Liliana Fernández: «¿Por qué no sacan fotos de culos de tíos?»

Liliana Fernández, en una competición antes de ser madre. / fivb
Liliana Fernández, en una competición antes de ser madre. / fivb

La alicantina volverá a competir en febrero tras ser madre: «Mucha gente pensaba que me iba a retirar. Me sorprendió»

ALBERTO MARTÍNEZ

Liliana Fernández ya está lista para volver a la arena. Sólo falta un mes para que la alicantina regrese a la competición después de un largo período en el que el voley playa la ha echado de menos. La jugadora puso el freno para ser madre. Ahora, mientras disfruta de su bebé de cuatro meses, recupera la forma física a un ritmo vertiginoso. La de Benidorm, de 31 años, ha entrenado a conciencia.

-¿Qué día reaparecerá?

-La competición, que es en Florida, se disputa del 27 de febrero al 3 de marzo. Es un torneo cinco estrellas, uno de los más importantes. Al ser tan importante, mi vuelta va a ser un poco antes de tiempo. No tenemos el objetivo de estar arriba en este torneo. Va a ser nuestro primer torneo juntas después de un año y medio y va a servir para ver cómo estamos. La temporada es larga. Sin presión.

LAS CLAVES «Necesitaba seguir entrenando y algunos médicos me metieron miedo en el cuerpo» «El objetivo ya tiene que ser una medalla. En Río fue una pena. Toca ponerse las pilas»

-¿Cómo ha sido este paréntesis?

-No he parado de entrenar, pero sí de competir. Estuve entrenando hasta el octavo mes de embarazo y volví a los dos meses de dar a luz. He notado la competición. Pero como no he dejado de entrenar ni de ver partidos, no he terminado de desconectar. Me siento bien. Y también he aprovechado para acabar la carrera, que ya era hora.

-¿Qué carrera?

-Me he graduado en Turismo. Y ahora me he metido en un máster.

-¿Los médicos se sorprendieron de su actividad?

-Yo necesitaba seguir entrenando y seguir haciendo acciones con los patrocinadores, porque es el acuerdo al que llegué. Los médicos de la Seguridad Social no están acostumbrados a tratar con deportistas de alto nivel y la mayoría me metió mucho miedo en el cuerpo, diciéndome que podía abortar y que podía ser muy peligroso. Entonces me busqué médicos privados que pudieran entender un poco más mi situación. Y me tranquilizaron. Di con un ginecólogo que me dijo que mi cuerpo está acostumbrado y que lo que no debía hacer es sobreesfuerzos ni quedarme sin aire. Podía entrenar sin problema.

-¿Cuando una deportista se plantea quedarse embarazada en un gran momento de tu carrera, llega a recibir presiones para que posponga esa decisión?

-Mi situación es un poco privilegiada, porque yo no dependo de nadie. La Federación nos apoya, el CSD nos da una beca y luego tenemos nuestros patrocinadores, pero yo no tengo un contrato que me impida quedarme embarazada. Soy yo la que busca esos patrocinadores. Mi relación es directa con ellos. Cuando me quedé embarazada, me reuní con la Federación, el CSD y mis patrocinadores y recibí muchísimo apoyo. Todos mis patrocinadores mantuvieron su apoyo a pesar de no haber competido en 2017. Por la parte del CSD, hay una normativa por la que me mantienen la ayuda a la deportista embarazada. Lo que sí me sorprendió es que mucha gente pensaba que me iba a retirar. Simplemente quiero ser madre y voy a continuar con mi trabajo, porque este es mi trabajo.

-¿Cuándo se fue a Tenerife?

-Me vine en 2005 porque estaba un poco cansada de las pistas y me sentía estancada y necesitaba un cambio. Justo coincidió con que me hicieron una oferta para venir a Tenerife, entrenar exclusivamente voley playa y probar. Me encantó. Volví unos meses a casa, pero dije a mi club que no quería seguir. Mi madre me apoyó muchísimo, pero mi padre, como soy hija única, no quería perderme. Pero al final lo entendió y todo salió bien. Están los dos muy orgullosos.

-¿Disfruta más de la playa?

-Sí, muchísimo. Es diferente, porque el ambiente de grupo en la pista lo hace más ameno. En la playa muchas veces viajas con tu compañera y tu entrenador y es un círculo más cerrado y desgasta más.

-¿Cómo ve la evolución de este deporte en España?

-Las potencias son Estados Unidos, Brasil y Alemania. Pero ya no hay tanta diferencia de nivel. España no tiene una gran estructura de voley playa y todavía está muy verde, pero la Federación está haciendo pequeñas cosas y todas juntas pueden ayudar a que el voley playa sea un poco más profesional.

-¿Se siente un icono?

-No. Sólo nos damos cuenta de lo que representamos cuando nos cruzamos con niños y nos piden una foto o se quedan sentados mirándonos entrenar. Pero eso no pasa a diario. Esto no es el fútbol ni la NBA. Tenemos una vida muy tranquila.

-Elsa Baquerizo y usted forman tándem desde 2007. Y son la primera y única pareja española femenina en llegar a unos Juegos.

-Desde dentro suena raro. No piensas mucho en la historia. Pero supongo que, cuando nos retiremos y podamos decir a nuestros hijos y nietos eso, será algo muy bonito.

-Fueron novenas en los Juegos de Londres y los de Río. ¿Cuál es su objetivo para Tokio?

-El objetivo ya tiene que ser una medalla. En Río estábamos jugando muy bien y en octavos nos pusimos súper nerviosas. Fue una pena porque creo que podríamos haber hecho muy buen papel. Toca ponerse las pilas para Tokio.

-¿En el voley playa se frivoliza con la imagen de la mujer?

-Claro que sí. Pasa constantemente. ¿Por qué no sacan fotos de culos de tíos? ¿Por qué no ponen fotos bonitas jugando donde se vea el esfuerzo o la técnica? Pues no, tienen que poner la típica foto de culo con los dedos. La culpa de que se frivolice es muchas veces de la imagen que da el medio de comunicación. Luego, cada persona es un mundo. Una persona puede ver un partido porque le gusta el deporte o porque le encanta ver tías en bikini, pero eso ya no lo podemos controlar. Hay mucha polémica sobre el uso del bikini. En Estados Unidos, los jugadores juegan sin camiseta y no pasa nada. No hay necesidad de ponerse un pantalón y una camiseta, porque sudas, te tiras, la camiseta pesa, hace calor... Es incómodo. Es nuestra elección.

-¿Se llega a sentir ofendida?

-Siempre tienes comentarios desagradables: que sí el culo, que si tal... El que tiene la menta sucia, va a tener la mente sucia para cualquier cosa. Simplemente hay que restarle importancia y quedarse con la gente que valora el deporte.

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