Las Provincias

Lorenzo cede su pura sangre a Viñales

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Jorge Lorenzo sale de su box para subirse ayer por primera vez a la Ducati. :: efe/manuel bruque

  • Barberá, satisfecho tras el primer test de MotoGP de cara a 2017: «La pena es que se ha roto una pieza en el cambio, pero esta montura acelera, corre y gira bien»

  • El balear madruga para estrenar la Ducati y el catalán es el más rápido con la Yamaha

Lo del estreno de Valentino Rossi con Ducati es insuperable. Aquel día, frente al box de Il Dottore en Cheste se congregaron multitud de fotógrafos y periodistas de todo el mundo. Ayer, mismo lugar, idéntica marca pero con diferente protagonista, la expectación fue grande, pero más comedida. Jorge Lorenzo madrugó. Quiso probar de buena mañana su nueva moto, con la que ha asumido el reto de ser tan competitivo como con Yamaha. «Lorenzo era más peligroso con Yamaha», deslizó Marc Márquez el domingo. El balear ya trabaja en tratar de cerrar la boca al de Cervera.

Está motivado. Al menos así lo demostró enfundándose el mono de buena mañana. Pasaban un par de minutos de las 10. Unas señoras de la limpieza barrían el paddock. Uno operarios desmontaban los últimos hospitalities que quedaban de Moto2 y Moto 3. Todos ellos charlaban ajenos a lo que estaba sucediendo en la pista. Lorenzo apenas dio cuatro giros. Sólo compartió el asfalto de Cheste con Tsuda, el probador de Suzuki. Vestido de negro y con la montura de idéntico color, con el '99', las botas y el casco como únicos símbolos reconocibles. El mallorquín rodó en un anecdótico 1.37, después de haber bajado de 1.30 en su última carrera con Yamaha el pasado fin de semana.

Maverick Viñales ha heredado el pura sangre de Lorenzo. En el paddock se vienen haciendo cábalas del rendimiento que puede ofrecer el catalán con una moto realmente competitiva. Sus buenas actuaciones con la Suzuki en la segunda parte de 2016 han alimentado el debate. Y el test de ayer, aunque los pilotos y los técnicos insisten en que estos tiempos no son una referencia, han puesto alerta al mundo de las dos ruedas. Su 1.30.930 en el primer día con la nueva moto es una gran carta de presentación.

Su compañero de equipo, Valentino Rossi, rodó dos centésimas más lento que él y sufrió una caída sin consecuencias. «El feeling con la nueva moto ha sido positivo», dijo el italiano. También estaba satisfecho el valenciano Héctor Barberá tras el primer día de trabajo con la Ducati de 2016: «La pena es que se ha roto una pieza en el cambio y hemos perdido toda la tarde, pero las primeras horas han sido buenas. La moto acelera, gira y corre bien. Los dos GP que hice con ella no fueron bien, pero ahora nos ha servido aquella experiencia», explicó. Otro valenciano, pero en Jerez, también estrena hoy moto: Jorge Navarro se sube a la Kalex de Gresini.