Las Provincias

Los motoristas dirimen sus diferencias en un juzgado

  • Las elecciones enfrentan a la Federación española y valenciana

  • La territorial se defiende y afirma que todo es una manipulación pero algunos pilotos aseguran que se les ha retirado la licencia por ser críticos

Las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Motociclismo se han enquistado hasta el punto de acabar en los juzgados por diferentes procedimientos. El más importante está en manos de un juez, que investiga presuntas irregularidades en el proceso electoral. En concreto, el ente nacional, presidido por Ángel Viladoms, presentó una denuncia ante la Fiscalía y esta, tras analizar la documentación aportada, ha decidido trasladarla al magistrado para que la investigue.

La Federación Española denuncia que desde la territorial valenciana, presidida por José Luis Berenguer, presuntamente se están renovando licencias de pilotos sin el consentimiento de los afectados. Por ello, se pretende anular el proceso electoral que concluirá el próximo 3 de diciembre. A estos comicios se presentan el propio Viladoms y Manuel Casado, que contaría con el respaldo de la Federación de la Comunitat, la segunda más fuerte en España.

Cuando Viladoms accedió a la presidencia nacional lo hizo con el apoyo de la valenciana y del propio Berenguer. Ahora mismo ambos dirigentes mantienen diferencias que parecen irreconciliables.

Como consecuencia de este pulso, en la propia Comunitat se han generado dos bandos y, por lo tanto, otra disputa. Existen pilotos que respaldan a Viladoms y se muestran contrarios a la gestión de Berenguer y a su equipo en la Federación Valenciana.

Es el caso de Adolfo Bernardo, presidente del Moto Club Altiplano de Requena, a quien la Federación autonómica ha retirado la licencia por unos comentarios escritos en la red social Facebook.

Otra piloto, Begoña Loizaga, se ha puesto en contacto con la Dirección General de Deportes, presidida por Josep Miquel Moya, alertándole de las presuntas irregularidades y reclamando que estén alerta del proceso que concluirá en poco más de dos meses, si no es que un juez dictamina que ha de anularse y empezar de cero. La Federación valenciana envió ayer un escrito en el que niega las conductas que se le imputan y defiende que la denuncia «sólo persigue manipular y desestabilizar la libre voluntad de los deportistas».