EN FEMENINO SOFÍA PÉREZ TIRADORA

«El esgrima no va a ser un deporte olvidado. Crecerá»

Sofía Pérez se ha convertido en la gran referente de la Comunitat Valenciana.
Sofía Pérez se ha convertido en la gran referente de la Comunitat Valenciana. / eva pavía

«Nos está costando bastante encontrar niñas», lamenta la valenciana, octava en el ranking nacional de espada

ALBERTO MARTÍNEZ

Lleva media vida practicando esgrima. Sólo tiene 25 años, pero empezó con 12. La espada se ha convertido en una prolongación de su cuerpo. Sofía Pérez, del club Marítim, se alza como una de las grandes esperanzas de la Comunitat. La joven valenciana, ingeniera de Telecomunicaciones, ha permanecido algunos años viajando al extranjero por estudios y trabajo. Ha estado en Alemania, Japón y Austria. En Viena, encontró un lugar donde seguir entrenando e incluso participó en dos competiciones. Ahora, de nuevo en su tierra, emprende una etapa en la que dispondrá de más estabilidad y tiempo para practicar. Circunstancias que le ayudarán a dar otro salto. No se pone límites.

-¿Se siente un referente de la esgrima en la Comunitat?

-En las últimas temporadas se me está dando bien la cosa. En la temporada que acaba de terminar, gané el Autonómico individual. Y en el Campeonato de España absoluto quedé entre las ocho primeras.

-Ocupa el octavo puesto en el ranking nacional de espada. ¿Esta es su mejor posición?

-Sí. En el ranking júnior he estado en mejores posiciones, porque hubo un año que hice bronce en el Campeonato de España júnior.

-¿Cómo entró en el mundo de la esgrima?

-Empecé de una manera totalmente casual. Empecé porque en mi instituto había diferentes deportes y, de cachondeo, me apunté con dos amigas por rellenar las tardes. Me gustó y me lo pasaba bien en las competiciones. Entonces al año siguiente decidí apuntarme a un club de una manera más seria. A partir de ahí, a darle duro.

-¿En su entorno ha llegado a notar extrañeza por practicar este deporte?

-Cuando conoces a alguien y le dices que haces esgrima, te pregunta: «¿En serio?, ¿pero eso se hace?». De todas formas, la gente sí que sabe lo que es.

-¿Por qué le enganchó?

-Soy una persona bastante competitiva. La esgrima es un deporte competitivo, pero también es un deporte que te centra, te exige... Tienes que estar siempre concentrada. Cuando estás en un asalto, si no piensas, estás perdido.

-¿Es más mental que físico?

-Las condiciones físicas son importantes y tienes que estar en forma, pero la esgrima es un deporte muy mental. Mucho. Si entro en un asalto y no estoy cien por cien metida, con la cabeza fría y examinando a la persona que tengo delante, no voy a ganar. Ni yo ni nadie. Y la presión a la que te sometes en cada asalto también hay que saber llevarla.

-¿Hay gente a la que le parece un deporte violento?

-Más que violento, lo ven peligroso. Te preguntan: «¿Y no te duele?, ¿no te hace sangre?». Pero las espadas ni pinchan ni te atraviesan. Llevas muchísima protección. De vez en cuando hay algún golpe, pero no es más daño del que pueden hacer a alguien en una espinilla jugando a fútbol. Además, desde fuera se ve como un deporte bastante legal.

-En algunos clubes han visto a padres reacios a apuntar a sus hijas. ¿Qué le parece?

-Es verdad que, desgraciadamente, cuando piensas en una niña haciendo deporte, piensas en ballet, gimnasia rítmica... Y cuando piensas en la esgrima, piensas en un deporte peligroso. Pero no es así para nada. Yo creo que es el desconocimiento que tienen los padres. Además, cuando empiezan, los niños pequeños llevan espaditas de plástico. Cuando los padres ven las exhibiciones en los colegios, se dan cuenta de que no es peligroso ni violento.

-¿En qué situación se encuentra la esgrima actualmente?

-Hace años había más licencias en la Comunitat. Ahora se practica menos. De hecho, nosotros estamos teniendo problemas para encontrar niñas pequeñas que quieran hacer esgrima. Tenemos un grupo bastante grande de niños pequeñitos, pero nos está costando más encontrar niñas. Yo creo que es porque quieren que las niñas hagan deportes más finos. Cuando yo era más joven, éramos un grupo bastante grande de niñas y ahora tenemos poquitas en nuestro club.

-Usted se alza como la mejor valenciana en espada. ¿Es la modalidad reina?

-En España, la espada está ahora mucho más arriba que el florete. En el florete femenino hay muy pocas chicas y eso es un problema.

-¿Los tiradores de élite perciben alguna remuneración?

-No. La esgrima sólo me dio dinero cuando estuve trabajando de entrenadora.

-¿Y ha tenido que rascarse el bolsillo?

-Claro. A mí me cuesta dinero, pero es mi hobby también. Como el que se va al cine todos los días.

-¿Cuáles son sus expectativas?

-Me encanta hacer deporte. Me gusta salir a correr, jugar a voley playa en verano... Y la esgrima es un deporte que ha estado conmigo muchos años y me gusta mucho. Quiero seguir. Me gusta ganar o hacerlo lo mejor posible. Y para eso hay que entrenar.

-¿Se ve capacitada para colocarse primera en el ranking?

-Sí. Este año quiero entrenar mucho, quiero entrenar más días. Capacitada sí que me veo. Y con ganas, más todavía. Pero las cosas no se hacen solas. Hay que entrenar. Como ahora tengo expectativas de quedarme en España más tiempo, al tener una regularidad entrenando, espero notarlo. Estas temporadas anteriores, como me iba y volvía, no tenía una regularidad.

-España se ha quedado fuera de las dos últimos ediciones de los Juegos. ¿Decepcionada?

-Actualmente, en España hay algunos deportistas que tienen posibilidades de clasificarse para Tokio, pero es complicado porque no hay suficientes recursos económicos. Para los de Juegos Londres y Río no había tanto nivel, pero ahora los españoles sí que están ahí.

-¿Sueña con Tokio 2020?

-Para Tokio no me da tiempo, pero para las siguientes, sí. Este año quiero salir a competir al extranjero, pero es un proceso largo.

-¿Cree que la esgrima puede llegar a caer en el olvido?

-Soy muy optimista y creo que no va a ser un deporte olvidado. De hecho, creo que va a ir creciendo.

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