Mundial de Atletismo

El oficio de Kevin, el descaro de Óscar y la redención de Ana

El plusmarquista español de 800 se clasificó por tercera vez consecutiva para las semifinales de unos Mundiales al aire libre

ALBERTO POZAS

La mañana de los españoles en el Mundial de Atletismo de Londres ha ido mejorando progresivamente hasta terminar con un notable alto. El andaluz Kevin López entonó un 'aquí estoy yo' deportivo pasando con solvencia a las semifinales del 800 y dispuesto a hacer lo que no pudo hacer en Daegu, en Moscú y tampoco en Pekín: estar en la final de un mundial. Bien colocado y con una marcha más preparada para la última recta, terminando en tercera posición de su serie con 1:45.77 minutos. Estará con él en semifinales el salmantino Álvaro de Arriba, que tuvo que sufrir para esperar a los tiempos pero que tendrá la oportunidad de dar mejores sensaciones en semifinales.

Mucho oficio de Kevin López, y mucho descaro del 'expreso de Astudillo': mientras el líder español del año Samuel García y el toledano Lucas Bua quedaban eliminados, Óscar Husillos corría su serie clasificatoria sin complejos y se metía en la final como si su objetivo no fuese otro que plantar cara a Van Niekerk. Sólida carrera del recordman nacional de pista cubierta terminando cuarto de su serie con una nueva marca personal de 45.22 segundos. Con el pase a la final en la categoría de lo casi imposible a nivel individual, las expectativas del relevo 4x400 compuesto por estos tres hombres y el canario Darwin Andrés Echeverry están en lo más alto del imaginario del deporte. El recordman mundial Wayde van Niekerk se paseó por su serie sin problemas escoltado por una nueva exhibición de Isaak Makwala, el único remotamente capacitado para incomodarle en la vuelta a la pista.

Del descaro de Óscar Husillos a la redención de Ana Peleteiro. En su año de resurrección bajo las órdenes de Iván Pedroso en Guadalajara se ha plantado en la final del mundial al aire libre con 14.07 metros y certificando que, todavía lejos de su techo, ya tiene bastante en las piernas como para pelear con las mejores del planeta. Lejos de arrugarse, la gallega se crece de cara a la final: "La final es otra guerra, esto era lo más difícil, allí hay seis saltos", decía en zona mixta. Tras ser finalista en Belgrado, Ana Peleteiro tendrá además la oportunidad de contemplar desde un sitio privilegiado la batalla entre dos mujeres por la corona mundial: campeona y subcampeona olímpica, Caterine Ibargüen y Yulimar Rojas, dos mujeres de quince metros, sin olvidar a la kazaja Rypakova. La valenciana Fátima Diame, reconvertida con éxito al triple desde la longitud, quedó eliminada con 13.36 metros.

‘Overbooking’ de estrellas en el cien

Los cien metros masculinos tienen el indudable atractivo de suponer el adiós de Usain Bolt al atletismo, pero la prueba femenina puede presumir de tener una densidad de estrellas digna de lo mejor de la última década. La mañana del sábado ha visto progresar a semifinales como un rayo a la jamaicana Elaine Thompson, doble campeona olímpica de 100 y 200 que tiene por misión mejorar la plata mundialista conseguida hace dos años en el doble hectómetro de Pekín. Consciente de que lidera el ránking mundial del año con una solvencia insultante, Thompson se ha metido en semifinales con unos discretos 11.05 segundos y viendo cómo todas sus rivales hacían lo mismo: las marfileñas Ta Lou y Ahouré han pasado de ronda con la estadounidense Bowie y la triniteña Ahye. En el capítulo de las sorpresas, la alemana Gina Lückenkemper, destrozando el cronómetro en su serie con unos 10.95 segundos que le meten de cabeza entre las mejores del mundo.

Mala mañana para los lanzamientos españoles

Pocas sorpresas en el lanzamiento de peso, con malas noticias para la expedición española. El cántabro Carlos Tobalina ha estado lejos de su mejor versión este verano y no ha podido ni cruzar la línea de los veinte metros con 19.87 metros, ocupando la vigésimo segunda posición. "He ido más acelerado de la cuenta", decía en zona mixta, anunciando también un "borrón y cuenta nueva". Estarán en la final los cuatro atletas que este año han roto la barrera de los 22 metros: los estadounidenses Crouser y Kovacs, el neozelandés Walsh y el checo Stanek. Estará también dando guerra el doble campeón mundial David Storl y con él, aunque con problemas, el joven polaco Bukowiecki. Se ha quedado fuera de la final el jamaicano Richards, que hace dos años dio la sorpresa en Pekín haciéndose con el bronce.

En el martillo femenino Berta Castells se quedó fuera de la final con 66.11 metros, algo alejada de sus mejores registros del año, con la plusmarquista mundial Anita Wlodarcyk haciendo un lanzamiento y marchándose al vestuario para descansar y buscar su tercer título de campeona mundial.

Fotos

Vídeos