Las Provincias
Sarmiento trata de progresar ante Smarason. :: EFE/G. HORCAJUELO
Sarmiento trata de progresar ante Smarason. :: EFE/G. HORCAJUELO

España sufre hasta lograr la estabilidad en defensa

  • La selección arranca el Mundial con victoria ante Islandia

  • La clave llegó al inicio de la segunda parte, cuando los de Ribera consiguieron mayor solidez en la zaga y decantaron el partido

La selección española de balonmano arrancó su andadura en el Mundial de Francia con una sufrida victoria sobre Islandia, en un encuentro en el que España padeció hasta que logró ajustar definitivamente su defensa al inicio de la segunda parte. Pese a la insistencia del seleccionador español Jordi Ribera en las jornadas previas de la necesidad de dotar a la defensa de la mayor solidez posible, a los 'Hispanos' les costó asentar su retaguardia.

Un problema que no sólo facilitó notablemente la tarea al conjunto islandés, sino que además impidió a España desplegar el juego de contraataque que tan buenos réditos le dio durante la fase de preparación y sobre el que se sustentan gran parte de las opciones del conjunto español de pelear por las medallas.

Sin posibilidades de correr, la selección española se vio obligada a afrontar largos ataques estáticos ante la rocosa defensa 6-0 del equipo islandés, que contó en todo momento con la inestimable ayuda del portero Bjorgvin Gustavsson, que detuvo hasta tres penaltis en el primer tiempo.

Sólo la fe inquebrantable de los 'Hispanos' en sus posibilidades pareció mantener con vida al equipo español, que logró gracias a las paradas de Gonzalo Pérez de Vargas igualar la contienda (13-13) al inicio del segundo período, tras marcharse al descanso con una dos goles por debajo (10-12) en el marcador. A los de Jordi Ribera les hacía falta algo más que el acierto de su guardameta para superar a una Islandia, a la que le bastó un mínimo fallo para volverse a situarse con una ventaja de dos goles (13-15). Un plus que encontró en uno de los debutantes en este Mundial, el extremo David Balaguer, que logró transformar en veloces transiciones la mejoría defensiva del equipo español, que pareció por fin, dar con la tecla necesaria para frenar el ataque islandés. Tres goles casi consecutivos de Balaguer permitieron a España dar la vuelta (16-15) a un marcador, en el que los «Hispanos» se pusieron con una renta de cuatro tantos (19-15) en apenas un abrir y cerrar de ojos.

La mejoría defensiva de la selección española poco a poco fue ahogando el juego ofensivo islandés, lo que no desaprovechó España para sellar definitivamente su primera (27-21) y sufrida victoria en el Mundial de Francia.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate