Jornada 31

Las estadísticas no distraen a Valverde

El entrenador del Barcelona, Ernesto Valverde durante un entrenamiento. /Efe
El entrenador del Barcelona, Ernesto Valverde durante un entrenamiento. / Efe

Es el mejor técnico en la historia del Barça tras los primeros 50 partidos y su equipo ha igualado el récord de 38 partidos invicto de la Real, pero él exige más atención a sus jugadores

P. RÍOSBarcelona

Ni récords históricos ni pasillos precipitados. Lejos de caer en la autocomplacencia por haber igualado las 38 jornadas sin perder de la mítica Real Sociedad de finales de los 70 y esquivando la trampa colocada por Zinedine Zidane al hablar del título de Liga como si ya tuviese dueño de color azulgrana, el técnico del Barça prefiere llamar la atención a sus jugadores porque no le acaba de convencer lo que ve desde el parón de las selecciones: milagroso 2-2 liguero en Sevilla, 10 minutos de desconexión europea ante la Roma que pudieron costar caros (del 3-0 al 3-1 antes del 4-1 final) y relajación ante el Leganés en un partido que del 2-0 pasó a un peligroso 2-1 antes de la puntilla final de Messi.

El Barça desperdició la oportunidad de vivir un partido tranquilo, con opción de dar descanso a más titulares, antes de afrontar una serie de encuentros en los que los pesos pesados no podrán rotar: vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones en Roma, el Valencia, hipotéticas semifinales europeas, la final de Copa ante el Sevilla. Sí respiraron el reservado Sergio Busquets, además de Umtiti, Alba e Iniesta, pero de haber estado el partido resuelto en el minuto 60 quizás Messi, Rakitic y Luis Suárez también hubiesen cogido media hora de aire, pero el Leganés se creció y el Barça tuvo que apretar hasta el final.

Messi, por lo menos, ha recuperado las buenas sensaciones, si es que alguna vez las perdió, fiel a su explicación lógica aunque con poca base médica. Se encuentra mejor de sus molestias en los isquiotibiales jugando cada tres días y le duele todo más cuando se toma una semana de reposo. A ver quién le lleva la contraria tras marcar tres goles como el que no quiere la cosa, con seis faltas directas ya transformadas en la Liga y alcanzando a Salah (Liverpool) en la cabeza de la Bota de Oro con 29 goles.

A Roma viaja toda la plantilla excepto el lesionado Digne y el no inscrito Coutinho, que ya jugó la fase de grupos de esta edición con el Liverpool antes de llegar al FC Barcelona en enero. Umtiti, pese al buen partido de Vermaelen el sábado, Alba e Iniesta volverán al once al igual que Busquets, salvo sorpresa por ese dedo del pie que le sigue doliendo. Ya jugó infiltrado en la ida. La duda es si Valverde repetirá el once del 4-1 con Semedo de lateral y Sergi Roberto en la media. El técnico será precavido. No se fía de una Roma muy ofensiva y con una presión alta muy coordinada.

Será el partido 51 de Valverde como entrenador azulgrana. Lleva 36 victorias, 11 empates y tres derrotas, las dos de la Supercopa de España ante el Madrid en agosto y la del derbi de Copa ante el Espanyol en enero que no penalizó. En Liga y Liga de Campeones está invicto. Es el técnico con menos derrotas y goles encajados (26) en sus primeros 50 partidos en el banquillo culé. Pero tampoco le gusta que se lo recuerden porque entiende que sin títulos todavía no hay ninguna estadística que celebrar por histórica que sea. Y lo de los pasillos de Zidane le produce alergia. «¡Si no somos campeones!», exclama. No, a Valverde no le podrán acusar de exceso de euforia.

Fotos

Vídeos