Las Provincias

dakar 2015

El rey de la arena

Marc Coma.
Marc Coma. / Reuters
  • A sus 38 años, Marc Coma culmina su repóquer de Dakares y tiene a tiro el récord de Peterhansel, si no se pasa a los coches

«Lo más difícil es ganar después de ganar». Se trata de una de las frases de cabecera de Marc Coma, pentacampeón del Dakar. El piloto de Aviá se ha colado en el club hasta ahora francés de los tres máximos ganadores del raid más duro del mundo sobre las dos ruedas. Con Peterhansel en la cúspide del olimpo dakariano, con seis victorias en motos, sólo otros dos pilotos están a la altura del mejor 'motard' español de todos los tiempos: Cyril Neveu y el viejo enemigo de Coma, Cyril Despres. Cansado, pero con una notable satisfacción, recibió Coma otro busto del tuareg.

El emperador de las arenas ha logrado el más difícil todavía. Los años 2006, 2009, 2011, 2014 y 2015 arrancaron con triunfo para Marc Coma, y por primera vez ha logrado encadenar dos victorias consecutivas. A sus éxitos en el Dakar hay que sumar su notable trayectoria mundialista, ya que Coma se ha proclamado campeón del mundo de rallies cross country en seis ocasiones, además de haber ganado el titánico Abu Dabi Desert Challenge en siete. La arena es su hábitat natural, y la relación con su moto supone una simbiosis perfecta. «Donde más disfruto es encima de la moto, no cuando me bajo de ella», afirma, satisfecho, cada vez que se le pregunta.

No se puede entender el éxito de Coma sin asociarlo al absoluto dominio de KTM en la categoría. Desde 2001, siempre ha ganado una moto de la marca nipona, con la excepción de 2008, cuando no se disputó el Dakar por amenazas terroristas. El equipo trabaja para y por él, ahora que no le 'estorba' Cyril Despres, enrolado en la aventura de las cuatro ruedas con Peugeot. ¿Volverá a coincidir con su viejo enemigo en breve? Esa es la gran duda ahora mismo. El piloto barcelonés ya lleva meses dejándose querer por la categoría de coches, pero aún tiene que pensarlo bien. La edad es un factor fundamental a favor de dar el salto. Los 38 años no pasan en balde, sigue siendo joven y sigue preparándose físicamente como el primer día, pero las caídas de la moto cada vez duelen más. Además, los de atrás vienen apretando muy fuerte. Quién sabe qué hubiera pasado en este Dakar si Joan Barreda no hubiera tenido esa fatídica caída en la octava y brutal etapa maratón.

A favor de quedarse en las motos está una idea más que atractiva para un piloto tan competitivo como Coma. Reinar en el Dakar está muy bien, pero igualar los seis de Peterhansel es un caramelo demasiado dulce como para renunciar voluntariamente a él. Sólo él sabe qué pasará en el futuro, pero de momento puede encararlo con la satisfacción de que su reinado se mantendrá, al menos, un año más.