Atlético

Un derbi tibio... menos para Juanfran

Juanfran, en el derbi de la temporada pasada. /Afp
Juanfran, en el derbi de la temporada pasada. / Afp

El lateral, que renovará con el Atlético, aún sueña con ganar la Liga superando a un Madrid que ha marcado su carrera: se crio allí, fue expulsado por primera vez de modo injusto ante los blancos y perdió sus dos Champions ante ellos

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Quizá el estadio, sin contar el extinto Vicente Calderón, que marca la carrera de Juanfran Torres sea el Santiago Bernabéu. Allí debutó en Primera con el Real Madrid, fue expulsado por dos amarillas injustas con Osasuna, se estrenó como atlético sin conocer a sus compañeros y ganó su Copa del Rey como rojiblanco. Es por ello que, preguntado después de la victoria del Atlético en la Europa League por 2-0 ante el Sporting, insistiera en que «ganar un derbi es llevarse un partido muy especial. Nosotros vamos a dejarnos todo lo que tenemos, la ilusión y el juego para ganar. Puede ser algo muy bonito ganar, distanciarnos más aún del tercer puesto, poder estar expectantes de lo que pueda hacer el Barcelona. Para eso hay que hacer un gran partido. Estos derbis se deciden por detalles y en los últimos años los duelos contra el Madrid han sido muy parejos. Hay que estar fuertes y concentrados para ganar. Nos jugamos mucho, no podemos salir al Bernabéu pensando en que pase lo que pase vamos a seguir en el segundo puesto. Nosotros no tenemos esa mentalidad, somos ganadores; lo hemos demostrado todos estos años y contra el Real Madrid queremos ganar, por nuestra gente y por nosotros», recuerda con confianza y optimismo.

El alicantino ha vivido todo tipo de situaciones en ese estadio, momentos claves en su carrera. Debutó como profesional en el coliseo blanco, con la camiseta del Real Madrid, un 24 de enero de 2004 contra el Villarreal. Carlos Queiroz le metió por Roberto Carlos. Esa campaña disputó sólo otros dos en Chamartín, ya que el portugués optó por alinearlo más veces lejos de un estadio que no pisó como forastero hasta 2009. Y es que en sus primeras visitas con Espanyol y Osasuna aún tenía una vinculación contractual con el equipo madridista, por lo que no pudo jugar durante tres campañas consecutivas. Fue 'perico' en la 05-06 y en sus dos primeros cursos como rojillo (06-07 y 07-08) no pudo medirse al Real Madrid.

«Es otro mundo, yo estaba en la cantera del Real Madrid y debuto con el primer equipo. Pasando de pelear por todo y con la exigencia de ganar cada partido te vas a Osasuna, un club más humilde», recuerda. Su regreso al Bernabéu produjo uno de los momentos más injustos de su carrera. El 18 de enero de 2009 el equipo navarro acudió a Madrid en el último puesto de la tabla, logró adelantarse y Juanfran, entonces interior, fue objeto de dos claros penaltis por parte de Gago, en el minuto 15, y Pepe, en el 83. El árbitro, Pérez Burrull, entendió que en ambos fingió y le mostró dos amarillas. Incluso llegó a decirle: «Por lo menos, tírate bien». Era la primera expulsión de su carrera y no pudo reprimir las lágrimas de impotencia. «Estoy alucinado. Es la primera vez que me pasa algo así. Mezclo extrañeza y mucha rabia. Con el corazón digo que no me he tirado en ninguno de los dos penaltis. El linier los ha visto muy claros pero no se ha atrevido», manifestó aquel día.

Aceptó las disculpas del colegiado, que pasó por la 'nevera' y le vio marcar dos goles la primera vez que se reencontraron en un Villarreal-Osasuna: «Hay que saber lo difícil que es pitar y ayudarles. Hay que dejarles en paz», dijo. Aquella campaña, en la vuelta, en la última jornada del campeonato, se desquitó con un golazo de volea, curiosamente al Real Madrid, que supuso la salvación rojilla. «En Osasuna pasé cuatro años fantásticos, era mi familia y lo di todo. Luego llegó el momento más importante de mi carrera: ir al Atlético».

Querido por la afición

Sus inicios como rojiblanco tampoco fueron fáciles pero también arrancaron... en el Bernabéu. «Llego un día, me presentan y al siguiente juego sin saber casi el nombre de mis compañeros». Después ha vivido varios, no todos con el mismo buen recuerdo de su primer título nacional con el Atlético. Fue el 17 mayo de 2013, cuando ayudó, con un milagroso pie bajo palos, a que el equipo de Simeone quebrase una racha de 14 años sin triunfos en el derbi y el Atlético ganó la Copa del Rey en la casa del vecino, donde después ha vuelto a salir sonriente en cuatro visitas ligueras ya que hace casi 5 años que no pierde en Liga: 0-1, 1-2, 0-1, 1-1.

Es ahora uno de los más aclamados por la afición y casi nadie le echa en cara que jugó en el Real Madrid, ni el penalti fallado en la tanda de Milán, final a la que volvieron como vaticinó segundos después de caer en Lisboa. «Mi pasado madridista lo saben todos, pero creo que poco a poco me he ido ganando el corazón de los rojiblancos porque para mí lo más importante es el Atlético. Ahora es mi vida. Está mi familia y el Atlético, no hay más. Si eso luego lo transmites en el campo con trabajo y con compromiso, siendo solidario y defendiendo los colores... La gente no piensa si un jugador ha estado en el Madrid o en el Borussia Dortmund, sólo si lo da todo. Al principio le costó, pero creo que la afición lo tiene claro». Quizá consciente del interés que había fue sincero cuando le preguntaron por su futuro para la próxima temporada en la zona mixta del Metropolitano. «Sí. Muy claro. Voy a seguir en el Atlético de Madrid y sólo falta la firma, que se va a hacer en breve, pero voy a seguir en el Atlético y muy contento, la verdad», respondió el lateral con una sonrisa.

El jueves volvió a la titularidad en la banda derecha, en la que fue baja Sime Vrsaljko por molestias musculares. «Yo creo en el compromiso de todos mis compañeros y pienso que ahora Sime está con molestias, si le duele es porque no puede estar, y el entrenador es el que decide. Ya sabéis como soy. Cuando me toca a mí me voy a dejar la vida por todo lo que es el equipo y por lo que decida el entrenador, que no va a tener ningún problema conmigo», dijo evitando comparar su compromiso con el de Vrsaljko.

Lo que no evitó fue la polémica sobre el escudo. «A nuestra gente la quiero mucho. Hay muchas opiniones. Es normal. Hay gente que le va a gustar más y gente que le va a gustar menos, pero eso no nos tiene que desunir. Todo lo contrario. Nos tiene que hacer más fuertes. Yo estoy de acuerdo con Simeone. Lo del escudo no nos puede separar. Hay muchas opiniones y hay que respetarlas. El escudo te puede gustar más o menos, pero necesitamos a nuestra gente y sé que va a estar a nuestro lado. Pensamos en el partido del Real Madrid y en hacer un buen partido para intentar sacar los tres puntos», dijo recordando su ambición de cara al derbi.

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