«Valencia va a dar un pasito hacia la máxima categoría con la final de Copa»

Àlvar Gimeno realiza un pase durante un partido reciente con el VRAC Quesos Entrepinares. / jcr
Àlvar Gimeno realiza un pase durante un partido reciente con el VRAC Quesos Entrepinares. / jcr

«Entiendo la polémica que suscitó en Valladolid que el partido no sea allí. Apostaron por el rugby y lograron que el evento sea muy grande», afirma Àlvar Gimeno Jugador valenciano del VRAC

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Àlvar Gimeno es la gran perla del rugby valenciano. Con 21 años recién cumplidos, estudia INEF en la Universidad Europea de Valladolid. Llegó a la ciudad que late al ritmo del balón ovalado en 2017, cuando le fichó el VRAC Quesos Entrepinares, uno de los grandes equipos de la División de Honor. Formado en el CAU, conserva el récord de ser el más joven en debutar en la máxima categoría española: lo hizo con 17 años con el Cisneros, en un partido contra el Getxo. «El ritmo y la velocidad eran máximos. Recuerdo que me partieron la ceja y pensé: '¡Hostia, ya estoy en División de Honor!'», comenta. Afronta con ilusión la final de Copa del Rey que el domingo (12.30 horas) disputará su equipo con el otro club pucelano en la élite: el SilverStorm El Salvador.

-Usted es el único jugador valenciano en el partido del Ciutat, ¿cómo lo afronta?

-Con mucha ilusión porque sé que va a ser un gran partido. El rugby en la ciudad va a dar un pasito hacia la primera categoría.

«Tras el arbitraje contra Bélgica, compañeros de selección me han dicho que el rugby les ha fallado»

-Se habla de congregar cerca 20.000 aficionados. ¿Cree que se puede repetir la imagen de Zorrilla en años anteriores?

-¡Pues yo lo espero! Todo el mundo tiene Zorrilla como punto de mira porque se hizo espectacularmente bien. Que en Valencia sea igual supondría un éxito. Me consta que la Fundación Trinidad Alfonso está ayudando bastante y la Federación Valenciana también. Si se lo marcan como reto, lo lograrán.

-Ha dicho que esta final es un pasito para que Valencia esté en primera categoría. ¿Cree que será a través de uno de los cuatro clubes que hay en División de Honor B, o con ese proyecto embrionario que parece iniciarse con la Copa?

-A ver, lo primero... Valencia tiene cuatro equipos en División de Honor B porque le damos mucha importancia a las categorías inferiores. CAU y Les Abelles tienen muy buena cantera porque dedican mucho tiempo y fichas a los niños. En los campeonatos nacionales de base siempre acaban en buen lugar. Creo que el proceso de formar club que se empieza desde la base lo estamos haciendo. Falta un poco de tiempo para que haya un equipo en División de Honor. Lo del proyecto embrionario de reunir a los mejores valencianos, de momento es una idea.

-Usted es un claro ejemplo de jugador formado en Valencia pero que emigra para jugar en la élite...

-Emigré la primera vez por estudios, pero el rugby me ha llevado a otro lugar. Obviamente me gustaría que hubiese un equipo de División de Honor en la ciudad, o dos o tres. Sería muy positivo para Valencia.

-Si no es meterle en un compromiso, ¿a qué equipo de los 4 ve más cerca de División de Honor?

-No, no es compromiso. Les Abelles ha creado este año un equipo muy competitivo que ha acabado primero en la fase regular y con varias ventajas de puntos. Luego, en el CAU hemos conseguido llegar a la fase de ascenso, que ya es. Ha sido un año de muchos cambios, con gente joven y entrenador nuevo. Yo creo que en dos o tres años como mucho estará en División de Honor.

-¿Se ve jugando muchos minutos en la final de Copa del Rey?

-¡Sí, claro, vengo jugando todo! Lo único es que he estado con una lesión que me hice con la selección absoluta antes del partido contra Georgia. Estuve con molestias y era mejor no forzar. Pero ya estoy recuperado, reaparecí ante el Getxo.

-¿Qué partido se espera?

-A nivel emotivo me lo espero muy intenso. De normal no jugamos ante 20.000 espectadores y tienes que saber llevar eso con las pulsaciones a tope. Creo que eso va a dar lugar a un partido muy bonito.

-¿Cómo vivió la polémica que suscitó en Valladolid no ser sede de una final entre dos equipos de allí?

-Bueno, la decisión se tomó antes de los dos partidos de semifinales. Al fin y al cabo entiendes un poco a la gente de Valladolid porque han sido ellos los que han empezado de cero, han apostado por el rugby en toda la ciudad y se consiguió que la final de la Copa en Zorrilla fuera un evento muy grande. Desde la otra perspectiva, todo el mundo acaba comprendiendo que es Valencia, una buena ciudad y en un buen estadio. Se trata de oportunidad de ir a pasar un fin de semana agradable.

-¿La gente lo ha entendido así o sigue pensando que le han quitado algo que ellos habían plantado cuando la semilla ha germinado?

-Creo que la Federación ha intentado cambiar de lugar para que cada año sea en una sede distinta. Tras dos o tres semanas de polémica, creo que la gente lo ha entendido e irá a Valencia a apoyar a sus equipos.

-¿Cómo está viviendo la controversia por el arbitraje del Bélgica-España y las duras sanciones a cinco jugadores de la selección?

-Pues difícil. El otro día hablé con Mathieu Belie, uno de los sancionados y que es amigo mío. Para ellos el rugby sí es totalmente su trabajo y esto les deja muy mal delante de sus clubes para ver cómo renuevan. Es normal que haya polémica porque un arbitraje así nunca se había visto. Ahora se está analizando al jugador rumano que parece que había jugado con Tonga seven. Si eso se confirma, Rumanía quería eliminada y España entraría como Europa 1. Lo de que el partido de Bélgica se repita me parece difícil, a pesar de que World Rugby haya expresado que sería lo más lógico.

-Lo innegable es que todo esto no beneficia en nada al rugby, más en un momento en el que se encuentra en expansión en España...

-La mayoría de la gente lo ve así, pero creo que es totalmente diferente. Llevas cuatro años peleando por algo y, cuando estás a punto tocarlo con las manos, que un señor te quite ese sueño... Ese partido era imposible jugarlo como se arbitró. Los cinco sancionados han dado la cara por España, me parece la vergüenza todo lo que ha pasado. Me parece la reacción lógica, creo que habría hecho lo mismo. Compañeros de selección me han dicho que el rugby, aquello por lo que han dado su vida, les ha fallado y que no tienen ganas de entrenar.

-Usted fue noticia porque estuvo unos meses entrenando en Nueva Zelanda. ¿Cómo recuerda aquella experiencia?

-Los tres meses que estuve allí los viví como una experiencia única. Sé que voy a volver porque es una cultura que me enganchó.

-¿Cuál es su meta?

-Primero la final de Copa en Valencia, luego acabar la temporada y, ojalá, el Mundial.

-¿Y más de cara al futuro?

-Pues no lo sé, la verdad es que no pienso tan lejos. Sí que te digo que ahora no estoy en la selección de seven, pero sé que es algo que haré y obviamente querré ser olímpico.

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