Las Provincias

Fase de grupos

Exhibición dedicada a Marcelino

Los jugadores del Villarreal celebran un gol.
Los jugadores del Villarreal celebran un gol. / Efe
  • El Villarreal se paseó ante los chipriotas en una gran noche de los jóvenes Espinosa y Gerard

A pesar de sus numerosas bajas y de que un mediocre rival chipriota no suele motivar, el Villarreal se tomó el partido con la seriedad que exige toda competición europea. Sus jugadores hicieron bueno en casa el empate logrado en feudo del Borussia de Moenchengladbach, gracias a un gol salvador de Uche, y quisieron dedicar su primera victoria en esta Europa League a su técnico Marcelino García Toral, ausente por el reciente fallecimiento de su padre. Ya son diez partidos consecutivos en Europa con buenos resultados en su fortín de El Madrigal.

Tras un inicio accidentado, ya que el central portugués Joao Paulo chocó contra una cámara de televisión situada cerca de la línea de fondo y luego Rukavina se torció un tobillo, los de La Plana se adueñaron por completo del balón, del juego y del partido. Los rivales no les encimaron y así es muy fácil para grandes jugadores como Bruno Soriano, Cani o esos jóvenes valores que siempre emergen en el ‘submarino amarillo’ por su gran trabajo de cantera y el acierto en los refuerzos.

Ese fútbol de salón que adorna al Villarreal permitió al joven Gerard Moreno abrir la lata pronto. Le anularon poco después otro tanto por una mano previa muy dudosa. El segundo, cerca del descanso, fue una maravilla. Tanto el pase del argentino Luciano Vietto, ex del Racing de Avellaneda, como el control y el toque sutil por encima del portero de Espinosa, fino centrocampista talaverano modelado en el Barça B y con un estilo que recuerda a Iniesta, aunque este tipo de comparaciones sean odiosas.

La segunda parte comenzó con una curiosa anécdota, ya que el Apollon jugó un par de minutos con uno menos porque el defensa Vasiliou se quedó en el banquillo y al checo Rezek no le dejaron entrar hasta que no se quitó un vendaje por encima de las medias, a la altura de los tobillos. Pero nada distrajo a los amarillos y mucho menos a Espinosa, que lo bordó en el tercer gol. La zaga estuvo pasiva pero él lo bordó. Entró en el área y la puso de rosca por la escuadra más lejana. En pleno monólogo del Villarreal entraron Trigueros y Giovani, que firmó una jugada al estilo Ronaldinho para regalarle el doblete a Gerard Moreno. En el Apollon sólo presentó batalla el argentino Sangoy, ex del Sporting.

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