Valencia y Levante apuran la Copa en casa

Jonathan Viera y Barragán, en el partido de Copa entre Las Palmas y Valencia. / EFE/Elvira Urquijo
Jonathan Viera y Barragán, en el partido de Copa entre Las Palmas y Valencia. / EFE/Elvira Urquijo

La eliminatoria de octavos debe resolverse los días 3 y 10 de enero, con los lesionados todavía en fase de adaptación La vuelta frente a Las Palmas y Espanyol será en Mestalla y Ciutat

JUAN CARLOS VALLDECABRES

valencia. Ni la tranquilidad que da jugártela con uno de los pequeños ni tampoco el bombazo y morbo de vértela con alguno de los grandes. La eliminatoria de octavos de final de Copa del Rey ha traído para Valencia y Levante dos rivales que pueden llegar a provocar tanta indiferencia como incomodidad. Lo mejor para ambos es que los partidos de vuelta se disputan en casa (Mestalla y Ciutat), si bien coincide en que todos los favoritos también juega primero fuera. Lógicamente las aspiraciones de valencianistas y levantinistas en esta competición, a priori, no coinciden. Para el Valencia, la Copa del Rey resulta un torneo atractivo por las ganas que tiene la afición de que su equipo, lanzado como está en Liga, llegue a la final. El problema llega al saber que Marcelino tiene una plantilla corta y que, además, se le añade el condicionante de las lesiones de jugadores de cierto calado. Para primeros de año todavía su concurso estará un poco cogido con pinzas.

Para el Levante, vérselas con el Espanyol es un fastidio se mire por donde se mire. Con lo llena que tiene la enfermería Muñiz, arrancar un mes tan frenético como enero (del día 2 al 4 la ida y 9/10 la vuelta) con el 'extra' de dedicarle atención a un rival como el Espanyol, que está empatado a puntos en la clasificación liguera (0-0 en Cornellà a primeros de octubre), provoca más quebraderos de cabeza que otra cosa. Ni el Levante está para dispersar sus pensamientos con la Copa ni habrá seguramente un buen pellizco en taquilla.

Por supuesto, si hay que destacar un favorito en los dos cruces, ése es el Valencia. Abiertamente, Jaume Doménech, portero al que Marcelino le ha entregado esta competición, hablaba de las aspiraciones del equipo blanquinegro: «Tenemos muchas expectativas e ilusión puestas en la Copa. Queremos llegar lo más lejos posible sabiendo la dificultad que tiene. Pero con ilusión, trabajo y ganas podemos hacer un buen papel». A los canarios -eliminaron en la anterior ronda al Deportivo- ya se les ha ganado esta misma temporada (1-0, primera jornada de Liga), cuando todavía no había aterrizado Pako Ayestarán en el banquillo. Ahora, por cierto, los canarios están pendientes de la contratación del argentino Jorge Almirón como nuevo entrenador (tercero esta temporada), a quien han entregado la labor de reconducir el desaguisado que hay (terceros por la cola).

Jaume admite la ilusión que genera llegar lejos y Sergio Portigo confiesa sentirse «ilusionado»

No hay que rebuscar mucho en el tiempo para ver la última vez que Valencia y Las Palmas se vieron las caras. Fue en enero de 2016 y con Gary Neville como entrenador cuando se disputó la eliminatoria de cuartos. Empate a un gol en Mestalla en el partido de ida y triunfo blanquinegro en el Estadio de Gran Canaria por 0-1 con un gol de Rodrigo.

En la casa granota hablan queriendo ocultar la inapetencia que puede provocar un enfrentamiento de octavos contra el conjunto que prepara Quique Sánchez Flores. «Sabemos la historia que tiene el Espanyol y tendremos que pelearlo, salir a por todas para pasar a la siguiente ronda. Estábamos tranquilos. Nos daba igual que nos tocara un rival más fuerte, sólo esperamos que sea una eliminatoria bonita», confesaba Nano Mesa.

Nunca el Levante ha eliminado al Espanyol. «Estamos muy contentos e ilusionados. El Espanyol es un rival muy difícil pero a ilusión no nos gana nadie. Va ser una eliminatoria muy complicada», advertía Sergio Postigo. «Contra el Levante se puede competir», apunta por su parte el espanyolista Víctor Sánchez, que prefería jugar la vuelta en casa.

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