El medallista paralímpico también probó con el remo

IGNACIO TORTAJADA VALENCIA

«Iré a Tokio, pero con chaqueta y corbata. Cinco juegos son muchos», declaraba David Casinos meses antes de los Juegos de Río 2016. Desde entonces, el valenciano no se ha podido resistir y ha seguido haciendo deporte a alto nivel y ha estado probando otras disciplinas para tratar de estar en Tokio 2020, los que serían sus sextos Juegos Paralímpicos.

Su espíritu competitivo le llevó, hace menos de un año, a iniciarse con el remo, un deporte que según él, se ajustaba mucho a sus capacidades físicas y en el que podía estar muy a gusto. Casinos reconocía la dificultad del remo a la hora de confeccionar el equipo, catalogándolo de «una odisea».

Junto a la idea de llegar a Tokio remando, David Casinos, también mantuvo la expectación con el ciclismo en pista. Ya entonces reconoció que esa disciplina le gustaba mucho, que sería más sencilla que el remo y que lo podría hacer muy bien con un guía potente. Es por ello que el paralímpico español ha acabado decantándose por este último deporte.

Casinos tiene el récord mundial y el récord paralímpico en la disciplina de lanzamiento de peso, establecidos ambos en Sydney 2000, con un registro de 15,50 metros. Por todo ello y por su extenso palmarés en los Juegos, el valenciano está considerado como el mejor deportista adaptado de la historia en la disciplina de lanzamientos.

Un hecho que llamó la atención en la jornada de ayer en la Fundación Trinidad Alfonso fue la ausencia de Farala. Casinos suele ir acompañado habitualmente por su perra guía. Sin embargo, el animal se queda en casa normalmente cuando va a competir.

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