Las Provincias

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Pedro (i) pelea un balón con Bruno Soriano. / Juan Carlos Cárdenas (EFE)

Segunda jornada

Sandro: debut, gol y victoria para el Barça

  • Los azulgrana cosechan un triunfo muy convincente en El Madrigal.

Algún día tendrán que explicarnos qué intereses inconfesables se ocultan en los millonarios fichajes que se hacen todos los veranos en el fútbol español. Sobre todo el Barça y el Madrid, que tienen canteras inagotables y se gastan cifras obscenas en comprar jugadores. Si la jornada pasada fue Munir quien irrumpió de manera espectacular en el gran circo de la Primera División, este domingo el turno le correspondió al joven Sandro, que con 19 años debutó en la Primera División y a los 10 minutos de saltar al campo anotó el gol que dio al Barça los tres puntos en el Madrigal.

El canario se llevó la gloria del partido, aunque una vez más, igual que hace siete días, quien tiró del carro azulgrana fue Messi. Trabajó, abrió huecos, vio portería, ayudó en las bandas y tras una genialidad coló el balón entre las piernas de Asenjo y sirvió el gol en bandeja a Sandro. La actitud del argentino no tiene nada que ver con la del año pasado y transmite unas ganas que debería poner en alerta a sus rivales.

Primera salida de la temporada y los de Luis Enrique cosecharon tres puntos muy trabajados, en un muy buen partido, ante un rival de enjundia, el Villarreal de Marcelino, que tuvo un par de ocasiones, que pudieron cambiar el partido. Con Luis Enrique, los blaugranas tienen otra mentalidad, no bajan los brazos, mantienen una intensidad muy fuerte casi en los 90 minutos y frente a los amarillos supieron adaptarse a la situación específica que exige cada tramo del partido.

Aún es pronto para extraer conclusiones, pero el técnico asturiano del Barça ya ha apuntado un par de pinceladas con su firma. El equipo está bien posicionado en el campo, está más armado en la línea defensiva, es agresivo y además Luis Enrique ya ha dejado claro que no piensa casarse con nadie, ni siquiera con estrellas de talla mundial, como Xavi o Neymar, que tenían todas las papeletas para ser titulares (por las bajas de Iniesta y Luis Suárez), pero empezaron desde el banquillo. Una vez más, Lucho apostó por Munir y Rafinha, las dos novedades del equipo en el arranque liguero.

Siguiendo su libro de estilo, el Barça arrancó fuerte. Dinámico, eléctrico, buscando la puerta de Asenjo a través de Messi, Pedro y Munir. Busquets y Rakitic adelantaban la presión hasta el borde del área amarilla y los de Luis Enrique cercaban al rival en su casa.

Pero a medida que pasaban los minutos y el Villarreal se hacía poderoso en defensa y obligaba a los catalanes a insistir con centros desde los extremos, el juego blaugrana perdía peligrosidad. Marcelino cerraba casi con ocho efectivos, para tapar los pases interiores, y entregaba las dos bandas, a Alves y Alba, que se veían obligados a colgar balones que no tenían destinatario.

El 4-4-2 de García Toral se le atragantaba al Barça, que no encontraba la manera de romper el muro amarillo. La intensidad era la adecuada por parte de los hombres de Luis Enrique, que se movían bien, pero les faltaba el último pase. La primera parte fue algo táctica y las ayudas defensivas lograban neutralizar los intentos culés por asediar la puerta de Asenjo.

En cambio, en la segunda parte, el Villarreal empezó a pagar el esfuerzo descomunal de la primera mitad y el partido se rompió. Se convirtió en un ida y vuelta que ofrecía más huecos a los azulgrana. El míster culé probó el revulsivo de Neymar y Xavi pero quien logró, a falta de 10 minutos para el final, abrir la lata fue Sandro.