Liga de Campeones | Jornada 2

El dragón derrite el ‘muro amarillo’

Bale celebra su gol. /Efe
Bale celebra su gol. / Efe

Bale firma su mejor partido en meses con un gol y una asistencia, antes de retirarse con molestias en la pierna

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

El ‘muro amarillo’ atemorizaba a media Europa. El Borussia Dortmund, de mando imperial en la Bundesliga y habitual azote del Real Madrid en el Signal Iduna Park, donde derrotó por tres veces y empató por otras tantas en las seis visitas que hasta este martes había efectuado al feudo el equipo blanco, sólo había encajado un gol en las seis primeras jornadas del campeonato germano, el que menos de entre las principales ligas del continente, signo evidente de la fortaleza defensiva que ha implementado del holandés Peter Bosz en una escuadra habituada a ofrecer un fútbol vistoso en los pasados cursos pero que adolecía de rigor atrás. Sólo el Tottenham, en la jornada inicial de la fase de grupos de la presente edición de la Liga de Campeones, consiguió reventar las costuras de la zaga germana, con doblete de Harry Kane y otro tanto del coreano Heung-Min Son. Claro que eso fue muy lejos del ‘muro amarillo’, como se conoce a la 'Sudtribune' del estadio teutón. Hasta que llegó el dragón galés y derritió el muro más famoso antes del advenimiento de ‘Juego de Tronos’.

Gareth Bale, en sus mejores minutos desde hace muchos meses, puso en ventaja al Real Madrid al recoger en el minuto 18 un preciso envío de Carvajal desde la derecha para empalar a la primera con su formidable zurda. Nada pudo hacer Bürki ante un disparo que se coló por la escuadra. La diana del extremo de Cardiff fue un perfecto resumen de sus virtudes futbolísticas. Fustigado por ciertos sectores del madridismo que le reprochan su pasividad, desconexión, abulia y escasa capacidad asociativa en un equipo que cada vez tiende más al toque, el ‘11’ es otro cuando el juego se vuelve vertiginoso. Con balones en largo y espacios de por medio, hay pocos atacantes más letales que el ex del Tottenham.

El Borussia Dortmund era el adversario perfecto para Bale. Un conjunto que, pese a moverse esta campaña de modo más compacto que en el pasado, cuenta con dos centrales lentos. Supo ver la veta el Real Madrid, con una bola a la espalda de los zagueros que aprovechó el galés para desnivelar el marcador y espantar, de paso, los fantasmas que le agarrotan en el Santiago Bernabéu.

Susto final

Silbado durante el encuentro ante el Apoel de la primera jornada del Grupo H pese a dar la asistencia que sirvió a Cristiano Ronaldo para estrenarse en la presente edición de la Champions y a participar también en el tanto de Sergio Ramos que cerró el 3-0 frente al conjunto chipriota, Bale acumulaba dos dianas esta temporada antes de saltar al Signal Iduna Park, ambos en Liga. Anotó el primer tanto del vigente campeón en la primera jornada, contra el Deportivo, y el tercero frente a la Real Sociedad en Anoeta en una de esas galopadas marca de la casa a pase de Isco y sacando de rueda a Kevin Rodrigues. Un esprint propio del mejor Cipollini en el que alcanzó los 35 kilómetros por hora y que recordó a aquel en el que dejó tirado a Marc Bartra, suplente este martes con el Borussia Dortmund, en la final de la Copa del Rey en Mestalla para batir con la zurda a Pinto y darle el título al cuadro que por entonces entrenaba Carlo Ancelotti.

En Champions había disputado Bale 82 minutos frente al Apoel, antes de ser relevado para dar paso a Borja Mayoral y recibir más pitos que aplausos. Había firmado una asistencia, con un pase tenso y medido entrando desde la izquierda tras apertura de Isco que Cristiano Ronaldo puso en la red. Volvió a repetir sociedad con el luso este martes, nuevamente irrumpiendo por la banda en la que se encumbró y centrando para que el ‘7’, en su partido número 400 con el Real Madrid, anotase su gol número 410, el tercero de esta campaña en Champions, competición de la que ha sido máximo goleador en seis ocasiones, las cinco últimas de forma consecutiva. El portugués acabaría elevando esa cuenta a 411 para sentenciar al Dortmund.

Bale, que se ganó una amarilla en el minuto 28 al saltar con Sokratis por un balón dividido con el brazo extendido, es el futbolista del Real Madrid que ha participado en más goles de los blancos en este inicio de campaña, tres tantos y tres asistencias entre todas las competiciones. Se retiró con molestias en la pierna en la recta final, aunque no parece nada serio. Como el dragón resucitado por el Rey de la Noche en ‘Juego de Tronos’, ya había hecho su faena. Queda por ver si a partir de ahora deja de estar bajo la sombra de la sospecha.

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