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Fórmula 1 | GP de Italia

Ferrari: ¿trilero o realidad en Monza?

Alonso (d) pilota su Ferrari.
Alonso (d) pilota su Ferrari. / AFP
  • Los Mercedes dominan la primera jornada de entrenamientos libres, con Kimi Räikkönen y Fernando Alonso muy cerca: ¿realidad o maquillaje?

Ver a Kimi Räikkönen y a Fernando Alonso en el top cinco, muy cerca de Nico Rosberg y de Lewis Hamilton, suena a juego de trileros. Esos de «¿dónde está la pelotita?» que tantas veces se han paseado y se pasean por el circuito de Monza -vestidos de uniforme o de calle- para intentar embaucar a los inocentes fans que se han acercado a ver las carreras. Alonso y Räikkönen acabaron muy cerca de los Mercedes en la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Italia, pero se sospecha de que sólo es para ocupar una buena porción de las portadas de los principales diarios transalpinos de este sábado.

Habida cuenta de lo que hemos visto en anteriores Grandes Premios, a los magos de rojo se les ve el truco desde lejos. Poca carga de combustible, pruebas aerodinámicas con más de ensayo que de realidad... Y el sábado, otra vez lo mismo de siempre: más atrás de lo que les gustaría, más adelante de lo que realmente merece ese F14-T. El viernes ha servido para ensayar con diferentes alerones, en un trazado donde maximizar la velocidad punta supone la diferencia entre un segundo puesto y un octavo. Prueba de la igualdad reinante en Monza es que hasta una docena pilotos han acabado prácticamente en el mismo segundo: entre Rosberg, el más rápido, y Hülkenberg, doce puestos más abajo en la tabla de tiempos, sólo había 1,007 segundos.

Sin embargo, y más allá de lo que ocurra por detrás, los dos primeros puestos son coto privado de los hombres de las flechas plateadas. Los enemigos íntimos Rosberg y Hamilton se han repartido los mejores tiempos de las dos sesiones, el británico la primera y el germano la segunda, con el resto cerca pero no lo suficiente. Aún así, las sensaciones no han sido del todo gratas, al menos para el inglés. Hamilton tuvo que quedarse más de una hora parado en el box durante la segunda sesión de libres debido a un problema eléctrico que detectaron en su motor. Al no dar exactamente con el fallo, los mecánicos se vieron obligados a desmontarlo por completo y revisar pieza por pieza en busca de dónde estaba la avería. Al final, encontraron el problema en uno de los componentes electrónicos que habían colocado para el FP2. A falta de menos de 30 minutos, Hamilton salió para dar las vueltas que pudiera y enseguida se colocó a menos de una décima de su compañero Rosberg que, no obstante, tampoco se sintió cómodo al 100%, según él mismo confesó.

Buen debut de 'Teto' Merhi

La primera sesión de entrenamientos libres tuvo una fuerte presencia española. A Fernando Alonso se le unió Daniel Juncadella, aunque éste sólo durante la primera media hora. El barcelonés rodó en el Force India de Sergio Pérez para probar con ese juego de neumáticos extra que Pirelli cede a los equipos en todas las FP1, y en cuanto se cumplió dicha parte, el joven español se bajó del coche para cederlo al mexicano. Sus diez vueltas supieron a poco, pero como él mismo confesó, ahora lo que toca es hacer kilómetros y dejarse ver en pista para que en su equipo cuenten con él en caso de ser necesario.

El gran protagonismo se lo llevó otro español. Roberto Merhi, después de un auténtico culebrón en las últimas semanas, por fin se pudo enfundar el mono de Caterham para rodar sus primeros kilómetros en un Fórmula 1. Como ese chaval del filial que quiere deslumbrar al entrenador cuando éste le saca en los minutos de la basura de cualquier partido de pretemporada, Merhi arrancó ciertamente nervioso, con demasiado brío. Una de sus características como piloto, no obstante: ese exceso de ímpetu y carácter que no siempre conjugan bien con este tipo de monoplazas. «Ve más calmado, entra más suave en las curvas y pulsa el botón del DRS un poco más tarde, Roberto», le decían por radio. En cuanto le bajaron las pulsaciones, 'Teto' demostró por qué le han dado esta oportunidad y tardó muy poco en batir al cada vez más irrelevante Marcus Ericsson. Merhi dejó muy buenas sensaciones, más que positivas para un piloto que hace un año ni siquiera sabía si iba a tener que colgar el casco y los guantes para siempre. Ahora la incógnita es saber cuándo volverá a montarse en un Fórmula 1, si es que vuelve.

Para este sábado se espera máxima igualdad, al menos, del tercero hacia atrás. En un trazado como Monza la 'pole' no es vital, pero tampoco conviene obviarla. El asfaltado de la mítica parabólica ha dejado con mal sabor de boca a los aficionados, pero ahora permitirá a los pilotos poder entrar más fuerte y, por tanto, arriesgarse a una colada ahí donde antes suponía un abandono prácticamente asegurado. Vettel, Hülkenberg o Gutiérrez fueron algunos de los pilotos que probaron esa nueva escapatoria. Posiblemente durante la clasificación los comisarios tendrán mucho trabajo.