Las Provincias

El reto oceánico de cinco guerreras

Las cinco mujeres que van a emprender el #RetoPelayoVida16. :: damián torres
Las cinco mujeres que van a emprender el #RetoPelayoVida16. :: damián torres
  • Supervivientes de cáncer partirán el domingo desde Valencia hacia Martinica

  • El regatista olímpico Diego Fructuoso acompañará a Susana, Carmen, Marian, Patricia y Yolanda en su travesía por el Atlántico

Susana Laguarda, Carmen Peláez, Marian Santiago, Patricia Alonso y Yolanda Preciados son cinco mujeres luchadoras. Cinco ejemplos de superación. Todas ellas han vencido un cáncer y ahora se han unido para cruzar el Atlántico. El objetivo es trasladar un mensaje de esperanza y lucha a todas aquellas que han padecido o que estén sufriendo esta enfermedad.

Ellas forman parte del #RetoPelayoVida16 del que participa como patrocinador el Grupo Hospitalario Quirón y que arrancará el próximo domingo en Valencia desde la Marina Real con dirección la Martinica. Ayer compartieron la mañana a bordo del mismo velero que será su casa durante unas tres semanas. Estuvieron con sus compañeros de viaje, el olímpico Diego Fructuoso y Alberto Francés, médico del Grupo Hospitalario Quirón. El primero avisa de que les hará trabajar: «Vamos a hacer que lleven el barco, cambien las velas, hagan guardias. lo que hace más complejo todo». Él es quien «les mete caña».

«Con la quimio son pequeños retos, levantarse de la cama, salir a la calle, dar una vuelta a la manzana y ahora cruzar el Atlántico... casi nada», comenta Patricia intentando hacer un símil entre ambas situaciones. Han cambiado las horas de terapia por cursos de vela y de travesías, por ejemplo hasta Ibiza. También han dejado atrás términos médicos por otros más amables como «soltar cabos o izar velas»: «No hay miedo a las olas, ni a la navegación porque hemos hecho un 'master' pero sí a no estar a la altura», comenta Yolanda, la única cuyo tumor le salió en el útero.

Las cinco son el rostro detrás de las cifras: 26.000 féminas descubren cada año que tienen cáncer de mama en España y lo más importante es que la supervivencia alcanza a día de hoy un 85%: «Quiero con todas mis fuerzas volver a vivir una experiencia intensa y difícil», afirma sonriente Yolanda, navarra de 50 años. Para Susana, una escolta en la Casa Real de 42 años, este reto es sinónimo de «vida»: «Sirve para seguir luchando por lo que se quiere, para poder llegar a la meta desafiando nuestros propios límites aun cuando parece que no se puede más». Carmen es una enamorada de Galicia y tras haber hecho el Camino de Santiago y reconocer la costa atlántica gracias a la práctica de la vela y el piragüismo encuentra en el reto una doble oportunidad: «Me permite expresar de forma pública la gran alegría que siento después de vivir la enfermedad pasada, la cantidad de cosas positivas que un hecho como este que en principio te obliga a replantearte el día a día, puede llevar unida. Expresar que puede superarse y dar gracias por ello a todas las personas que con su entrega hacen que esto sea una realidad. Y para colmo realizando una actividad que me fascina: navegar, y en el mar que me ha visto crecer, el Atlántico», afirma esta madrileña de 57 años y dos hijos.

En la expedición, organizada por Trex Exploring y que cuenta con Pelayo como principal patrocinador, también estará la primera mujer en ir en moto a la Vuelta Ciclista a España, Marian. «Sacrificio, entrenamiento, superación son algunos de los valores del reto», señala esta sargento de tráfico que a sus 46 años agradece la oportunidad: «Espero darles ilusión, esperanza, un simple pensamiento de que después de pasar un cáncer hay más vida y a veces incluso mejor que la que teníamos».

La quinta es Patricia, una bióloga visitadora médica que ha participado en cuatro ocasiones en campañas del Hespérides, buque de expedición oceanográfica: «Quiero demostrarme a mí y a todos los que están pasando por un cáncer, que después de la enfermedad se pueden volver a hacer muchas cosas, incluso enfrentarte a nuevas situaciones».

Patricia, Marián, Carmen, Susana y Yolanda se toman con humor las dificultades: «No nos vamos de transatlántico, vamos a trabajar y lo pasaremos fatal». Pero están «motivadísimas». El esfuerzo valdrá la pena si sirve para insuflar ilusión y esperanza a todas las personas enfermas.