De la piscina cubierta a las aguas de Valencia

Alan, con chaqueta negra, ayer navegando. / j. jordan
Alan, con chaqueta negra, ayer navegando. / j. jordan

El nadador olímpico Alan Cabello ya piensa en competir: «Me ha picado el gusanillo. Les he dicho que cuenten conmigo»

LOURDES MARTÍ

valencia. Alan Cabello disfrutó ayer del agua desde fuera y en aguas abiertas. El nadador catalán formó parte de la tripulación del DKtegoria Phonemovil. La embarcación valenciana participa en la Copa de la Reina: «No pude hacer mucho por el reglamento, pero sí que iba de un lado a otro para compensar». También observó. Muchísmo. «Vi la dificultad que tienen para tomar cada decisión porque van determinadas por muchos factores, están muy bien compenetrados. La sincronización es perfecta».

«Nosotros estamos acostumbrados a utilizar sólo el cuerpo para practicar nuestra disciplina, por lo que creía que al ayudarse en este caso con un barco iba a ser más fácil, pero para nada. La vela es muy exigente», añadió el nadador, quien se alegraba de haber podido tener la oportunidad de subirse ayer a la embarcación. «Es una experiencia espectacular, muy diferente a lo que estoy acostumbrado tanto en competición como en ocio porque tenemos un barco a motor pero es muy diferente a esto», afirmó el catalán, quien confesó no haber seguido de cerca competiciones de vela o regatas como la Copa de la Reina. Pero a partir de ahora esto cambiará. Alan descubrió otro deporte que se sirve de su medio natural que es el agua. No le defraudó. De hecho ya espera probar con su primera experiencia arriba del barco como un tripulante más. «Me ha picado el gusanillo. Les he dicho que cuenten conmigo y me han contestado que en invierno, que hay regatas, me avisarán para formar parte de la competición. Ya estoy a la espera de esa llamada». Del mundo de las regatas no sólo le gustó la competición, también el «maravilloso» ambiente que había tras las pruebas: «Los equipos comparten mesas en la cafetería, es algo muy bonito. Me gusta la hermandad que se respira. Era la primera vez que venía al RCN y me ha gustado mucho. También tienen una piscina muy bien acabada. En esto nos hemos fijado enseguida, son gajes del oficio», bromeó.

Alan habla en plural porque en la inolvidable experiencia de ayer, que puede marcar su futuro, estuvo acompañado, aunque desde tierra, por Merche Peris. La nadadora olímpica y él se casaron en agosto del año pasado y ella también disfrutó de la segunda jornada de una de las regatas más importantes que tienen lugar en el mar Mediterráneo.

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