Mundial de Budapest

Estados Unidos somete a las 'guerreras' del agua

Kiley Neushul bloquea un lanzamiento de Anna Gual. / Szilard Koszticsak (Efe)

El combinado dirigido por Adam Krikorian, liderado por la colosal labor defensiva de Melissa Seidemann, arrolla a las pupilas de Miki Oca y logra su quinto título mundial

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

El sueño derivó en pesadilla. La selección estadounidense de waterpolo femenino se proclamó campeona del mundo por quinta ocasión tras doblegar a España en una final en la que el combinado de Adam Krikorian, liderado por una Melissa Seidemann colosal en defensa y con un ataque demoledor, arrolló a las pupilas de Miki Oca (13-6), castigadas por un nefasto tercer periodo en el que encajaron un parcial de 4-0 en contra que ahogó las esperanzas de reeditar el título logrado hace cuatro años en Barcelona tras deshacerse precisamente de las norteamericanas en cuartos de final. Una derrota que dolió, y mucho, a un equipo que desde la llegada del técnico californiano al banquillo ha impuesto una hegemonía incontestable en el waterpolo femenino. Desde aquel partido en las piscinas Picornell, sólo han hincado en una ocasión la rodilla, ante Italia en el Mundial de Kazán de 2015, sin trascendencia alguna. Reinaron en la ciudad rusa, donde apearon en cuartos a España, y volvieron a hacerlo este viernes en la piscina Alfréd Hajós de Budapest, en la isla Margarita, de buen recuerdo para las 'guerreras' del agua españolas a raíz de su oro en el Europeo de 2014 pero que no le trajo suerte en el presente Mundial.

13 Estados Unidos

Gabrielle Stone; Madeline Musselman (3), Rachel Fattal (1), Paige Haushild (-), Margaret Steffens (2), Kiley Neushul (4), Makenzie Fischer (1) -equipo inicial- Melissa Seidemann (1), Jordan Raney (1), Aria Fischer (-), Jamie Neushul (-), Alys Williams (-).

6 España

Laura Ester; Anna Espar (3), Beatriz Ortiz (2), Matilde Ortiz (-), Clara Espar (-), María del Pilar Peña (-), Paula Leitón (1) -equipo inicial- Marta Bach (-), Jelena Lloret (-), Judith Forca (-), Paula Crespí (-), Anna Gual ().

Parciales:
2-1, 3-2, 5-2 y 3-1
Árbitros:
Diana Dutilh-Dumas (NED), Daniel Flahive (AUS).
Exclusiones:
Musselman, Seidemann, Steffens, Raney, Fischer y Williams (2), por Estados Unidos; Bach (2), Anna Espar, Bea Ortiz (2), Matilde Ortiz (2), Lloret, Clara Espar (2), Crespí (2) y Leitón por España.
Incidencias:
Final de waterpolo femenino en el 17 Mundial de Natación de FINA en Budapest, disputado en la piscina Alfréd Hajós de Budapest, ante 5.000 espectadores

España tendrá que conformarse con la plata, consuelo para nada despreciable teniendo en cuenta la profunda remodelación a que obligó ausencias tan notables como las de Maica García, Jennifer Pareja o Roser Tarragó. Sólo cinco supervivientes -Laura Ester, Marta Bach, Anni Espar, Mati Ortiz y Pili Peña- de aquel equipo que se proclamó campeón del mundo en la ciudad condal en 2013 y rostros nuevos y refrescantes que han ofrecido un extraordinario rendimiento en Budapest como Paula Leitón o Paula Crespí conformaron la apuesta de Miki Oca para Budapest. Una mezcla de veteranía y juventud con un núcleo común en su ADN: el espíritu de lucha que les llevó hasta la final y que asegura el futuro de una selección que, pese a caer ante el inabordable 'dream team' estadounidense, tiene un prometedor recorrido por delante.

Habrá que esperar, no obstante, para volver pisar la cima a nivel mundial. La labor, en cualquier caso, era titánica. Estados Unidos se plantó en la final sin ceder un solo choque. Seis partidos que se saldaron con victorias en casi todos los casos incontestables. Una de ellas, precisamente ante España, que dibujó las directrices a seguir por las jugadoras de Krikorian y a evitar por parte de las españolas. Vapuleó Estados Unidos en aquel partido a España en el primer periodo (6-1), lo que dejó visto para sentencia el encuentro que finalizaría 12-8. Evitar que se repitiese el guión fue el mandato con que se echaron a la piscina las pupilas de Miki Oca este viernes.

Salieron por ello intensas, logrando la primera superioridad del choque y amenazando por dos veces el brazo de Bea Ortiz el arco de las norteamericanas. Pero fueron estas, por mediación de Melissa Seidemann, las que abrieron el marcador mediado el periodo inicial. Pequeño jarro de agua fría al que se sobrepusieron las 'guerreras' del agua con un chut de Bea Ortiz que entró por la escuadra a falta de 2:30 para el fin del primer periodo. Máxima realizadora de las españolas en el camino hacia la final (14 tantos), la jugadora de Sabadell volvía a cargar con la responsabilidad ofensiva. La alegría apenas duraba 20 segundos, cuando Jordan Raney colocaba el 2-1. Las estadounidenses se marchaban arriba al primer intermedio, pero sin avasallar.

Diecisiete segundos le bastaron a las españolas para devolver las tablas al luminoso tras la reanudación, al estrellar Anni Espar en la red un penalti cometido por las estadounidenses. Kiley Neushul aprovechaba una nueva superioridad para anotar el 3-2. El combinado dirigido por Adam Krikorian era letal. Le tocaba a las españolas maximizar su juego en ataque. Y otra vez fue Bea Ortiz la encargada de responder con su segundo gol de la tarde. Neushul, su compañera en el CN Sabadell, sellaba el 4-3 y Madeline Musselman abría brecha con un nuevo tanto en superioridad. Bea Ortiz era la única luz que el equipo de Oca encontraba en las inmediaciones del marco estadounidense. No lograban hallar el camino de Anna Gual ni Paula Leitón, oscurecidas por la brillante labor defensiva de Melissa Seidemann, una auténtica torre que bloqueaba una y otra vez sus lanzamientos y buena conocedora de las españolas gracias a su paso por el CN Sabadell.

Apremiaba la necesidad de reducir la desventaja antes del descanso. Tuvo dos buenas ocasiones para hacerlo, pero primero la guardameta estadounidense, con una sensacional intervención tras un disparo a bocajarro de Paula Crespí, y luego el travesaño, al repeler una preciosa vaselina de Anni Espar, se encargaron de desbaratarlas. Las norteamericanas se marchaban a vestuarios tras haber impuesto su ley, pero aún con opciones las españolas.

Sin opción

Lo que el palo negó a Anni Espar, lo logró la catalana al comienzo del tercer periodo. Pero, como en los dos primeros, la respuesta del equipo de las barras y las estrellas fue inmediato, correspondiendo en esta ocasión a Rachel Fattal la labor de abortar la reacción española. Neushul, con su tercer tanto, ponía muy cuesta arriba el oro soñado. A España le faltaba mordiente arriba. Las estadounidenses, por su parte, habían cogido velocidad de crucero en pos de su quito entorchado mundial. Presionadas por el marcador, a las españolas se les multiplicaban los desajustes defensivos. Casi cada superioridad se traducía en gol de las norteamericanas (13 de los 10 tantos anotados en la final por las estadounidenses llegaron en ventaja).

La brecha se abría y el oro se tornaba en imposible. El parcial de 4-0 encajado en el tercer periodo era una losa demasiado pesada. La portería se hacía cada vez más pequeña y los palos, contra los que percutían una y otra vez los lanzamientos de las 'guerreras' españolas parecían cada vez más gruesos. A esas alturas, Estados Unidos era un rodillo contra el que nada se podía hacer. Ni siquiera el gol de Paula Leitón, que cortó el parcial de las estadounidenses cuando el tercer periodo agonizaba, sirvió para levantar los ánimos. El segundo tanto de Musselman en su cuenta personal, que ponía el 10-5 a un segundo del final del tercer periodo demostraba que todas las esperanzas eran baldías. El choque estaba sentenciado y los ocho minutos finales sólo sirvieron para alargar la agonía hasta el 13-6 final.

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