Las Provincias

Eurocopa 2016

España cumple sus tres objetivos ante Macedonia

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Alcácer (i) celebra su gol / EFE

  • Venció, volvió a marcar y Del Bosque pudo hacer debutar al joven Munir como deseaba la FEF

España arrancó la fase de clasificación cumpliendo los tres objetivos que se había marcado lograr ante Macedonia: sumó los tres puntos, volvió a marcar goles e hizo debutar a Munir, la sensación del Barcelona que podía acabar siendo internacional con Marruecos por su doble nacionalidad. No fue un examen exigente para saber a ciencia cieta si Del Bosque ha conseguido una nueva hoja de ruta que finalice con otro título. La Roja remató más, incrementó su acierto, descubrió a un delantero efectivo (Alcácer) en una cita en la que su capitán ganó confianza con algunas paradas de mérito y se aseguró el pasaporte de una posible nueva perla que ilusiona en Barcelona. Todo eso ante un rival medio, tímido y que fue demasiado bisoño para el vigente, conviene no olvidarlo, campeón de Europa.

Los que acudieron a las gradas de Ciutat de Valéncia, que sospechosamente terminaron practicamente repletas cuando al arrancar estaban medio vacías, bromeaban con los nombres de los macedonios al ser nombrado por la megafonía del estadio, ya que ninguno era medianamente reconocible para los seguidores. España, consciente de sus problemas para marcar y finalizar las jugadas, intentó ser más vertical desde el pitido inicial. En la primera jugada David Silva puso un balón a la espalda de Paco Alcácer, que generó un córner. Pedro, segundos después también lo hizo aunque le pitaron fuera de juego. La cosa pintaba bien, aunque la primera peligrosa fue de Macedonia más clara que todas las opciones pretéritas.

Un golpe franco ajustado de Ibraimi fue despejado a córner por un Iker Casillas que seguía bajo palos pese a las dudas generadas en Brasil y tras ser suplente en el exigente duelo en París. Cesc había recordado en la previa la importancia del capitán y la suya propia en el equipo y suyo fue su primer disparo serio local, que rozó el palo de un Pacovski que acabaría siendo protagonista. Ramos, al no llegar a un centro de Silva, dispuso de otra opción a balón parado. Estos tres supervivientes de los seis años de éxitos fueron protagonistas de la acción del primer gol. Al canario le hicieron penalti mientras el andaluz y catalán discutían por lanzar la pena máxima. Lo hizo el central, que lo anotó a lo Panenka como en las semifinales de la última Eurocopa. El pique no pasó a mayores y se chocaron las manos tras generar el jugador del Chelsea el 2-0 segundos después. Puso un balón colgado a la espalda de los centrales para Juanfran que llegó hasta la línea de fondo y la envió al área pequeña para que el '9' del Valencia la remachase a la red sin portero. Del Bosque lleva mucho tiempo buscando un finalizador y el valenciano pidió sitio con un tanto a los 16 minutos de ser titular por primera vez.

Cuando presionaba España, su rival perdía la bola. Con viento a favor, todo era más fácil.... pero Juanfran cometió un penalti claro a Trajkovski que no desperdició Ibraimi. Por un instante España se acobardó, el Ciutat dejó de hacer la ola y se escucharon murmullos cuando Abdurahimi lo intentó desde lejos. El miedo no iba con Pedro, que completó uno de sus clásicos slaloms pero Pacovski le quitó la gloria con un manopla como luego repitió con Alba y Silva. El azulgrana se entendió bien con Alcácer, teniendo Silva libertad para juntarse por dentro. Segundos antes del descanso se rozó el tercero en las botas de Alcácer pero fue Busquets, desde fuera del área, el que lo logró. Fue un gol raro, no por ser el primero de Busquets después de 70 partidos, sino porque pareció que entró sin que nadie se lo esperase. Ayudó a que en las gradas el bocadillo pasase con más facilidad.

Casillas fue ovacionado

Al regresar de la caseta Macedonia pasó a defensa de cuatro y Casillas sacó un mano a mano con el pie. No fue como lo de Robben en Sudáfrica, pero a muchos les recordó la acción el día que se convirtio en el jugador en activo con más internacionalidades. Coreó su nombre la grada del Ciutat, la misma que aclamaba hace unos meses a Keylor Navas, su rival ahora por una portería blanca que tiene preocupado al capitán. Silva, que había marrado esos goles que tanto se le exigen, marcó el cuarto tras darse cuenta que nadie le encimaba dentro del área. Suma 21, el que más de los convocados esta vez por Del Bosque. Muchas veces España busca meterse dentro de la portería con la pelota, olvidando finalizar las acciones. Del Bosque disgustó a los presentes al quitar a Alcácer. España llegaba, por bandas, y Cesc estrelló la pelota en el larguero antes de que Isco y Silva provocasen el sobresalto por sus disparos desviados.

Del Bosque puso a calentar al madrileño Munir, al que la Federación deseaba hacer debutar con sólo 19 años para evitar su fuga con Marruecos, aunque tiró de Bartra. El catalán había debutado en Guinea, pero aquello quedó anulado por FIFA y legalmente no era internacional. Al final, oficialmente, la logró, como Munir que entró el último cuarto de hora. Vive un sueño, hace sólo tres meses jugaba en Segunda B y lucía con la sub19. Fue ovacionado, como un Casillas que sacó otra buena mano junto al larguero que le ayudará a recuperar la confianza en si mismo. Pedro, que lo había intentado todo la noche, cerró la goleada con una vaselina preciosa. Todos contentos en el Ciutat, donde la última vez, hace una década, que España jugó cayó tal tromba de agua que sólo se jugó una hora ante Escocia y la cosa terminó con el duelo suspendido. Ahora llueve menos....