EL TÚNEL DEL TIEMPO

Unidos por Subirats y Vilarrodá

Subirats. Jugó cedido en el Girona en la campaña 1978/79 por la mili. / desfilis
Subirats. Jugó cedido en el Girona en la campaña 1978/79 por la mili. / desfilis

PACO LLORET

Un valenciano en el Girona y un gerundense en el Valencia. Javier Subirats y Pedro Vilarrodá fueron protagonistas del único duelo oficial disputado entre los de Mestalla y Montilivi hasta la fecha, correspondiente a la primera eliminatoria de la Copa del Rey de la campaña 78-79. Muchos años antes, en plena Guerra Civil, hubo varios enfrentamientos en la Liga del Mediterráneo y en la Copa de la España Libre. Esta tarde ambos clubes se enfrentan por primera vez en la Liga.

El Girona fue el primer rival al que se enfrentó el Valencia en su carrera por la conquista del título copero. Una coincidencia: el primer resultado obtenido en el torneo fue un triunfo por 0-2 en tierras catalanas, el mismo marcador se repitió en la final ante el Real Madrid. Otra curiosidad es que el Girona, que entonces militaba en Segunda B, fue el único rival que salió invicto de Mestalla en el torneo del K.O tras arrancar un meritorio empate a uno. A continuación, dos pesos pesados como la Real Sociedad y el Barcelona se llevaron cuatro goles cada uno, mientras que el Alavés recibió tres y, en semifinales, el Valladolid tan solo dos. El Valencia hizo de su campo un fortín inexpugnable.

Los valencianistas resolvieron la eliminatoria por la vía rápida en Montilivi con tantos madrugadores de dos goleadores inusuales: el lateral Carrete y el centrocampista Castellanos. Al minuto diez el choque estaba sentenciado. El encuentro se disputó el 9 de enero de 1979 y el entorno se hallaba de lo más agitado y no estaba para bromas. Los valencianistas habían recibido un serio correctivo en Santander un par de días antes al perder con el Racing en el viejo campo del Sardinero por 3-1 en un compromiso liguero. Ese mes de enero resultó fatídico porque a continuación vendrían nuevos reveses dolorosos con derrotas ante el Hércules por 3-0 en Alicante y en casa ante el Real Madrid por 0-1, además de un empate sin goles frente a la Unión Deportiva Salamanca en una noche de perros coincidiendo con el estreno de las transmisiones televisivas en color desde Mestalla. Un meritorio empate en el Camp Nou, pese a actuar en inferioridad numérica, frenó la crisis galopante de resultados.

El Girona fue el único rival que salió invicto de Mestalla en el torneo de Copa que ganó el Valencia

En aquel ejercicio Javier Subirats defendía los colores del Girona al ser cedido por el Valencia porque debía efectuar el cumplimiento del servicio militar en tierras catalanas. Un año antes había debutado en Primera División con los valencianistas. Su presentación en la elite no pudo ser mejor: salió como suplente con el marcador en contra en el Ramón de Carranza. Cuatro minutos después, Higinio -fallecido recientemente- establecía el empate y, en el último minuto, Saura lograba el gol de la victoria ante el Cádiz. La carrera ascendente de Subi se vio cortada por su incorporación forzosa al ejército.

Los valencianistas tenían en el plantel a dos jugadores catalanes: Daniel Solsona y Pedro Vilarrodá a los que se uniría un tercero en la temporada 79-80, Dani Cabezas, a quién las lesiones truncaron una prometedora trayectoria. Tanto Dani como Vilarrodá eran gerundenses, el primero de Salt y el segundo de Vilatenim. En el partido de ida Vilarrodá fue titular aunque le sustituyó Higinio en el descanso, mientras que en el Girona Subirats actuó de salida pero fue reemplazado en el segundo tiempo. La alineación valencianista en el debut copero no fue circunstancial, al contrario, y salvo la gran estrella, Mario Alberto Kempes, la mayoría de sus integrantes eran los habituales.

En el compromiso de vuelta, con menos de media entrada en Mestalla y una atmósfera de relajación en la grada, sí que actuó el Matador, autor del único gol local a los diez minutos al transformar un penalti. Ese tanto tempranero se antojaba como el preludio de una goleada. Nada de eso, los visitantes no se vinieron abajo y, antes del intermedio, establecieron la igualada a uno. En la segunda mitad el Girona empezó a dominar la situación mientras que los nervios se apoderaban del Valencia. El segundo gol de los catalanes estuvo a punto de llegar pero el travesaño lo impidió. Esa oportunidad se convirtió en el origen de una protesta masiva contra el palco y el banquillo. La afición mostró su malestar por aquel naufragio. El entrenador, Marcel Domingo, quedó herido de muerte y su destitución aplazada. Un par de meses después la situación ya resultó insostenible y dejó el banquillo.

La afición mostró su malestar con un equipo que iba a la deriva de la mano de Marcel Domingo

Subirats no participó en este encuentro de Mestalla mientras que Vilarrodá actuó los noventa minutos. Después de conquistar la Copa del 79 el Valencia recuperó a Subirats mientras que Vilarrodá continuó en la plantilla de los de Mestalla en su último ejercicio antes de ser cedido al Castellón. Esa campaña 79-80 resultó crucial para ambos. El extremo vivió su momento de gloria al marcar un gol al Real Madrid en un duelo liguero de alto voltaje. Kempes había inaugurado el marcador y el delantero catalán lo sentenció en los instantes finales tras haber sustituido al paraguayo Orlando Giménez. Por su parte, Subirats se consolidó como imprescindible tras una sobresaliente actuación en Ibrox Park ante el Rangers donde el Valencia superó una complicada eliminatoria en la Recopa europea.

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