Las Provincias

El Real Madrid recupera su esencia

Después de cuatro empates consecutivos, tres de ellos en Liga ante rivales inferiores como el Villarreal, Las Palmas y el Eibar, el Real Madrid ya no está para bromas, ni para dejarse llevar por la falta de intensidad e incluso cierta desidia. En la víspera del choque ante el Betis, en el siempre caliente Benito Villamarín, Zinedine Zidane apeló a la autocrítica y a la humildad como claves para volver a exhibir grandeza. «No soy un mago. Sólo me interesa el trabajo». Su equipo le respondió.

El Sevilla puso fin ayer en Butarque a su maleficio liguero fuera de casa, donde no ganaba desde hacía más de un año, gracias a un golazo postrero de Sarabia que anuló las esperanzas de remontada del Leganés.

Pusieron los locales de inicio el mismo once que en Granada, señal de que Asier Garitano empieza ya a asentar su bloque de titulares. En el caso del Sevilla, las bajas en defensa hicieron que Sampaoli apostara por Iborra como central. Los visitantes se adelantaron, los pepineros empataron y Sarabia sentenció.