Las Provincias

EN FEMENINO | SARA MORENO GIMNASTA

«¿Por qué un padre no quiere llevar a su hijo a gimnasia?»

Sara Moreno, antes de iniciar un entrenamiento. :: irene marsilla
Sara Moreno, antes de iniciar un entrenamiento. :: irene marsilla
  • «Soy campeona del mundo y no se da el mismo valor que tiene un campeón de fútbol y más si es chico», dice la valenciana

Sólo tiene 27 años y ya ha ganado absolutamente todo en la gimnasia aeróbica. Sara Moreno es el máximo exponente internacional de su deporte. Y no sólo en el plano individual, sino también en pareja, ya que su tándem con Vicente Lli ha arrasado y cautivado. Pero los títulos de campeona de Europa y del mundo no menoscaban la humildad de esta joven valenciana, reacia a hablar de sus medallas. El Club Moncada, al que representa como competidora y entrenadora, se ha convertido en una factoría de promesas. Numerosas niñas sueñan con seguir sus pasos. Y ella, con guiarlas por la senda del éxito.

A pesar de la delicadeza de la gimnasia, es uno de los deportes más duros.

Todos los deportes llevan una preparación, pero la gimnasia es la base de todo deporte. Es mucho trabajo, mucho sacrificio, muchas horas, dedicación, perseverancia, constancia...

¿Cómo es un día en su vida?

Intento entrenar en doble sesión, cinco o seis horas diarias, de cara a la competición. Entrenamos de lunes a domingo. Paso más horas en el pabellón que en mi casa.

¿De cara al futuro, qué se plantea?

Ahora vivo de las clases que doy. Soy licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, he hecho el máster y ahora estoy con el doctorado, porque me gustaría llega a ser profesora de universidad. Y quiero seguir vinculada a la gimnasia como entrenadora o juez. Ahora voy a hacer el curso internacional de juez.

Ya ha ganado todo en la gimnasia aeróbica.

Lo pienso y he conseguido todo en este deporte. Hay gente que lleva la motivación al resultado. Yo la llevo a las sensaciones. Sólo busco hacerlo bien, sentirme bien y disfrutar. Nunca he perdido la motivación.

¿Se le puede considerar la mejor del mundo en los últimos años, teniendo en cuenta sus resultados individuales y en pareja?

Igual sí. No me gusta decir que soy campeona del mundo o de Europa. Me lo guardo casi siempre.

En su día, usted apostó por Vicente Lli, su pareja de competición.

Lo encontré un poco yo. Estábamos en el colegio y veía un chico que se cogía la pierna, hacía volteretas, tenía flexibilidad... Se lo dije a mi madre, que habló con la suya porque eran amigas. Vicente vino a ver una exhibición, le gustó y vino a hacer gimnasia con nosotras.

Es un deporte que se asocia más a la mujer. ¿Por qué?

Al ser gimnasia, siempre se asocia más a la mujer. Pero en gimnasia aeróbica, en otros países, hay más chicos que chicas en el equipo nacional. Nuestro deporte no está considerado igual que la gimnasia rítmica. En aeróbic siempre ha habido chicos y chicas más o menos por igual. Pero cuando somos pequeños, si un chico dice que hace gimnasia, yo creo que se ve mal. No entiendo por qué. Supongo que va cambiando la situación porque cada vez hay más chicos que lo hacen.

¿Le molesta que haya unos deportes vinculados a la mujer y otros, al hombre?

¿Por qué un padre, por ejemplo, no quiere llevar a su hijo a gimnasia y dice que se va a hacer gay? Nos ha pasado. Eso es lo que yo no entiendo y lo que me molesta. Aquí hay más chicas que chicos. Yo entreno sólo a chicas y en la escuela sólo tenemos un niño y está encantado. Me gustaría que algún día la gimnasia aeróbica se viera bien por las dos partes.

¿Es más difícil competir de forma individual o en pareja?

Se supone que debería ser más difícil en pareja por la coordinación, pero me parece más difícil el individual por la presión. Estás tú sola en la pista. En la pareja la otra persona te ayuda a confiar. Y Vicente y yo hemos estado muy compenetrados siempre.

¿Recibe ayudas económicas?

Tenemos una beca de la Federación, que nos ayuda muchísimo en todos los viajes. Al principio, no había tanta ayuda y sí he tenido que pagarme algún viaje de mi bolsillo. Pero por ahora tengo muchísima ayuda y estoy muy agradecida a la Federación.

¿Nota el reconocimiento por la calle?

No. De hecho no me conoce nadie. En Moncada puede ser que me reconozcan, pero tampoco está muy valorado. Pero bueno, no me gusta ser el centro de atención. Prefiero pasar desapercibida.

¿Pero no le gustaría que hubiese más reconocimiento?

Sí, pero lo que me gustaría es que conocieran la gimnasia aeróbica, no que me conocieran a mí.

¿Está valorada la mujer en el mundo del deporte?

Yo soy campeona del mundo y de Europa y no se da el mismo valor que, por ejemplo, tiene un campeón del mundo y de Europa de fútbol y más sí es chico. En eso se nota. Pero también entiendo que el fútbol es un deporte espectáculo y el nuestro es un deporte minoritario que casi nadie conoce y, por tanto, no podemos tener la misma repercusión.

La gimnasia aérobica no figura en los Juegos Olímpicos, a diferencia de la artística y la rítmica. ¿Llegará ese día?

La esperanza es lo último que se pierde, pero pienso que no. Está la artística y la rítmica, mientras que la acrobática y la aeróbica estamos fuera. Necesitaríamos que lo practicara y conociera más gente y que lo practicaran en todos los continentes. Y al haber dos gimnasias, no creo que metieran otra.

¿La aeróbica está por detrás de la rítmica y la artística?

Sí, muy por debajo. Hay muchos más participantes en artística y rítmica. Vas a un campeonato de rítmica y la grada está llena. Y vas a un campeonato de gimnasia aeróbica y están los cuatro padres de las niñas. En cambio, en Japón sí va muchísima gente.

¿En esos 90 segundos que dura el ejercicio, qué se le pasa por la cabeza?

Intentas no pensar, sino disfrutar del momento. Trabajas mucho para ese momento y, si sale bien, siempre acabo emocionándome. Soy muy llorona. Sigo haciendo la coreografía y ya me está cayendo la lágrima.