Rugby

Un maestro irlandés en el CAU de Valencia

Ricky Andrew, en el campo donde el CAU juega sus partidos. / lp
Ricky Andrew, en el campo donde el CAU juega sus partidos. / lp

«El año pasado estuve entrenando y jugando en el equipo de mi colegio. Esta temporada haré lo mismo aquí», asegura Ricky Andrew El club afronta el reto de ascender y consolidarse a medio plazo en División de Honor

MOISÉS RODRÍGUEZ

En Irlanda del Norte todo gira en torno a un balón, pero el ovalado. El rugby como denominador común. «Mi padre jugaba al fútbol, pero cuando entramos en el colegio lo utilizaban para que hiciéramos nuevos amigos», señala Ricky Andrew: «Yo hasta los 11 años practiqué balompié». Pero entonces cambió todo. Tanto que hoy a sus 27 está centrado ya no sólo en jugar, sino en transmitir sus valores: «Son muy diferentes a los de otros deportes como el fútbol o el baloncesto». Por ello, antes de alcanzar el cuarto de siglo decidió anteponer su carrera como entrenador a la de jugador. Ahora compaginará ambas facetas en el CAU, que con el irlandés como técnico pone en marcha un nuevo proyecto que ha de conducir el club a medio plazo a División de Honor.

«Yo de momento voy a estar un año, a ver cómo me acoplo al club... también depende de mi novia. Ella no habla español y en Irlanda tenía trabajo como fisioterapeuta», indica. ¿Y cómo convenció a India, que así se llama la joven de 26 años, para venir a Valencia? Sonríe: «Fue sencillo. El sol, la playa, una piscina... broncearse... Valoramos la posibilidad de venir a España y conocer un nuevo estilo de vida. Por lo que hemos visto en pocos días, esta ciudad puede ser un sitio donde quedarnos bastante tiempo».

Demuestra ilusión ante un proyecto a la medida de su filosofía. Estudió francés y español en la universidad. «Pero perdí algo de práctica porque me centré en mi carrera como jugador», señala. Militó en el Ulster, el club con el que sueñan en Irlanda del Norte todos los niños que quieren ser profesionales del rugby. «Pero a mí no me llenó. Fueron dos años, como se diría en francés, miserables. Jugué diez partidos. Para mí lo más importante es disfrutar del rugby y no lo estaba haciendo», indica Ricky Andrew.

Con 25 años, decidió que quería seguir vinculado al rugby, pero transmitiendo sus conocimientos. «El año pasado ya estuve entrenando y jugando en el equipo de mi colegio. Fue sencillo porque allí conozco a todo el mundo. Ahora haré lo mismo aquí», señala. «Hablaremos antes de los partidos y el resto de entrenadores tomarán decisiones. Yo también puedo dirigir desde dentro», indica. «Me atrajo el proyecto del CAU porque yo no quiero enseñar sólo a adultos. Me gusta trabajar con la base y aquí puedo hacerlo», asegura Ricky Andrew.

El proyecto del CAU pasa por ascender a División de Honor, aunque no hay una prisa excesiva por ello. Se quiere subir, pero no pasar después una pesadilla en la máxima categoría. La institución se está preparando en todos los sentidos para ello y Ricky Andrew es una pieza importante en el puzzle. «Lo importante es mejorar a los jugadores y la cantera, para que podamos lograrlo y luego quedarnos. Vamos a afrontar cada partido, no a pensar en que nos quedan 20 y necesitamos ganar tantos, eso sería un error», sentencia el irlandés.

En cuanto al lugar donde ha decidido trabajar, admite que sus amigos se sorprendieron. «Ellos se esperaban que me marchara a Italia o Francia... pero en España el rugby está creciendo. Los equipos femeninos son muy buenos, el seven fue olímpico y cosas así», argumenta Andrew, que se ha enamorado a primera vista de Valencia: «Aquí tiene potencial porque interesa a los jóvenes. Es una ciudad que vive mucho el deporte. Sólo hay que darse un paseo por el parque del Turia para comprobarlo».

Fotos

Vídeos