Las Provincias

Barberá baila bajo la lluvia de Sepang

Héctor Barberá, por delante de su compañero Loris Baz durante la carrera de MotoGP en Sepang. :: avintia racing
Héctor Barberá, por delante de su compañero Loris Baz durante la carrera de MotoGP en Sepang. :: avintia racing
  • Zarco sentencia Moto2 y las tres categorías llegan decididas a Cheste, donde Navarro y Canet intentarán resarcirse de sus caídas en Malasia

  • El valenciano acaba cuarto y firma su mejor resultado como piloto de MotoGP

Volvía a casa después de dos carreras 'haciendo' de Iannone. En el box de Avintia recibieron con los brazos abiertos a Héctor Barberá, pidiendo a gritos una carrera alocada y a poder ser, con agua. Los entrenamientos en Malasia fueron corroborando que el de Dos Aguas tenía ritmo para aprovechar cualquier despiste de los grandes y meter la moto en las posiciones de privilegio. Levantarse con el cielo encapotado el domingo fue otra señal: habría lluvia en MotoGP. Hasta dos veces se retrasó el inicio de la carrera por el chaparrón, pero cuando se apagó el semáforo Barberá entendió de forma nítida las necesidades para brillar en Sepang: antes la supervivencia que empezar como un tiro.

Marc Márquez se fue al suelo, Iannone y Crutchlow se salieron del asfalto y el valenciano fue ganando posiciones acompañado por Loris Baz, su compañero en Avintia, quien finalizó en quinta posición. «Después de dos carreras tan malas en Japón y Australia, este resultado hacía falta para levantar la cabeza, coger energías y llegar a tope a Valencia», explicaba Barberá tras la carrera. El piloto de Dos Aguas acabó cuarto, su mejor resultado de siempre en la categoría reina: «Esto nos ha venido fenomenal para cargar pilas a todo el equipo y estamos demostrando que con trabajo, esfuerzo e ilusión se consiguen grandes cosas. Sin duda ha venido en el mejor momento. Estamos entre los diez primeros en la clasificación por delante de motos oficiales».

La carrera fue para Andrea Dovizioso (su primera en MotoGP) con Rossi y Lorenzo secundándole en el podio de Sepang. La nota triste de la cita malaya fueron los abucheos a Márquez cuando el catalán sufrió una caída. «He visto que algunos aficionados aplaudían y me parece lamentable. Al final el aficionado al motociclismo quiere ver el espectáculo pero bueno, aquí Rossi es muy grande, en toda esta parte -por ésta zona de Asia- y bueno...», se lamentaba el campeón del mundo.

Con el título de MotoGP, restaban tan sólo unas pocas dudas sobre el de Moto2. En realidad, desbancar a Johann Zarco del liderato era prácticamente un imposible. Desde la tanda de libres, el francés demostró que quería cerrar el Mundial ganando, a su modo. Ni Thomas Luthi ni tampoco Álex Rins pudieron discutir ni por un instante la superioridad de Zarco, que aprovechó el débil fin de semana de sus dos perseguidores para conseguir el cetro.

La victoria del francés provoca que los tres mundiales lleguen decididos al Gran Premio de la Comunitat. Este año, en la pista de Cheste no estará en juego ningún campeonato aunque siguen quedando alicientes para los aficionados que estén en las gradas del Ricardo Tormo. Por ejemplo, asistir a la última tentativa de Jorge Navarro en Moto3. El valenciano subirá de cilindrada en el próximo Mundial e intentará despedirse del Estrella Galicia con un triunfo en casa. Ni él ni Arón Canet pudieron sumar puntos ayer en Sepang. A Navarro, de hecho, le van a hacer falta para acabar en el podio mundialista. Ayer ganó Bagnaia, del Aspar Team, y el italiano aventaja al de la Pobla de Vallbona en dos puntos en la general.