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GP de SIngapur

Alonso: tan lejos como siempre, más cerca que nunca

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Alonso camina por la calle de garajes. / EFE

  • Lewis Hamilton saldrá desde la pole tras haber superado por sólo siete milésimas a su compañero Nico Rosberg

Un suspiro, un pestañeo, un instante. Eso es lo que separó a Nico Rosberg y a Lewis Hamilton, y a Fernando Alonso de Sebastian Vettel. Sólo siete milésimas, la menor diferencia desde el GP de Alemania 2010, determinó la 'pole' en Singapur tras una sesión de clasificación de infarto, en la que Ferrari se mostró más competitivo que nunca este año. De hecho, Alonso permitió soñar con una imposible 'pole', confirmando las buenas sensaciones que dejó tanto el viernes como este sábado en los últimos libres.

Sólo cinco milésimas le impidieron salir desde la segunda fila, que está copada por los Red Bull, con Ricciardo de nuevo por delante de Vettel. En cualquier caso, entre los cuatro primeros menos de dos décimas y media es una diferencia ínfima, aunque en un trazado urbano como este puede ser definitivo de cara a la lucha por la victoria o por el podio. Este será el objetivo de un Fernando Alonso que, tras una semana ciertamente complicada y tensa, acabó por fin con una sonrisa tras una sesión clasificatoria. Sale de nuevo quinto, por cuarta vez esta temporada, pero hacerlo después de haberse sentido capaz de luchar por la 'pole' sabe mucho mejor. Tanto él como Kimi Räikkönen han demostrado que los circuitos donde menos importa el motor es donde más premio pueden sacar. El F14-T no es el mejor coche aerodinámicamente, pero sí cuenta con uno de los peores motores de la parrilla, lo que en pistas como Monza perjudica tanto como beneficia en circuitos como Singapur.

Ver a Räikkönen y Alonso en las dos primeras posiciones de la Q1 ya hacía presagiar lo que podía ocurrir. El finlandés culminó una primera tanda colosal, metiéndole dos décimas a su compañero de equipo, que parecía agazapado a la espera de dar un zarpazo. Alonso superaba a Hamilton, con un Mercedes más nervioso de lo habitual, pero claramente favorito en cualquier instante. También Nico Rosberg mostraba algún problema de confianza, debido a que este fin de semana estrenaba nuevo suministrador de frenos. Sin embargo, el guión parecía predeterminado a ver a los Mercedes en lo más alto. En la Q2, Alonso se convirtió de nuevo en la mosca detrás de la oreja de los pilotos de las flechas plateadas, justo por detrás. Los Red Bull estaban siendo superados, lo que es el gran objetivo para Ferrari este fin de semana y, lo que era más importante: los Mercedes parecían batibles.

Llegó la definitiva Q3. En los primeros intentos se destapaba Massa, con Ricciardo y Alonso detrás. De nuevo, el español era el más constante. Tras la parada, Räikkönen reportaba problemas de motor y se quedaba sin poder realizar una segunda vuelta cronometrada, por lo que era un rival menos a tener en cuenta. Ricciardo colocaba su Red Bull en lo más alto, Rosberg le mejoraba en dos décimas y todo parecía decidido cuando se veía cómo Hamilton cometía un ligero error en una frenada en el primer sector, pero el británico apretó los dientes y tras un final de vuelta voraz culminó su sexta 'pole' de la temporada. Siete milésimas, una distancia apenas ponderable, permitió al británico conseguir el primer puesto de la parrilla por tercera vez en este circuito. Sólo dos décimas por detrás, los Red Bull y el Ferrari de Alonso. De nuevo quinto, pero más satisfecho que en todas las carreras que llevamos de temporada.

El podio de Alonso es posible

Alonso es el piloto que más veces se ha subido al podio en Singapur, y quiere que esta estadística se mantenga. El F14-T funciona mucho mejor de lo esperado y, salvo debacle mecánica como en Monza, esta vez sí es factible ver al asturiano en el cajón. Hasta él mismo lo admite, siempre tan cauteloso. «Saliendo entre los cinco o seis primeros es posible hacer podio. Estamos más cerca de los rivales este fin de semana. Salir por la parte limpia aquí suele dar ventaja, además. A ver la estrategia... La degradación es muy alta y yo creo que el que mejor vaya ahí será el que acompañe a los Mercedes en el podio», aseguró un Alonso más que satisfecho.

Singapur será un reto máximo para todos. La lluvia inundó, literalmente, el circuito media hora después del final de la clasificación, y una tormenta así este domingo puede suponer una auténtica pesadilla, o una bendición, para los equipos. En la carrera más dura de la temporada, tanto física como mecánicamente, Alonso sale mejor que nunca. ¿Podrá batir a los Red Bull, como espera? ¿Podrá alguien con los Mercedes? Y lo más jugoso: ¿Resistirán estos la tentación de batallar entre ellos?