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Cariño blanco para Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo.
Cristiano Ronaldo. / EFE
  • El portugués recibe el apoyo de sus aficionados para el 'Balón de Oro' pero reprende a Bale.

Anda Cristiano Ronaldo con el 'Balón de Oro' en la cabeza. El premio, ese que le hizo llorar con su hijo cuando lo ganó el año pasado, se entregará el próximo lunes en una gala de la FIFA y tiene los nervios del portugués a flor de piel. En el partido contra el Espanyol, que se presumía sencillo a pesar de los antecedentes, una gran parte de la grada se dedicó a corear su nombre y a pedir para el reconocimiento. En el empujón que representa estos días el madridismo -a pesar de que las votaciones se cerraron un mes antes- se añadió una gran pancarta en una zona alta del Bernabéu con la figura del de Funchal y el lema: 'Cristiano Ronaldo. 7. La leyenda'.

Sin embargo, el ánimo de la grada a Cristiano no se limitó a proclamas a favor sino que los seguidores incluso abroncaron a Gareth Bale cuando el galés no cedió un balón al portugués en un contragolpe en la segunda parte. Entonces el marcador a favor (2-0) permitía alguna ligereza (aunque habían expulsado a Coentrao) y la carrera del galés acabó con un disparo fuera de la portería y su compañero protestando en paralelo y gritando por no haber recibido el balón para anotar. El cuadro terminó con el británico corriendo de vuelta a su posición y con otro de los habituales recitales de gestos de Cristiano.

La escena de descontento no pasó desapercibida aunque el Real Madrid goleara. Por ello, volvió a aparecer Carlo Ancelotti, el apagafuegos, para negar los nervios de su estrella. «Lo veo como siempre, con una buena condición física, jugando para el equipo. No ha marcado pero el primer gol con la asistencia a James fue fantástica», dijo el entrenador para resaltar el «altruismo» del '7' blanco. «Ahora no tenemos que empezar un lío con estas cosas. Es un momento de fútbol, como pasa muchas veces. La relación entre los jugadores es muy buena y todos trabajamos por llevar al Real Madrid lo más alto posible. No voy a hablar de esto otras veces porque no me parece justo», añadió el técnico.

Finalmente, Cristiano Ronaldo abandonó el Santiago Bernabéu como el máximo goleador y asistente de la Liga pero con un hambre por un nuevo trofeo que ha empujado a su compañero, Bale, a los leones de los aficionados. El lunes verá si su ambición ha recogido un nuevo fruto o si deberá esperar a otro año de logros y datos, aunque sea a costa de daños colaterales.