Análisis

El milagro de Sevilla no oculta las dudas del Barça

El milagro de Sevilla no oculta las dudas del Barça

A un partido del récord histórico de la Real Sociedad de encuentros invicto en Liga y con buen ánimo para recibir a la Roma, pero con incógnitas tras su pobre actuación en el Pizjuán

P. RÍOS

De afrontar la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones con la moral por los suelos tras encajar una goleada ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán a enfrentarse a la Roma el miércoles en el Camp Nou a las 20.45 horas con el impulso anímico de mantener la condición de invicto en la Liga y de tener casi en la mano el récord histórico de la Real Sociedad: 38 jornadas sin perder entre las temporadas 1978-79 y 1979-80.

De jugarse la temporada sin Messi a recuperar de golpe al mejor jugador del mundo y volver a sentirse fuerte para el tramo decisivo. Del enfado monumental y general por una pobre actuación a la euforia tras un empate milagroso. Y todo en 53 segundos, los que transcurrieron entre el gol de Luis Suárez y el de Leo Messi para igualar de forma imposible un 2-0 en contra en los minutos 88 y 89 tras resistir una decena de contragolpes de un Sevilla que perdonó una y otra vez el 3-0. Y el 4-0. Y el 5-0...

Así vivió su Semana Santa el Barça, de forma sobrenatural porque sólo la existencia de un jugador al que llaman 'D10S' puede explicar una resurrección igual. Entró Messi con 2-0 en contra, con molestias en los isquiotibiales y pitidos en los oídos de las críticas de los argentinos que no entienden que no jugará ni un minuto en el humillante 6-1 encajado por la albiceleste en el amistoso de Madrid.

Dosificación de Leo

Pero Leo hace muchos años que no vive pendiente de lo que dicen los demás. Su lesión no ha desaparecido y está destinado a convivir con ella en lo que queda de curso, Mundial incluido. Simplemente, el descanso le vino bien y decidió echar una mano a un Barça a la deriva. Y lo hizo cambiando el juego de su equipo y firmando el 2-2 con un golazo.

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El Barça encadena así 37 jornadas sin perder entre las 7 últimas de la pasada temporada con Luis Enrique y las 30 de la actual con Ernesto Valverde. Si el sábado gana o empata ante el Leganés en el Camp Nou alcanzará las 38 de la Real Sociedad de los míticos López Ufarte, Satrustegui, Idígoras, Perico Alonso, Arconada, Bajate, Zamora...

Y lo haría, es de esperar, tras superar el mal trago de la lesión de Sergio Busquets, el Messi del centro del campo por su importancia capital en el sistema del Barça. Su ausencia en Sevilla martirizó a sus compañeros pese al buen papel de Rakitic como sustituto, pero con condiciones distintas. Salvo sorpresa, reaparecerá ante la Roma casi tres semanas después de su contratiempo en un dedo del pie ante el Chelsea.

Porque, como dijo Montella, técnico del Sevilla, crearon «ocasiones para ganar con Messi fuera del campo y con Messi en el campo». O lo que es lo mismo. Mucho Messi, pero si tienen puntería no hay milagro que valga. Y eso lo sabe también Valverde, que debe andar preocupado porque su equipo se rompió por primera vez este curso, frágil en defensa, con Piqué tocado y Umtiti desconocido, con Sergi Roberto despistado y un centro del campo superado. Por no hablar de Dembélé, que sigue sin aportar casi nada, y Coutinho, quien por lo menos le pone más ganas que el francés, pero con el mismo resultado. No, el Barça todavía no ha ganado nada. Y tendrá que seguir mejorando sin confianzas en ninguna competición.

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