcado en un lateral, cosa que hizo justo tras encarar la primera parte de las famosas ‘S’ de Senna. Aquí empezó la sucesión de imágenes memorable. Primero, se vio obligado a empujar su propio coche para que no se le fuera cuesta abajo. Después, cogió una piedra para calzarlo… y entonces se dio cuenta de dónde estaba. El circuito de Interlagos es uno de los pocos donde, en según qué partes del trazado, no se puede conectar entre los dos lados del asfalto si no es cruzando la propia pista.

Ante el peligro de ser atropellado, como hizo el año pasado, se puso a pulular por la escapatoria: le daba una patada a una piedra, se ponía a probar sus dotes como futbolista dando toques, miraba a sus rivales pasar como miran las vacas al tren… Esta vez no había silla donde descansar para pasar el tiempo. Un técnico cámara que estaba cerca se le acercó, y le hizo una proposición que no pudo rechazar: ¿te apetece probar a manejar una cámara del circuito? Alonso, divertido, no se negó y ahí se plantó: se puso los auriculares, se sentó ante los controles de la cámara. La FOM, responsable de las retransmisiones, decidió dar más sentido del espectáculo a la situación: «Viene Pérez, Fernando, y vamos a pinchar tu cámara a ver si le coges».

Alonso demostró entonces que se le da mucho mejor ser piloto que cámara, porque apuntó al cielo y pilló de rebote al piloto que venía. Entre risas, pidió perdón a los fans y le dio las gracias al cámara que le había prestado el sitio. «El ‘joystick’ es muy sensible y ahí visteis bien el cielo, el asfalto... Menos a Pérez, yo creo que enfoqué todos los sitios. Lo estaba buscando, pero era como buscar un mosquito, era imposible”, respondió entre risas el piloto. “Tengo que entrenar mucho, pero esperemos que no sea este fin de semana. Entrenaré en el invierno, que tengo tiempo libre», añadió el asturiano que, antes de abandonar, había marcado el undécimo crono de la sesión.

Sainz se libra de una sanción

Al otro español no le fueron mucho mejor las cosas que a su amigo Alonso. Carlos Sainz también tuvo su cuota de pantalla, pero esta vez por algo más serio. Kimi Räikkönen y él casi se chocan cuando el finlandés se cruzó delante del madrileño para entrar en boxes. Los comisarios entendieron que era algo más serio que un simple susto y lo investigaron después de que acabara la sesión, y en ese momento cundió cierto nerviosismo en el box de Toro Rosso. Sainz no podía recibir ni siquiera una reprimenda, ya que este año ha sufrido dos y una tercera le hubiera costado puestos en parrilla. Sin embargo, ni él ni Räikkönen fueron ni castigados ni avisados.

No fue un día cómodo para un Sainz que finalizó 13º el día, con algunos problemas de temperatura y sin encontrar ritmo en toda la sesión. Tanto él como Alonso han apuntado que llegar a los puntos será más difícil de lo esperado, si bien la lluvia que se espera que aparezca durante la clasificación puede jugar de su parte.